Cuando una pareja se separa y todavía está pagando una vivienda adjudicada por el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA), surge una pregunta central: ¿quién se queda con la casa? La nueva normativa del organismo establece un procedimiento especial para acompañar a las familias con hijos menores y garantizar que puedan continuar habitando la vivienda.
La gerente social del IPRODHA, Carmen Glosnicki, explicó en Arriba la Radio que ante una separación los adjudicatarios deben acercarse al Instituto para iniciar el cambio de titularidad. El objetivo es que la vivienda quede a nombre de quien continúe a cargo del cuidado personal de los niños.
“Lo nuevo que incorporamos ahora es acompañar ese proceso garantizando la permanencia en la vivienda de la persona que va a quedar con el cuidado personal de los niños”, explicó Glosnicki.
El cuidado de los hijos, el punto central
La funcionaria remarcó que la medida no establece que la vivienda quede automáticamente para la mujer, sino que se analiza quién queda a cargo de los menores.
“No importa si es papá, mamá, el que quede va a ser el que va a continuar pagando las cuotas o haciéndose cargo de la relación con el IPRODHA”, señaló.
De esta manera, el organismo busca que la situación habitacional acompañe la nueva organización familiar después de una separación y que los menores puedan mantener su vivienda.
Según explicó Glosnicki, cada situación es evaluada de manera particular. El IPRODHA considera que, mientras la vivienda continúa siendo abonada, existen obligaciones de permanencia, residencia y pago de cuotas por parte de los titulares.
Bonificación de hasta el 40% durante 24 meses
Uno de los principales cambios incorporados por la nueva resolución es la posibilidad de otorgar una bonificación de hasta el 40% de la cuota durante 24 meses para los casos que lo ameriten.
La medida apunta a evitar que la situación económica generada por una separación impida concretar el cambio de titularidad o termine poniendo en riesgo la continuidad de la familia en la vivienda.
“Lo que tratamos también con esto es que la cuestión económica de quién va a quedar en la vivienda no sea un impedimento para finalizar el proceso de cambio de titularidad”, explicó la gerente social.
Para acceder al beneficio, el equipo del IPRODHA realiza una evaluación socioeconómica y una visita al domicilio para verificar que el grupo familiar efectivamente reside en la vivienda.
¿Qué documentación hay que presentar?
Glosnicki explicó que el trámite comienza con la presentación de una nota en la Mesa de Entrada General del IPRODHA o en cualquiera de sus delegaciones, informando la situación y la decisión de solicitar el cambio de titularidad.
La familia debe adjuntar la documentación disponible, como por ejemplo la resolución de divorcio o la documentación que acredite el cuidado personal de los niños, cuando corresponda.
A partir de allí intervienen distintas áreas del organismo. Primero se realiza una evaluación jurídica y, posteriormente, una intervención del área social para analizar la situación familiar y determinar si están dadas las condiciones para concretar el cambio de titularidad.
¿Qué pasa si no hay hijos?
La nueva bonificación está dirigida específicamente a familias con menores a cargo.
Las parejas que se separen y no tengan hijos, o que ya no tengan menores a cargo, también pueden solicitar un cambio de titularidad, pero no accederán al beneficio especial de reducción de la cuota establecido por esta normativa.
“La familia que no tiene hijos a cargo o que ya no tiene menores a cargo, puede solicitar el cambio de titularidad, pero ya no sería aplicable este beneficio”, aclaró Glosnicki.
El IPRODHA también contempla situaciones de violencia
La gerente social destacó que el organismo analiza especialmente aquellos casos en los que existen situaciones de violencia o conflictos vinculados al género.
“Tratamos con todas estas medidas y con otras opciones que tenemos dentro del Instituto de garantizar que puedan seguir viviendo y que no sea un instrumento de presión, de violencia simbólica”, sostuvo.
En situaciones más complejas, el área social puede trabajar junto con otras instituciones y organizaciones para proteger a la persona que permanece en la vivienda y a los menores.
Además, mientras la vivienda todavía no fue cancelada, el inmueble permanece bajo la órbita del IPRODHA, lo que permite al organismo intervenir dentro de sus competencias para garantizar el cumplimiento de las condiciones de adjudicación.
Casi 500 cambios de titularidad desde 2020
La estadística aportada por Glosnicki muestra que se trata de una situación que ya tiene una presencia significativa.
Entre enero de 2020 y julio de 2026, el IPRODHA registró 455 cambios de titularidad efectivos, es decir, trámites que comenzaron y pudieron concluirse.
Dentro de esos casos, el 85% terminó con la mujer como nueva titular y con el 100% de la adjudicación de la vivienda. Según explicó la funcionaria, estos casos estuvieron vinculados a procesos de separación.
La nueva Resolución 242, denominada procedimiento administrativo especial de readjudicación y sostenimiento habitacional, busca establecer un mecanismo específico para acompañar a las familias con menores que atraviesan una separación y necesitan garantizar la continuidad habitacional.
En síntesis, cuando existe una separación y hay menores a cargo, la vivienda puede quedar a nombre de quien tenga el cuidado personal de los niños, quien asumirá la continuidad del vínculo con el IPRODHA y el pago de las cuotas. En los casos que correspondan, además, podrá recibir una bonificación de hasta el 40% durante 24 meses.



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