La presentación en la Legislatura bonaerense de un proyecto para crear un impuesto sobre las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes del ganado generó un fuerte rechazo en el sector rural. Ignacio Kovarsky, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), aseguró que se trata de una iniciativa “hecha para otro mundo” y sin sustento técnico.
“Me parece que la diputada entendió que es un proyecto hecho para otro mundo. Primero por la falta de sustento que tiene”, afirmó en diálogo con La Última Rosca por Radio Up. Kovarsky cuestionó la idea de gravar las emisiones sin considerar cómo se produce la ganadería en el país: “En la Argentina el 80% de la ganadería se hace sobre campos extensivos. No es un sistema de encierre”.

El dirigente explicó además que el debate internacional ya no se centra en las emisiones aisladas, sino en el balance completo del sistema. “No se habla más de emisiones de gases de efecto invernadero. Se habla de balance”, sostuvo. En ese sentido describió el ciclo natural del metano: “La naturaleza convierte en el abdomen de la vaca, produce gases, pero ese metano tiene una vida media de 10 años y se descompone en agua y vuelve como dióxido de carbono a ser captado por las plantas”. Y remarcó la diferencia con otros sectores: “La generación de energía produce el 35% y el transporte el 15%. Esos sí son gases muy complicados”.
Otro impuesto al escenario impositivo complejo en el sector ganadero, valoró
Kovarsky advirtió que un impuesto de este tipo agravaría la situación productiva bonaerense frente a otras provincias. “La matriz impositiva está peleada… en ambas provincias (PBA y La Pampa) los impuestos son muy altos”, describió.
Señaló diferencias en tasas municipales, guías y tributos inmobiliarios, y sostuvo que el nuevo gravamen podría empujar a productores a migrar: “Con este tipo de proyectos que aún graban cosas insólitas, va a ser cada vez más inviable producir en Buenos Aires”.

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Mejoras en tecnología, pero sin infraestructura
Sobre el estado actual del sector, Kovarsky señaló que la ganadería evoluciona en eficiencia y tecnología, pero enfrenta dificultades históricas por falta de infraestructura. “El famoso Estado presente nunca estuvo presente. Hay obras que se tendrían que haber hecho y terminado en 2015”, dijo en referencia al Plan Maestro del Río Salado. Recordó que las inundaciones se repiten desde hace décadas y que la falta de ejecución agrava cada ciclo: “Nos seguimos inundando. Lo que hay que hacer es ejecutar las obras”.
Consultado por la posibilidad de expandir otras producciones ganaderas, sostuvo que hay avances en porcinos y avícolas, aunque señaló limitaciones culturales y de mercado para caprinos y ovinos. “Caprinos no hay demasiado y ovinos tampoco, sobre todo porque todavía no hay cultura de consumo”, observó.
De todos modos destacó proyectos recientes y la necesidad de promover la diversificación: “En la medida en que culturalmente comamos cada vez más diversidad de animales, eso puede avanzar sobre superficies que no son aptas para vaca”.
Kovarsky insistió en que el debate debe centrarse en la viabilidad productiva y en políticas públicas efectivas. Mientras continúa la discusión legislativa, el sector advierte que un impuesto al metano podría profundizar las dificultades en una actividad que, afirmó, ya está altamente presionada por los costos y el clima.
Misiones apuesta a la ganadería del futuro con Brahman Colorado y búfalos, diversificación productiva y técnicas reproductivas avanzadas https://t.co/8Kjn6JbEHp pic.twitter.com/ReiLDtnP1i
— Radio Up 95.5 (@radioup955) September 28, 2025



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