La Fundación Tupá Rendá lleva adelante una nueva edición de su tradicional feria de usados, una propuesta solidaria destinada a recaudar fondos para sostener los gastos cotidianos de los dos hogares que la institución tiene a su cargo. La actividad tuvo su primera jornada de manera exitosa y continuará este sábado 12 de septiembre en el horario de 10 a 18 horas en un inmueble ubicado sobre la calle Ojo de Agua 1.500, en Posadas.
En diálogo con Radio Up, Eusebia “Neni” Valdez, presidenta de la Fundación Tupá Rendá, explicó que la recaudación tiene como objetivo afrontar distintos compromisos económicos que se presentan durante el año.
“Es para sostener el mantenimiento y las necesidades de los niños y los hogares”, señaló Valdez.
La presidenta de la institución remarcó que uno de los principales desafíos para los próximos meses estará relacionado con los contratos de alquiler de los espacios donde funcionan los hogares.
“Tenemos grandes desafíos a fin de año. Uno de ellos es el vencimiento de los contratos de alquiler y eso implica muchos gastos”, explicó.
En ese sentido, detalló que una eventual renovación requiere afrontar gastos de escribanía, depósito y adelanto, mientras que la búsqueda de un nuevo inmueble implicaría sumar otros costos.
“Hay que tener un fondo importante para eso”, sostuvo.
A esos compromisos se suma la necesidad de contar con recursos durante enero, cuando se produce la denominada feria administrativa, un período en el que disminuye el movimiento habitual de las instituciones.
“Enero es la feria administrativa, entonces todo está como detenido y los chicos siguen viviendo con nosotros y siguen teniendo las necesidades”, indicó Valdez.
La dirigente recordó que, pese a esa pausa administrativa, los hogares deben continuar afrontando servicios, salarios y gastos diarios.
“Los servicios se tienen que seguir pagando, los sueldos también. Así que ese es el destino que tiene la feria de usados”, afirmó.
La actividad comenzó con una importante concurrencia y continuará con una nueva jornada para quienes quieran acercarse a comprar o colaborar.
Valdez destacó especialmente el acompañamiento recibido y agradeció a quienes facilitaron el espacio para realizar la feria.
La actividad se desarrolla en La Cortadita, un salón de eventos que, según explicó, fue cedido para que la Fundación pudiera concretar la iniciativa.
“Queremos agradecer a la familia que nos prestó este salón de eventos. Se llama La Cortadita”, expresó.
La presidenta de Tupá Rendá también valoró el rol de las redes sociales y los medios de comunicación para difundir la propuesta.
“Gracias a las redes sociales, a ustedes que por televisión y por radio difundieron mucho del lugar, llegaron nuestros clientes”, destacó.
Durante la feria se pueden encontrar productos muy variados, desde electrodomésticos y artículos para el hogar hasta ropa, juguetes y vestidos de fiesta.
Entre los objetos disponibles hubo hornos eléctricos, juguetes a batería, “pata-pata”, utensilios de cocina y una juguera eléctrica.
También se ofreció indumentaria de distintos tamaños, incluyendo vestidos utilizados para recepciones, cumpleaños de 15 y otras celebraciones.
“Se fueron muchos vestidos de fiesta para las recepciones y para cumpleaños de 15”, contó Valdez.
La propuesta apunta especialmente a ofrecer productos en buen estado a precios accesibles, permitiendo que otras personas puedan adquirir elementos que necesitan sin realizar un gasto elevado.
La iniciativa, además, se presenta como una experiencia de economía circular, ya que permite reutilizar objetos que de otro modo podrían terminar descartados.
“Yo soy de la idea de que un mundo mejor es posible y la venta de usados es una actividad donde todos salimos ganando”, sostuvo la presidenta de la Fundación.
Según explicó, quienes tienen objetos que ya no utilizan pueden donarlos para que sean puestos a la venta y, de esa manera, otras personas puedan acceder a ellos.
“El que tiene limpia la casa y libera espacio. El que tiene poco puede comprar lo que necesita”, resumió.
La Fundación también trabaja para aprovechar aquello que no puede ser vendido.
Una vez finalizada la feria, parte de la ropa donada es destinada a barrios y sectores considerados vulnerables.
Valdez explicó que las donaciones llegan a distintos puntos de la ciudad, entre ellos merenderos y barrios humildes, mientras que aquellos materiales que ya no pueden ser utilizados son entregados a rescatistas de animales para ser aprovechados en refugios y cuchas.
“Al finalizar la feria, bolsas de ropa van a distintos barrios necesitados y lo que ya no se puede usar le avisamos a los rescatistas de animales”, explicó.
La presidenta de Tupá Rendá remarcó que esta actividad no es nueva para la institución.
“Hace 15 años que tenemos esta actividad, no es una actividad de ahora”, afirmó.
En ese período, la feria se convirtió en una de las herramientas que permiten generar recursos de manera directa para los hogares.
Valdez explicó que la propuesta funciona a partir de la solidaridad y la voluntad de las personas, sin presionar a nadie para que compre.
“A nadie se le presiona para que compre una rifa o que compre un alimento. Todo es a voluntad”, sostuvo.
La dirigente consideró que, en el actual contexto económico, la feria permite generar recursos de una manera diferente a otras actividades de recaudación.
“En dos, tres días nos permite ganar una suma que en una rifa cuesta muchísimo”, señaló.
Además, contó que algunas revendedoras de distintos barrios compran productos durante la feria para luego ofrecerlos en sus propios puestos.
“Les hacemos precios para que ellas vayan a revender y también tengan sus ganancias”, explicó.
La actividad también representa una oportunidad para que quienes quieran colaborar puedan acercarse a la institución de diferentes maneras.
Valdez indicó que quienes quieran realizar donaciones pueden contactarse con la Fundación Tupá Rendá a través de sus redes sociales.
Asimismo, quienes estén interesados en colaborar directamente con los hogares deben atravesar una entrevista previa, debido a las características particulares de los niños que allí viven.
“Hay que tener en cuenta que nuestros niños son todos judicializados”, explicó.
El trabajo voluntario detrás de la feria
Teresita Urquijo, protesorera del Consejo de Administración, también dialogó con Radio Up y destacó la respuesta que reciben de la comunidad.
“Mes a mes sorprende la solidaridad de la gente porque todo lo que está en la feria es de lo que la gente dona y está de acuerdo en que lo podamos vender”, señaló.
Urquijo remarcó que la actividad representa un trabajo importante para quienes participan de su organización, pero destacó especialmente el sentido solidario de la propuesta.
“Es un trabajo cada mes, pero es hermoso”, afirmó.
La protesorera definió la feria como una expresión concreta de economía circular, porque permite que los objetos tengan una segunda oportunidad y, al mismo tiempo, generar recursos para los hogares.
“Todo es economía circular”, sostuvo.
En ese sentido, invitó a la comunidad a participar y recordó que todo lo recaudado se destina a los gastos comunes de los dos hogares de la Fundación.
Urquijo también destacó que la colaboración puede adoptar distintas formas.
Además de donar objetos para la feria, las personas pueden aportar su tiempo como voluntarios, por ejemplo mediante clases de apoyo u otras actividades destinadas a acompañar a los niños.
“Cualquiera que tenga su tiempo para colaborar como voluntariado en los dos hogares, ya sea con clases de apoyo o con cualquier actividad que puedan ayudar a los niños, son bienvenidos”, expresó.
La colaboradora explicó que forma parte de la Fundación desde hace aproximadamente 15 años y que su vínculo con la institución comenzó a partir del trabajo territorial en distintos barrios.
“Cuando íbamos a los barrios a dejar las ropas, en los barrios empezamos primero”, relató.
Con el paso del tiempo, el compromiso se transformó en una parte importante de su vida cotidiana.
“Yo empecé y los invito a todos como voluntarias en apoyo escolar a los chicos”, contó.
Urquijo sostuvo que quienes se acercan como voluntarios terminan generando un vínculo muy fuerte con la institución.
“La Fundación es parte de nuestro ser, o sea, es de un día a día”, manifestó.
También aseguró que la experiencia de colaborar puede generar un impacto positivo en quienes deciden involucrarse.
“Vas a ver que si te sumás vas a ser un poco más feliz, seguro”, afirmó.
Frente al contexto económico actual, la protesorera llamó a mantener una mirada esperanzadora.
“Hay que mirar el vaso medio lleno siempre y nunca olvidarnos del niño que llevamos dentro”, sostuvo.
Y agregó que los niños representan un ejemplo para atravesar las dificultades.
“Nuestro mensaje es que hay que seguir para adelante y qué mejor ejemplo que nuestros niños”, expresó.
La mirada de quienes se acercan a colaborar
Rodrigo Bareiro, cliente y colaborador de la iniciativa, también habló con Radio Up y valoró la posibilidad de aportar a la feria.
“La verdad que sí, muy contento acá ayudando un poco a la feria”, expresó.
Bareiro destacó que el dinero obtenido durante la actividad será destinado a los hogares de niños y niñas de la Fundación Tupá Rendá.
“Contento por aportar un granito de arena”, afirmó.
El colaborador también invitó a la comunidad a acercarse y participar de la propuesta.
“Todo lo que puedan llevar, como digo, es para colaborar con el hogar de los chicos que necesitan”, señaló.
Para Bareiro, este tipo de actividades adquiere una importancia especial en un escenario de dificultades económicas.
“Hoy cuesta mucho conseguir ropa, comprar cosas, ayudar. El tema económico es muy difícil”, sostuvo.
También remarcó que mantener un hogar implica afrontar numerosos gastos y atender las necesidades de una cantidad importante de niños.
“Son muchos chicos, hay nenas y nenes. Hay bastantes y todos ellos requieren no solo ropa sino un montón de cosas más”, explicó.
En ese contexto, consideró que la feria representa una herramienta concreta para ayudar a solventar los gastos cotidianos.
“Esto ayuda un montón a poder solventar los gastos que tienen en el día a día, mes a mes”, afirmó.
Finalmente, Bareiro dejó un mensaje dirigido a quienes todavía no participan de este tipo de iniciativas solidarias.
“Que piensen en el otro, que se pongan en el lugar del otro”, pidió.
El cliente destacó que, aunque la situación económica es compleja para gran parte de la sociedad, existen niños que atraviesan realidades particularmente difíciles.
“Hay personas, hay nenes y nenas que sufren y que pasan momentos duros también”, señaló.
Por eso, consideró importante que quienes tengan la posibilidad se acerquen y conozcan el trabajo que realiza la institución.
“Si los pueden conocer también, bienvenidos, pues son excelentes chicos”, concluyó.
La Feria de Usados de la Fundación Tupá Rendá continúa así como una de las principales acciones de recaudación de la institución. A través de las donaciones, las compras y el voluntariado, la comunidad puede contribuir al sostenimiento de los hogares y, al mismo tiempo, favorecer la reutilización de objetos que todavía tienen una vida útil.
La invitación permanece abierta para quienes quieran comprar, donar o colaborar como voluntarios y sumarse al trabajo que la Fundación realiza durante todo el año.
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