El calentamiento global se encamina a superar el umbral de 1,5 °C respecto de la era preindustrial, uno de los principales objetivos fijados por casi 200 países en el Acuerdo de París de 2015. Ante este escenario, Naciones Unidas (ONU) presentó un informe que, por primera vez, analiza cómo contener los daños una vez que ese límite sea sobrepasado.
El documento fue elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y plantea un cambio en el enfoque de las políticas climáticas: el objetivo ya no sería únicamente evitar la superación de los 1,5 °C, sino gestionar el período en el que el planeta permanezca por encima de ese nivel y reducir sus impactos.

Calentamiento global: por qué los 1,5 °C son un límite clave
Los científicos advierten que un aumento de la temperatura global superior a 1,5 °C frente a los niveles preindustriales incrementa considerablemente los riesgos asociados al cambio climático.
El planeta ya registra un calentamiento aproximado de 1,4 °C respecto del período comprendido entre 1850 y 1900, principalmente como consecuencia de la utilización de combustibles fósiles.
Las proyecciones indican que el umbral de 1,5 °C podría superarse dentro de pocos años. Por ese motivo, el debate científico y político comienza a concentrarse en la posibilidad de reducir la intensidad y el tiempo de permanencia de ese escenario.
Uno de los autores del informe y profesor de la Universidad británica de Exeter, definió la situación como una “vuelta a la realidad” y sostuvo que todavía existen posibilidades de limitar el calentamiento.
Las islas del Pacífico, entre las zonas más expuestas
Los efectos del calentamiento ya generan preocupación en los pequeños Estados insulares del Pacífico. Científicos y funcionarios de la región advierten que el incremento de las temperaturas y del nivel del mar puede afectar la disponibilidad de alimentos y agua potable.
El director general adjunto de la Comunidad del Pacífico, señaló que el atún podría desplazarse hacia el este como consecuencia del calentamiento. La modificación de las rutas migratorias tendría un impacto especialmente importante porque los Estados insulares de la región concentran aproximadamente un tercio de la captura mundial de ese pescado.
Además, los pescadores costeros que abastecen a las poblaciones isleñas podrían perder el 65% de sus capturas, según la advertencia presentada por el funcionario.
El aumento del nivel del mar también podría intensificar las inundaciones y favorecer la entrada de agua salada en las reservas destinadas al consumo humano, reduciendo las condiciones de habitabilidad de las islas.
Ante este escenario, los países del Pacífico reclaman mayor financiamiento para adaptarse al cambio climático y medidas más estrictas de las naciones desarrolladas para disminuir el uso de combustibles fósiles.

La ONU pide modificar las políticas frente al cambio climático
El nuevo escenario obliga, según los autores del informe, a revisar las estrategias utilizadas hasta ahora para enfrentar el calentamiento global.
Una de las especialistas que realizaron el documento, sostuvo que los responsables políticos deben comprender que “las reglas del juego están cambiando” y que las políticas climáticas actuales no fueron diseñadas para enfrentar una trayectoria en la que se supere temporalmente el objetivo de 1,5 °C.
La climatóloga sudafricana planteó la necesidad de reformular la gobernanza climática para adaptarla a este nuevo escenario y advirtió que los planes existentes no están preparados para afrontar una etapa de superación del límite.
Organizaciones ambientales cuestionan el escenario de superación
Las conclusiones del informe generaron preocupación entre organizaciones ambientalistas que durante años impulsaron el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 °C.
El subdirector de programas de Greenpeace Internacional, califica a la situación como un momento difícil, aunque remarcó que superar temporalmente el umbral no debería significar abandonar el objetivo climático.
Por su parte, el climatólogo y director del instituto Climate Analytics, analiza el enfoque del informe y expresó su preocupación por la posibilidad de que la idea de una superación del límite sea interpretada como una razón para reducir la acción climática.
Fenómenos extremos y puntos de inflexión
Los especialistas advierten que un calentamiento superior a 1,5 °C puede aumentar la frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos y acercar al planeta a determinados puntos de inflexión climáticos.
Entre los riesgos mencionados se encuentran el colapso de los casquetes polares y la desaparición de los arrecifes de coral tropicales, procesos que podrían generar consecuencias de largo alcance sobre los ecosistemas.
La directora ejecutiva del PNUMA, remarca que permanecer por encima de los 1,5 °C tendría consecuencias negativas y destacó que será necesario fortalecer las políticas de adaptación para proteger vidas humanas y ecosistemas.
Reducción de emisiones y captura de carbono
A pesar de que el escenario de superación del umbral aparece cada vez más cercano, el informe sostiene que todavía existen herramientas para limitar el calentamiento global.
Entre las principales medidas figura una reducción profunda y rápida de las emisiones de gases de efecto invernadero. A esto se suma la necesidad de desarrollar mecanismos de captura de dióxido de carbono, destinados a extraer el carbono presente en la atmósfera y almacenarlo.
El secretario general de Naciones Unidasinforma en que limitar el calentamiento a 1,5 °C continúa siendo un objetivo central para evitar consecuencias todavía mayores.
El nuevo escenario climático, de acuerdo con el informe, no implica abandonar la acción contra el calentamiento global, sino intensificarla para reducir cuánto y durante cuánto tiempo se superará el umbral de 1,5 °C



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