El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, calificó de “injustificados” los nuevos aranceles impuestos por el gobierno de Estados Unidos a las importaciones desde su país.
En este sentido, aseguró que la medida “carece de toda lógica” y que “esto no es un acto propio de un amigo”.
La administración del presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la aplicación de un arancel del 10 por ciento sobre todas las importaciones australianas, una decisión que, según Albanese, no tomó por sorpresa a su Gobierno, pero que representa un duro golpe para la relación comercial entre ambas naciones.
“Los aranceles de esta Administración no tienen fundamento lógico y contradicen la esencia de la asociación entre nuestras dos naciones”, afirmó el premier australiano en una conferencia de prensa en Melbourne. Asimismo, señaló que su país no responderá con medidas recíprocas, pero que recurrirá a los “mecanismos de resolución de disputas” contemplados en el acuerdo de libre comercio bilateral.
Posibles repercusiones diplomáticas y comerciales
Albanese advirtió que esta decisión puede afectar la percepción de los australianos sobre la relación con Estados Unidos. "El pueblo australiano tiene todo el derecho de considerar esta acción de la Administración Trump como un debilitamiento de nuestra relación comercial libre y justa, además de contraria a los valores compartidos que han sido siempre el pilar de nuestra histórica amistad. Esto tendrá consecuencias en la manera en que los australianos perciben esta relación", expresó el primer ministro.
Según reportó la cadena Australian Broadcasting Corporation, el Gobierno de Albanese se estaría preparando para llevar el caso ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), denunciando una violación del acuerdo de libre comercio entre ambos países.
El trasfondo de la disputa: la carne de res como punto de fricción
Trump justificó la aplicación de los aranceles argumentando que Australia mantiene una prohibición a la importación de carne de res fresca estadounidense, una restricción que su Gobierno considera una barrera comercial no arancelaria. La prohibición australiana ha estado en vigor desde 2003 por razones de bioseguridad.
La relevancia de este punto se evidencia en los datos comerciales. Según COMTRADE de las Naciones Unidas, la carne de res fue la exportación más valiosa de Australia a Estados Unidos en 2024, alcanzando un valor de 4.030 millones de dólares. Este dato refuerza la importancia del sector ganadero en la relación comercial entre ambos países y agrega tensión a la disputa.
Con la posibilidad de un litigio en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y un deterioro en las relaciones diplomáticas, la controversia en torno a los aranceles impuestos por Trump se perfila como un tema clave en la agenda comercial internacional en los próximos meses.



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