La medicina pública misionera volvió a demostrar su capacidad para enfrentar desafíos clínicos de máxima complejidad. Profesionales del Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga presentaron un caso excepcional vinculado al síndrome de McCune-Albright, una enfermedad genética extremadamente infrecuente que provocó en una paciente una fractura patológica de cadera, situación que demandó un abordaje interdisciplinario y una intervención quirúrgica especializada.
El Hospital Madariaga presentó un caso clínico extraordinario vinculado a una enfermedad genética poco frecuente
El caso fue expuesto durante un ateneo multidisciplinario convocado especialmente para analizar la evolución clínica de la paciente y compartir la experiencia con la comunidad médica provincial. La presentación estuvo a cargo del especialista en Traumatología, doctor Enzo Tibolla, quien destacó la singularidad del cuadro debido a la baja prevalencia de la enfermedad y a las múltiples áreas del organismo que se ven comprometidas.
El síndrome de McCune-Albright es una patología genética poco frecuente caracterizada por una combinación de alteraciones óseas, endocrinas y cutáneas. Entre sus manifestaciones más características se encuentran las manchas color café con leche en la piel, la pubertad precoz y la fibrodisplasia ósea, una afección que reemplaza el tejido óseo normal por tejido fibroso, debilitando progresivamente los huesos.
“Es un síndrome raro, muy raro, que no se suele ver en esta zona”, explicó Tibolla durante la presentación. La fragilidad ósea que provoca la enfermedad incrementa significativamente el riesgo de fracturas patológicas, es decir, lesiones que pueden producirse ante traumatismos mínimos o incluso de manera espontánea.

Precisamente, esa condición fue la que derivó en la fractura de cadera que motivó la intervención médica. Frente a un cuadro de estas características, el equipo del Hospital Madariaga diseñó una estrategia de tratamiento integral que involucró a especialistas en clínica médica, genética, endocrinología, ginecología y traumatología.
Antes de la cirugía, los profesionales realizaron un ateneo interdisciplinario para evaluar los riesgos, analizar las particularidades del síndrome y consensuar el mejor abordaje terapéutico. Cada servicio aportó su perspectiva específica para garantizar una atención integral y personalizada.

La intervención consistió en una reducción y osteosíntesis de cadera, procedimiento mediante el cual se estabiliza el hueso fracturado utilizando implantes metálicos. La cirugía se desarrolló con éxito y la paciente presentó una evolución favorable, continuando actualmente con controles periódicos a cargo del Servicio de Traumatología.
Desde el hospital destacaron que este tipo de abordajes son posibles gracias al trabajo coordinado entre diferentes especialidades y al acceso a equipamiento de última generación disponible en el sistema público de salud provincial.
En ese sentido, remarcaron el papel estratégico de la Fundación Parque de la Salud, institución que impulsa la incorporación de tecnología médica avanzada, fortalece la infraestructura hospitalaria y promueve espacios de articulación interdisciplinaria. Su acompañamiento resulta fundamental para responder a patologías complejas y poco frecuentes que exigen diagnósticos precisos, planificación conjunta y recursos especializados.

La resolución favorable de este caso representa un nuevo ejemplo del nivel de desarrollo alcanzado por la medicina de alta complejidad en Misiones, permitiendo que pacientes con enfermedades excepcionales puedan acceder a tratamientos especializados sin necesidad de derivaciones fuera de la provincia.



//



