El Gobierno de Misiones confirmó la extensión hasta el próximo 15 de julio el programa Ahora Pan, una herramienta que continúa consolidándose como uno de los principales mecanismos de acompañamiento al consumo y al sector productivo provincial. La decisión fue adoptada en conjunto con el Ministerio de Hacienda y otros organismos vinculados a la implementación de los programas de incentivo económico.
La continuidad del programa llega en un escenario marcado por la desaceleración del consumo, la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades que enfrentan numerosos comercios para sostener su actividad. En ese marco, desde el sector panadero destacaron la importancia de la iniciativa para mantener las ventas y evitar mayores incrementos en el precio de uno de los productos esenciales de la mesa familiar.
El programa Ahora Pan permite que los consumidores accedan al pan francés a un precio subsidiado, generando un beneficio directo para las familias misioneras y, al mismo tiempo, aportando previsibilidad a los comercios adheridos.
En diálogo con Radio Up, el comerciante del rubro de panificado, Sergio Petri, celebró la decisión de extender la vigencia de la herramienta y remarcó que su impacto trasciende el beneficio inmediato para los consumidores.

“La verdad que el Ahora Pan nos viene muy bien en lo económico porque permite generar ventas. Sabemos que está muy difícil. Si no tuviéramos ventas, tendríamos que actualizar el precio del pan al valor que realmente debería estar y venderíamos mucho menos”, señaló.
Para Petri, el programa se convirtió en un instrumento fundamental para sostener la actividad en un contexto marcado por la retracción del consumo. Según explicó, la iniciativa permite equilibrar la situación de los comercios y evitar una caída aún más pronunciada en las ventas.
“Es una herramienta excelente. En tiempos de crisis, toda ayuda es bienvenida y la verdad que viene demasiado bien. A nosotros, los empresarios que trabajamos con el pan, nos cuesta mucho por todo lo que significa producir y vender. Por eso, cualquier ayuda es bienvenida”, expresó.
El comerciante sostuvo además que el programa no solo beneficia a los panaderos, sino también a los consumidores que encuentran en esta política pública una alternativa para acceder a un producto básico a un precio más accesible.
Desde el sector consideran que la continuidad del programa representa un alivio tanto para la demanda como para la oferta, generando un círculo virtuoso que ayuda a sostener la actividad económica.
En relación con la situación actual de las ventas, Petri describió un escenario desafiante para las panaderías misioneras y aseguró que los niveles de comercialización se encuentran por debajo de los registrados en años anteriores.
“Estamos aproximadamente un 30% abajo de lo que veníamos vendiendo. Incluso pienso que puede ser más, pero para redondear estamos un 30% abajo”, indicó.
La caída del consumo es una de las principales preocupaciones del sector. Aunque evitó realizar un análisis económico profundo sobre las causas, el empresario reconoció que el contexto nacional influye directamente en la actividad comercial.
“Sinceramente, en lo económico no estoy capacitado para emitir una opinión técnica, pero pienso que sí. Es una realidad que vivimos todos y forma parte de la situación que estamos atravesando”, manifestó.
A pesar de las dificultades actuales, Petri se mostró optimista respecto al futuro y expresó su confianza en una recuperación gradual de la actividad económica.
“Tenemos mucha esperanza. Soy muy optimista y siempre estoy pensando que la situación va a mejorar. Quiero convencerme de que sí y creo que va a ser necesario que ocurra porque se está poniendo muy difícil sostener las estructuras en el contexto actual”, afirmó.
El referente del sector panadero remarcó que detrás de cada comercio existe una importante red de trabajadores y familias que dependen de la continuidad de la actividad económica.
En ese sentido, explicó que el impacto de una eventual profundización de la crisis no se limita únicamente a los empresarios, sino que alcanza a empleados, proveedores y diversos actores vinculados a la cadena productiva.
“En cada emprendimiento siempre hay beneficios directos e indirectos. Es un derrame de bendiciones o de problemas. En nuestro caso hay más de 160 familias que dependen del trabajo directo, por lo que es muy importante sostener la estructura para cuidar el empleo de muchas personas”, subrayó.
La extensión del programa Ahora Pan vuelve a posicionarse así como una de las principales herramientas provinciales para amortiguar los efectos de la coyuntura económica. Mientras las panaderías buscan sostener sus niveles de actividad y preservar las fuentes laborales, los consumidores continúan accediendo a un producto esencial a un precio accesible.
Con este nuevo período de vigencia, la iniciativa refuerza el objetivo de acompañar tanto a los comercios como a las familias misioneras, promoviendo el consumo local y fortaleciendo uno de los sectores productivos más importantes de la economía provincial.
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