En su columna habitual en Radio Up, Joaquín Macaya planteó una problemática poco visibilizada pero cada vez más urgente: la educación sexual integral en personas con discapacidad. Desde una perspectiva informada, el columnista explicó que, aunque existen marcos normativos que abordan los derechos de las personas con discapacidad, “no hay una ley que explícitamente regule o explicite la educación sexual con discapacidad”.
Macaya recordó que desde 2006 la ONU impulsa políticas educativas inclusivas, y que en Argentina la Ley 26.378, que aprueba la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, “regula los derechos de las personas con discapacidad, pero no menciona de manera literal la educación sexual integral”.
“El artículo 23 habla del hogar y la familia, del derecho a decidir libremente cuántos hijos tener y del acceso a la educación y la salud sin discriminación”, explicó. “El artículo 25 se centra en la salud, asegurando el mismo acceso para todos, independientemente de su condición.”
Además, destacó la relación con la Ley 26.150, que garantiza la enseñanza de la ESI en todo el país. “Ambas leyes se articulan para asegurar una educación sexual integral, global y adaptada a cada realidad, pero aún falta una regulación que contemple específicamente a las personas con discapacidad”, subrayó.
“La ESI promueve la autonomía y el respeto por la diversidad”

Durante su columna, Macaya presentó un testimonio en audio de Nayibe Fraymuth Knorz, psicopedagoga del Juzgado de Violencia Familiar N°2 de Posadas, quien trabaja activamente en el tema.
“La institución educativa cumple un rol protagónico a la hora de brindar información acerca de la ESI”, afirmó la especialista. “Desde 2006 está reglamentada como parte de la currícula, pero recién hoy se ve con mayor claridad y con una mirada más inclusiva.”
Para Fraymuth, la ESI promueve la autonomía y el respeto por la diversidad, no solo entre estudiantes, sino también entre docentes y familias. “Es fundamental que los materiales sean claros, accesibles y adaptados a las capacidades y edades de los estudiantes”, indicó.
La psicopedagoga detalló que la enseñanza debe apoyarse en recursos multisensoriales, como dramatizaciones, materiales visuales y apoyos tecnológicos, con el objetivo de que “la experiencia sea vivencial y significativa, partiendo del bagaje propio de cada persona”.
También enumeró los cinco ejes centrales de la ESI: cuidado del cuerpo y la salud, valorar la afectividad, garantizar la equidad de género, ejercer nuestros derechos y reconocer la diversidad. Todos ellos, remarcó, “pueden trabajarse en cualquier materia, de manera transversal e interdisciplinaria, a través de charlas, talleres o debates.”
Uno de los pasajes más potentes de su testimonio fue cuando afirmó:
“El deseo está como en cualquier persona. Tener una discapacidad no elimina el deseo ni las emociones. Por eso, la evaluación de los aprendizajes de la ESI debe ser accesible y no segregadora.”
“Hablar de sexualidad siempre generó pudor; en discapacidad, ese tabú se incrementa”

Tras escuchar el audio, Macaya reflexionó sobre los prejuicios culturales que aún persisten. “Hablar de sexualidad siempre generó un cierto pudor, y si eso lo trasladamos al plano de la discapacidad, ese tabú se incrementa.”
El columnista sostuvo que la familia juega un papel esencial: “La familia es la primera institución. Hay que trabajarlo desde casa, generar en los padres el interés de enseñar y acompañar a sus hijos desde edades tempranas.”
Además, señaló que el cambio cultural ya comenzó a verse en las escuelas. “Antes no se hablaba del tema, estaba completamente relegado. Hoy se explicita mucho más, se legisló y se está enseñando.”
En ese sentido, destacó el trabajo de docentes que ya incorporan el tema. “Conozco una maestra, Marcela Da Silva, que da charlas sobre educación sexual en una institución primaria de Posadas. Eso muestra que hay voluntad y compromiso.”
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“Falta conciencia social y desarmar prejuicios”
Para Macaya, el desafío actual es lograr que el cambio se consolide en la sociedad. “Todavía falta conciencia social. La forma de generarla es brindar educación inclusiva y accesible desde las instituciones.”
El columnista remarcó la necesidad de derribar estigmas sobre la sexualidad y la discapacidad:
“Hay que desarmar el prejuicio de que las personas con discapacidad son asexuales. Si no podemos poner en palabras lo que está pasando, es difícil pedirle al resto que lo haga.”
Finalmente, advirtió que el silencio y la negación ya no tienen lugar. “Hacer de cuenta que hay cosas de las que no se hablan es arcaico, y lamentablemente todavía pasa.”
El Gobierno relanza la gestión de ANDIS con foco en la transparencia https://t.co/dH4BVzBm7y pic.twitter.com/64W7pxY3RL
— Radio Up 95.5 (@radioup955) October 9, 2025



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