El 1 de agosto, cerca de las 18, un incendio destruyó por completo la vivienda de Lidia González, ubicada en Miguel Lanús de Posadas. La mujer perdió prácticamente todas sus pertenencias y ahora necesita ayuda solidaria para poder reconstruir su hogar.
Según explicaron los peritos, el fuego se habría iniciado por una colilla de cigarrillo arrojada sobre una cama o colchón. La vivienda era de material y, pese a la lluvia que se registraba aquella tarde, las llamas avanzaron rápidamente y provocaron daños totales. La familia atraviesa ahora un difícil proceso de limpieza y reconstrucción.
“Perdimos todo. Todo, todo, todo”, contó González en diálogo con Radio Up, al recordar el incendio que cambió su vida. La mujer contó que actualmente se encuentra viviendo en la casa que pertenecía a su suegra, mientras intenta reunir los materiales necesarios para volver a empezar.
La tragedia ocurrió cuando no había nadie dentro de la vivienda incendiada, algo que evitó que hubiera personas heridas. En la casa lindera se encontraban sus nietos, quienes sintieron el fuerte olor a humo y atravesaron momentos de temor durante el siniestro.

A casi un mes del incendio, Lidia y sus familiares continúan con las tareas de limpieza y retiro de los restos quemados. Todavía deben sacar parte del techo y del cielo raso, mientras evalúan qué paredes pueden conservarse y cuáles deberán ser demolidas.
“Tenemos que llevar un señor para ver si por lo menos una de las paredes podemos salvar y, si no, hay que demoler todo”, explicó González durante la entrevista.
La reconstrucción representa un desafío enorme para la mujer, especialmente por el costo actual de los materiales. Por eso, la campaña solidaria permanece abierta y recibe donaciones de cualquier tipo, desde materiales de construcción hasta elementos necesarios para recuperar una vivienda.
“Pido ayuda de lo que sea, porque realmente tengo que volver a empezar todo de vuelta”, sostuvo Lidia.
Entre los materiales que más necesita se encuentran cemento, arena y piedra, aunque cualquier colaboración puede resultar importante para avanzar con las obras.
Quienes quieran colaborar económicamente pueden hacerlo mediante el alias Paloma100824, a nombre de Martín Antonio Barrientos.
También es posible acercar donaciones y materiales a Buchardo 1634, según indicó la familia.

“El que tenga y me pueda colaborar con una bolsita de cemento, una bolsita de arena, una de piedrita, lo que sea, lo que puedan”, pidió la mujer.
Lidia es empleada municipal contratada y sostiene sola a su familia. Es viuda y tiene tres hijos varones, todos adultos, que actualmente la acompañan y buscan darle fuerzas para atravesar este momento.
“Soy sola, tengo mis tres hijos, pero en pareja estoy sola, soy viuda. Y le pido de corazón con lo que pueda ayudarme”, expresó.
Para Lidia, el incendio significó perder el resultado de muchos años de sacrificio. Las pertenencias, los objetos cotidianos y todo aquello que había conseguido construir quedaron reducidos a cenizas en pocas horas.
“Después de tantos sacrificios que uno hace para tener sus cositas, de un día para otro se borra todo. Queda en la nada, quedan cenizas”, relató con angustia.
La mujer contó que intenta mantenerse de pie trabajando todos los días. Sin embargo, al regresar al lugar donde estaba su casa, el dolor vuelve a hacerse presente.
“A la mañana me levanto, me voy a trabajar. En ese momento empiezo a agarrar fuerza, pero después, cuando vuelvo a mi casa pensando en todo eso, se derrumba todo”, confesó.
Sus hijos también son un sostén fundamental en este proceso. Según contó Lidia, ellos intentan transmitirle fuerza y ayudarla a mirar hacia adelante.
“Bueno, mamá, ya está, ya pasó”, le dicen sus hijos. Pero para ella no resulta sencillo dejar atrás lo ocurrido.
“No es así. Uno con tanto sacrificio levantó todo eso y piensa en todo lo que perdió”, explicó.
La situación también golpeó emocionalmente a sus nietos, quienes se encontraban en la vivienda lindera durante el incendio. Aunque no sufrieron lesiones, tuvieron que atravesar el impacto del fuego, el humo y el temor de ver cómo las llamas destruían la casa.
En medio de la tragedia, Lidia destacó especialmente la solidaridad de los vecinos, que estuvieron presentes desde el primer momento y brindaron contención a la familia.
“Nos ayudaron muchísimo, mucha contención. A los chicos también, porque para ellos fue bravo”, señaló.
Y agregó un agradecimiento que resume el acompañamiento recibido: “Yo le agradezco de corazón a todos, todos”.
Ahora comienza una etapa todavía más difícil: reconstruir desde cero. Primero deberán terminar de retirar los materiales dañados y determinar qué parte de la estructura puede recuperarse. Después llegará el momento de comenzar nuevamente con las obras.
“Es difícil porque soy sola y hoy en día está muy difícil”, remarcó Lidia, consciente de que el costo de reconstruir una vivienda representa un enorme esfuerzo.
A casi un mes del incendio, la familia necesita que la solidaridad vuelva a convertirse en una herramienta concreta. Una bolsa de cemento, arena, piedra, materiales de construcción o una colaboración económica pueden significar un paso más hacia la recuperación de su hogar.
La campaña continuará abierta mientras Lidia y su familia intentan reunir los recursos necesarios para volver a tener una vivienda.
Para colaborar, se puede realizar una donación al alias Paloma100824, a nombre de Martín Antonio Barrientos, o acercar materiales a Buchardo 1634.
Para Lidia, no se trata solamente de levantar paredes nuevamente. Se trata de volver a empezar, después de haberlo perdido todo.
Ver esta publicación en Instagram



//



