Después de varios meses sin presentaciones en vivo, la banda misionera Acaramelo regresará a los escenarios este sábado desde las 21:30 en el espacio cultural Tanta Tinta, en Posadas. El concierto marcará el primer recital del año para el grupo encabezado por Maxi Juañuk, guitarrista, cantante, compositor y una de las figuras más activas de la escena cultural de Misiones.
En diálogo con Radio Up, Juañuk repasó el recorrido del proyecto, habló sobre el presente de la música independiente, la importancia de sostener los espacios culturales en tiempos complejos y reflexionó sobre el impacto de la inteligencia artificial en la creación artística.
Un proyecto que nació en pandemia y encontró su propia identidad
Aunque Acaramelo lleva aproximadamente dos años funcionando bajo ese nombre, sus raíces se remontan a la pandemia. Según explicó Juañuk, la banda surgió a partir de una experiencia compartida en un programa musical y, con el tiempo, decidió dar un paso más allá de las interpretaciones para comenzar a desarrollar material propio.
«Decidimos empezar a componer nuestras canciones y construir una propuesta con identidad propia», relató.
Esa búsqueda artística es precisamente la que podrá verse este sábado en Tanta Tinta. El espectáculo combinará composiciones originales con versiones muy personales de clásicos de distintos géneros y estilos musicales.

Canciones propias y covers transformados
Uno de los aspectos distintivos de Acaramelo es su manera de reinterpretar la música. Lejos de reproducir versiones tradicionales, el grupo apuesta por reconstruir cada canción desde una mirada propia.
La presentación incluirá temas originales y covers que recorren distintos universos musicales, desde el rock nacional hasta ritmos populares que forman parte de la identidad cultural del litoral argentino.
«Son canciones muy versionadas. Nos gusta llevarlas a nuestro terreno y mezclarlas con lo que somos como banda», explicó el músico.
Una banda que se reúne para compartir música
A diferencia de otros grupos con actividad permanente, Acaramelo funciona como un espacio de encuentro entre artistas que desarrollan múltiples proyectos paralelos.
Cada integrante mantiene carreras individuales, participa en otras bandas o acompaña a distintos músicos de la región. Por eso, coordinar ensayos y fechas suele convertirse en un verdadero desafío.
«Nuestra manera de trabajar es ponernos algunas fechas durante el año y tratar de compartir nuestra música. Todos tenemos otros proyectos y encontrar momentos para coincidir no siempre es fácil», contó Juañuk.
Luego de la presentación en Posadas, la banda ya tiene prevista una actuación en Leandro N. Alem durante julio y continúa organizando nuevas fechas para el resto de 2026.

Un sonido que mezcla rock, chamamé, candombe y blues
Cuando se intenta definir musicalmente a Acaramelo, Juañuk evita las clasificaciones rígidas.
La formación tiene una base claramente rockera, pero incorpora elementos provenientes de distintos géneros populares que terminan configurando una identidad singular.
«Tenemos formato de banda de rock, pero no es solamente rock», resumió.
Esa combinación aparece especialmente en las composiciones propias, donde conviven influencias del chamamé, el rasguido doble, el candombe, el blues y otros ritmos vinculados a la cultura regional.
El resultado es una propuesta donde las estructuras tradicionales se mezclan con guitarras eléctricas, distorsiones y arreglos contemporáneos.
«No hay guitarra criolla, pero de repente una canción puede nacer de un rasguido doble y terminar convertida en un tema rockero. También puede pasar por un candombe o un chamamé y terminar con un solo largo de blues», describió.
La música como refugio en tiempos difíciles
Más allá de la actividad con Acaramelo, Juañuk atraviesa un año de intensa producción artística.
Además de continuar con sus proyectos solistas, se desempeña como director de la orquesta de la Murga del Monte, trabaja en el área de Extensión y Educación Artística del Parque del Conocimiento y participa en la preparación de una opereta junto al Coro de Infantes y Juvenil que será presentada durante julio.
Frente a un contexto económico y social complejo para la cultura, el músico reivindicó el valor del arte como espacio de resistencia y encuentro.
«Creo que es el momento de ponerle energía a lo que nos gusta hacer. La música siempre fue un cable a tierra para mí. Es lo que me alimenta espiritualmente», afirmó.
Sus palabras reflejan una realidad compartida por numerosos artistas independientes que continúan produciendo, creando y sosteniendo espacios culturales pese a las dificultades.

La inteligencia artificial y el desafío de preservar lo humano
Durante la entrevista también surgió uno de los debates más actuales del ámbito artístico: el avance de la inteligencia artificial en la música.
Lejos de adoptar una postura extremista, Juañuk consideró que la IA puede convertirse en una herramienta útil para los procesos creativos, siempre que no reemplace la sensibilidad humana.
«Me parece que es una herramienta más y depende de cómo se utilice», señaló.
Sin embargo, advirtió que existe un riesgo cuando la tecnología ocupa el lugar de la creatividad personal.
«Ya se empieza a notar quién utiliza solamente inteligencia artificial y quién aporta algo propio. Hay una perfección muy estandarizada que termina quitándole humanidad a las obras», sostuvo.
Para el músico, el verdadero valor artístico reside precisamente en aquellas imperfecciones que hacen única a cada persona.
«La manera de sonar, de decir una palabra, una pausa, un error o una interpretación distinta es lo que nos diferencia. Eso es lo humano y es lo que hay que cuidar», reflexionó.
Una invitación abierta para compartir música en vivo
Con entusiasmo por reencontrarse con el público, Maxi Juañuk invitó a los amantes de la música a acompañar a la banda en su regreso a los escenarios.
El recital se realizará este sábado desde las 21:30 en Tanta Tinta y tendrá una modalidad accesible para todos los asistentes.
«La entrada es al sobre o a la gorra. Vamos a estar divirtiéndonos y compartiendo música con todos los que quieran acercarse», expresó.
La cita promete una noche donde el rock, los ritmos litoraleños, las canciones propias y la búsqueda artística de Acaramelo volverán a encontrarse con el público misionero, reafirmando que la música independiente continúa siendo uno de los espacios más genuinos de expresión cultural de la provincia.
Ricardo Liniers Siri: “No hay otro documental, otro dibujo animado u otra película como esta” https://t.co/D56sKxHz42
— Radio Up (@radioupar) June 5, 2026



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