El sistema de atención a personas con discapacidad en Argentina atraviesa un escenario de fuerte tensión y preocupación por la continuidad de las prestaciones. Así lo advirtió Florencia Esquinazi, directora del Instituto Owatá, durante una entrevista en el programa La Última Rosca de Radio Up, donde afirmó que “la situación que estamos viviendo es la primera vez que llegamos a un límite tan caótico”, al describir el momento actual del sector.
En ese contexto, Esquinazi explicó el funcionamiento del Instituto Owatá como centro educativo terapéutico interdisciplinario, donde se brinda atención integral a personas con discapacidad a través de equipos de distintas áreas profesionales: “Somos el andamiaje para muchas cuestiones, desde el acompañamiento de las cosas más hermosas hasta sostener el dolor, los tratamientos, las decisiones familiares y la contención cotidiana”, señaló, y remarcó que se trata de “todo un abanico de acompañamiento que se brinda a través de este tipo de servicios”, en referencia al trabajo integral que realizan con pacientes y familias.

Crisis en discapacidad: el Instituto Owatá expone el colapso financieroUno de los principales problemas expuestos es el funcionamiento del Programa Federal Incluir Salud, destinado a personas sin obra social y en situación de vulnerabilidad, según detalló, el Instituto Owatá mantiene una deuda de pagos desde octubre, lo que genera un fuerte desfasaje económico y complica el pago de salarios y la sostenibilidad del servicio: “Desde octubre no estamos recibiendo los pagos correspondientes. En diciembre se abonaron montos atrasados, pero la deuda actual es muy significativa”, explicó.
A esto se suma la falta de actualización del nomenclador nacional, que regula los valores de las prestaciones., Esquinazi cuestionó los incrementos recientes, que consideró insuficientes frente al contexto inflacionario, y advirtió que esto profundiza la crisis estructural del sistema. En ese sentido, recordó que la ley de emergencia en discapacidad vigente hasta 2027 reconoce la gravedad de la situación, aunque aún no se traduce en soluciones concretas.

Actualmente, el Instituto Owatá asiste a alrededor de 100 usuarios bajo el Programa Incluir Salud, además de otros pacientes con obras sociales privadas. La falta de ingresos obligó a suspender temporalmente las prestaciones vinculadas al programa nacional, una decisión que impacta directamente en familias y trabajadores: “No podemos sostener el servicio sin financiamiento. Es imposible mantener la estructura y pagar los sueldos con estos niveles de atraso”, sostuvo la directora.
Esquinazi también se refirió al impacto emocional que genera la interrupción de terapias en las familias, señalando que la continuidad del acompañamiento es clave para la salud y el bienestar de los pacientes. En ese contexto, remarcó que las instituciones cumplen un rol fundamental como red de contención.

Por último, destacó que el Instituto Owatá trabaja junto a otras instituciones del NEA y con acompañamiento del gobierno provincial de Misiones, aunque aclaró que la deuda corresponde al Estado nacional. Indicó además que se encuentran en gestiones y reuniones sectoriales para intentar destrabar los pagos, aunque aún sin definiciones concretas.
La crisis que golpea a la discapacidad: testimonio del Instituto Owatá
La entrevista en La Última Rosca de Radio Up volvió a poner en agenda la delicada situación del sistema de discapacidad en Argentina, donde instituciones como el Instituto Owatá enfrentan serias dificultades económicas que afectan la continuidad de la atención y el sostenimiento de derechos básicos.



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