La temporada 2026 de la Fórmula 1 se perfila como una de las más trascendentales de la historia reciente y Ferrari la afrontará bajo una presión extrema. Con 18 años sin títulos de pilotos y 17 sin consagraciones en constructores, y tras cerrar 2025 sin ninguna victoria, la Scuderia llega a la nueva normativa técnica con expectativas altísimas, aunque los primeros indicios generan preocupación: el desarrollo del nuevo monoplaza estaría atravesando una situación interna “caótica”.
Según reveló el periodista Giuliano Duchessa en el portal especializado Auto Racer.it, fuentes cercanas a la fábrica de Maranello describieron el clima interno como tenso y desordenado, producto de retrasos inesperados en el ensamblaje del SF-26. Si bien el chasis ya fue homologado por la FIA y tanto Lewis Hamilton como Charles Leclerc ajustaron sus asientos, todavía no se realizó el primer encendido del motor, una etapa clave que otras escuderías como Audi, Mercedes y Honda ya completaron en diciembre.

“La situación es caótica”, citó Duchessa, atribuyendo esa percepción a fuentes de la cúpula dirigencial de Ferrari. No obstante, el periodista aclaró que el problema no respondería a fallas técnicas graves, sino a cambios de último momento previos al ensamblaje, que habrían alterado el cronograma original y elevado la tensión interna.
El calendario, sin embargo, no espera. Ferrari tiene prevista la presentación oficial del monoplaza el 23 de enero, aunque allí solo se exhibirá el livery y no las soluciones técnicas del auto, una práctica habitual en la categoría. Pocos días después, del 26 al 30 de enero, se desarrollarán los tests oficiales en el Circuito de Cataluña, donde todas las escuderías pondrán en pista sus nuevos vehículos por primera vez.

En ese contexto, el jefe del equipo, Frédéric Vasseur, anticipó que Ferrari adoptará un enfoque conservador en Barcelona. “El primer objetivo será sumar kilómetros, evaluar la fiabilidad y entender dónde debemos mejorar. Barcelona será para acumular rodaje, no para buscar rendimiento puro”, explicó.
Las dudas se profundizaron luego de que el portal Motorsport Italia advirtiera que algunas escuderías llegarán con retrasos “dramáticos” a los ensayos de Montmeló, e incluso señaló que un equipo de élite podría no girar el primer día por falta de piezas terminadas a tiempo, sin confirmar nombres. La referencia alimentó las especulaciones sobre Ferrari.

El contexto histórico tampoco juega a favor. El último título de pilotos del equipo fue en 2007 con Kimi Räikkönen, mientras que el de constructores data de 2008. Tras un 2025 sin triunfos, el arranque de 2026 será decisivo para el futuro de varias figuras clave.
Desde Auto Racer señalaron que las primeras carreras definirán el destino de Charles Leclerc, quien ya reconoció que un inicio poco competitivo podría marcar el final de su extensa relación con Ferrari. También estarán bajo la lupa Lewis Hamilton, que buscará relanzar su carrera en una generación de autos más afín a su estilo, y el propio Vasseur, responsable del proyecto deportivo.
Leé también: Atento Colapinto: la Fórmula 1 confirmó importantes cambios para las carreras del 2026
En este escenario, otros pilotos que aspiran a un lugar en la grilla, como Franco Colapinto, siguen con atención cada movimiento. Los posibles cambios, reestructuraciones o fracasos en equipos grandes como Ferrari podrían abrir oportunidades inesperadas en el mediano plazo.
Mientras tanto, Ferrari avanza contrarreloj hacia una temporada que definirá su rumbo en la nueva era de la Fórmula 1, con la presión en aumento y la expectativa puesta en que el SF-26 pueda estar a la altura de un desafío que no admite más tropiezos.
Boca y la historia sin fin: que pasa con los diferenciados en la pretemporadahttps://t.co/QPlUHIDitp pic.twitter.com/oVp0pYFCM9
— Radio Up 95.5 (@radioup955) January 13, 2026



//



