Desde Miami, el funcionario clave de Donald Trump, Mauricio Claver Carone, apuntó contra los créditos swap y dijo que la prioridad de Estados Unidos es que el acuerdo con el FMI no refuerce el vínculo con Beijing. “Queremos que Milei tenga éxito”, afirmó.
Mauricio Claver Carone, ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y uno de los asesores más influyentes de Donald Trump en política exterior hacia América Latina, afirmó este jueves que Estados Unidos busca que Argentina “termine la famosa línea de crédito con China” y advirtió que la prioridad en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es evitar que el vínculo con Beijing se profundice.
“Queremos que termine la famosa línea de crédito que tiene Argentina con China”, lanzó Claver Carone durante una conferencia en el Miami Dade College, en el marco de una exposición sobre la estrategia de Estados Unidos para América Latina.
En este sentido, agregó, sin rodeos: “Lo que queremos asegurarnos es que ningún acuerdo al que se llegue con el Fondo Monetario termine prolongando esa línea de crédito o ese swap que tienen con China”.
Claver Carone, de origen cubano, fue enviado especial para América Latina durante el gobierno de Trump y también ocupó el cargo de representante de EE.UU. ante el FMI. Hoy actúa como nexo informal entre el equipo del expresidente republicano y gobiernos afines en la región. En ese marco, no dudó en alinear su mensaje con la actual administración de Javier Milei, a quien calificó como “un aliado”.
Asimismo, sostuvo: “Obviamente Argentina es un país aliado. El presidente Milei es un aliado”, remarcó, y celebró las reformas fiscales impulsadas por el gobierno libertario. “Yo creo que es admirable en el mundo en ese sentido y es algo que realmente estamos haciendo aquí en los Estados Unidos”, comparó.
La advertencia sobre China
La crítica principal del funcionario apuntó contra los swap de monedas con China, una herramienta financiera mediante la cual el Banco Popular de China presta yuanes al Banco Central argentino para sostener las reservas. Aunque estos acuerdos fueron clave para evitar una crisis de pagos en los últimos años, Claver Carone los calificó como “extorsivos”.
“Mientras mantengan esa línea de crédito, siempre China va a poder extorsionar. Así que para nosotros la meta con el programa del Fondo será que no refuerce la posición de China con esa línea de crédito. Esa es para nosotros nuestra prioridad”, sostuvo.
El ex titular del BID consideró que la influencia china representa “un problema que heredó obviamente el presidente Milei” y lo enmarcó en una disputa geopolítica mayor. “Lo que estamos viendo no es solo una cuestión financiera, sino una cuestión estratégica”, dijo, al tiempo que explicó que Estados Unidos quiere “llegar a un acuerdo comercial” con Argentina para reforzar su alianza bilateral.
Relanzamiento de la relación con Washington
Las declaraciones de Claver Carone se producen luego de que el canciller argentino, Gerardo Werthein, se reuniera el martes en Washington con el senador republicano Marco Rubio, uno de los hombres fuertes de la política exterior estadounidense. “El secretario de Estado estuvo con el canciller de Argentina recientemente y, al fin y al cabo, siempre estamos buscando cómo trabajar conjunta y bilateralmente para el bien”, afirmó el exfuncionario.
Si bien evitó pronunciarse sobre las negociaciones en curso con el FMI, Claver Carone deslizó que existe un alineamiento estratégico con la gestión de Milei. “Nosotros queremos que el presidente Milei tenga éxito, que su gestión tenga éxito. Entendemos el enorme sacrificio que ha llevado a cabo con todas las reformas fiscales”, insistió.
En otro pasaje de su intervención, se refirió a la nueva lógica del comercio mundial bajo el paraguas de las políticas proteccionistas de Trump y dejó entrever que Argentina podría beneficiarse de un nuevo acuerdo comercial si logra desvincularse de los compromisos financieros con China.
Un mensaje con múltiples destinatarios
El mensaje de Claver Carone parece apuntar tanto al Gobierno argentino como al FMI y a los actores del sistema financiero global que siguen con atención las señales de Washington. Al poner en duda la continuidad del swap con China, Estados Unidos deja en claro que no está dispuesto a avalar acuerdos financieros que fortalezcan la presencia de Beijing en el país.
La postura también marca una línea clara de cara a un eventual regreso de Trump a la Casa Blanca: alinearse con Estados Unidos será condición para el apoyo financiero. En ese marco, Milei aparece como una figura clave en el tablero geopolítico, al representar una de las pocas administraciones latinoamericanas explícitamente proestadounidenses.
Por ahora, la pulseada se juega en el terreno de las declaraciones. Pero en un contexto de fragilidad económica, déficit de reservas y negociaciones abiertas con el FMI, el mensaje de Claver Carone anticipa que la política exterior también jugará un rol central en la economía argentina. Y en ese juego, Estados Unidos ya dejó claro qué espera: menos China, más Washington.
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Fuente: (Noticias Argentinas)



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