El presidente del Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC), Héctor Rojas Decut, confirmó que el Hotel Maitei cerrará sus puertas tras la decisión del concesionario de no continuar con la operación, y adelantó que el Estado provincial evalúa distintas alternativas para el predio, que van desde un nuevo llamado a concesión hasta su reconversión en un espacio público. El funcionario explicó que el establecimiento, ubicado en una zona estratégica de Posadas, requiere tareas de mantenimiento y reparaciones antes de definir su futuro.

En diálogo con Radio Up, Rojas Decut detalló que el hotel cuenta con 99 habitaciones en funcionamiento, más 10 cabañas que no estaban afectadas al uso por falta de demanda y por requerir otro tipo de mantenimiento, y que la baja ocupación responde al complejo contexto económico. "El año tiene 365 días y en promedio los pernoctes son bajos. Eso obedece a la poca actividad, la falta de consumo y el poder adquisitivo de la gente", señaló el funcionario.
El estado del predio y las causas del cierre
El presidente del IPLyC indicó que el hotel fue construido hace 16 o 17 años y que, en los últimos años, la ciudad desarrolló su actividad de entretenimiento, paseo y gastronomía de cara al río, lo que relegó la zona donde se ubica el establecimiento. "Esto quedó un poquito relegado o en una zona que habría que pensarlo bajo un esquema dentro de lo que es el centro del conocimiento, conferencias, seminarios o reuniones multitudinarias", explicó Rojas Decut.
El concesionario operaba el hotel desde 2022, y aunque los primeros dos años fueron buenos por la paridad cambiaria y la afluencia de turismo regional, los últimos dos años y medio la situación fue a pérdida. "Básicamente es a pérdida porque el costo del personal más mantener esa infraestructura es así. Nos pareció razonable que quisieran entregar la concesión", afirmó el funcionario.
Las posibilidades de reutilización
Rojas Decut adelantó que están evaluando distintas opciones para el predio, desde ponerlo en valor y buscar un nuevo concesionario hasta repensar su uso como centro de convenciones, espacio para eventos o incluso un destino público. "Son numerosas posibilidades porque las instalaciones tienen, a mi juicio, un lugar estratégico y se trata de una infraestructura de muchas mejoras. Veremos qué decisión tomamos", sostuvo.
Entre las alternativas, el funcionario mencionó la posibilidad de abrir un concurso de ideas para la Dirección de Arquitectura o destinar el espacio a un albergue para los chicos del Cepard o para deportistas. Sin embargo, advirtió que esa opción implicaría un sostenimiento por parte de las arcas del Estado provincial.
La situación de los trabajadores y la postura del Estado
El presidente del IPLyC reconoció que los trabajadores son la parte más débil de esta situación, ya que su relación laboral se extinguió con el cierre del hotel. No obstante, señaló que hay un listado de empleados con antecedentes y buena reputación que podría ser un fundamento para que, si se reanudan las operaciones, puedan ser recontratados.
El funcionario fue claro al señalar que el IPLyC es un instituto dedicado a la explotación, administración y control del juego de azar, no a la gestión hotelera. "Administrar una cuestión que tenga que ver con la explotación hotelera requiere de otro tipo de expertise para el cual se requiere del recurso humano necesario para poder controlarlo y administrarlo. Si no, volvemos a la misma", explicó.
Rojas Decut afirmó que, en un contexto de optimización de recursos, el Estado debe priorizar las cuestiones que tengan mayor impacto en la comunidad. "Preferimos priorizar en las cuestiones que tengan mayor impacto a la comunidad en general", concluyó.



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