Ante el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes en la consulta pediátrica y neurológica. Detectarlo de manera temprana resulta clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias, así como para optimizar los resultados del tratamiento a largo plazo.
En diálogo con Radio Up, el doctor Edgar Albiño, neurólogo infantil y especialista en epilepsia y neurodesarrollo, explicó la importancia de generar espacios de acompañamiento integral. “Buscamos acompañar a las familias, docentes y profesionales para abordar el TDAH de manera integral”, señaló.
El especialista remarcó que uno de los principales objetivos es promover el diagnóstico precoz. “Es propicio expandir criterios y unificar terapias para brindar al paciente una oportunidad de diagnóstico temprano que permita cambiar el pronóstico a largo plazo”, afirmó.
En ese sentido, destacó la creación de un centro interdisciplinario de diagnóstico, integrado por neurólogos, pediatras del desarrollo, psicopedagogos y profesionales de la psicología. Este enfoque permite abordar el trastorno desde múltiples perspectivas, mejorando la precisión diagnóstica y la efectividad de las intervenciones.

El aumento de consultas por trastornos del neurodesarrollo fue uno de los motivos que impulsó esta iniciativa. “Creímos oportuno participar activamente en la comunidad, brindando información sobre los signos y síntomas más frecuentes para facilitar un diagnóstico más rápido”, explicó Albiño.
Respecto al grupo etario, el profesional indicó que el TDAH se manifiesta principalmente en la infancia, aunque puede persistir durante la adolescencia y la adultez. “Lo importante es detectar los síntomas a tiempo para lograr un tratamiento efectivo. Mientras más temprano se diagnostique, mejor será el pronóstico”, subrayó.
Entre los principales signos de alerta, el neurólogo destacó tres pilares fundamentales: la hiperactividad, la inatención y la impulsividad. “Son niños que están constantemente en movimiento, con dificultades para concentrarse y para controlar sus impulsos”, detalló.
Además, señaló que estos síntomas suelen evidenciarse con claridad en el ámbito escolar. “Son chicos que no respetan reglas, presentan desorganización, tienen dificultades para concluir tareas y problemas en el aprendizaje”, explicó.
En cuanto al abordaje terapéutico, Albiño remarcó la importancia de un enfoque individualizado. “Una vez realizado el diagnóstico, trabajamos con un esquema que involucra a la familia, la escuela y los profesionales de salud”, indicó.
El tratamiento puede incluir terapia psicopedagógica, apoyo psicológico y, en algunos casos, medicación. “Cada paciente es único, por eso es fundamental adaptar las estrategias según sus necesidades específicas”, agregó.
Finalmente, el especialista enfatizó el rol clave de la comunidad educativa en la detección temprana. “Las escuelas son un espacio fundamental para identificar los primeros signos. Por eso buscamos integrarlas en este proceso y generar redes de acompañamiento”, concluyó.
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