En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, Luis Etchenique, coordinador de la Comunidad de Diversidad e Inclusión de AdRHA, analizó el rol que pueden asumir las organizaciones y los espacios de trabajo en la prevención y detección de situaciones de riesgo. Fue en comunicación con el programa La Última Rosca, emitido por Radio Up.
Etchenique explicó que el trabajo surgió a partir de un relevamiento regional sobre bienestar laboral y de distintas situaciones observadas dentro de las organizaciones. A partir de allí, comenzaron a abordar la responsabilidad de las empresas y equipos para acompañar a personas que atraviesan situaciones complejas: “Decidimos empezar a escribir un poco en relación a cuál es la responsabilidad de las organizaciones justamente para poder prevenir y poder llevar adelante acciones para entender y acompañar a aquellas personas que están atravesando por una situación”, señaló.
Entre las situaciones que pueden afectar a una persona mencionó duelos, problemas económicos, endeudamiento o rupturas sentimentales. En ese sentido, remarcó que el suicidio responde a múltiples factores y no a un único acontecimiento: “El suicidio no es un hecho unívoco, no es que una situación me lleva al suicidio, sino que claramente el suicidio es policausal”, explicó.

La importancia de capacitar a los líderes
Para Etchenique, los ámbitos laborales tienen un papel relevante porque las personas pasan allí una parte importante de su tiempo y, muchas veces, intentan ocultar situaciones personales que atraviesan.
Por eso, consideró fundamental que existan canales de comunicación, procedimientos y líderes capacitados para reconocer determinadas señales y generar espacios de confianza: “Tiene que haber canales de comunicación dentro de la organización, tiene que haber procedimientos escritos. Y tiene que haber líderes formados”, sostuvo.
Aclaró, sin embargo, que la capacitación no implica convertir a los responsables de los equipos en profesionales de la salud mental: “No como psicólogos, porque, bueno, un líder no es psicólogo, para eso hay una carrera, hay una profesión. Tampoco estamos hablando de que el líder sea psiquiatra”, explicó.
La formación, según indicó, debería centrarse en herramientas como la escucha, la empatía y la construcción de ambientes seguros y respetuosos: “Sí capacitar líderes en estas habilidades que decimos, la escucha, la empatía, en generar un ambiente seguro de trabajo”, afirmó.

Romper el silencio dentro de las organizaciones
Otro de los aspectos destacados durante la entrevista fue la necesidad de construir espacios donde las personas puedan hablar sin temor a ser juzgadas o ridiculizadas.
Etchenique señaló que si un trabajador siente que lo que va a contar será tomado “en risa” o “en jarana”, probablemente opte por guardar silencio: “Es fundamental la posibilidad de hablar, pero para hablar necesito a alguien que me escuche. Si no es un monólogo”, resumió.
En esa línea, planteó que las organizaciones deben trabajar para generar ámbitos donde exista respeto y confianza, independientemente del tamaño de la empresa: “No importa como qué tamaño de empresa sea”, sostuvo, y agregó que una situación de angustia o vulnerabilidad puede atravesar a cualquier persona, sin importar si trabaja en una pequeña empresa o en una multinacional.

Protocolos y articulación con profesionales
El coordinador de la Comunidad de Diversidad e Inclusión de AdRHA también destacó la necesidad de que las organizaciones cuenten con protocolos y políticas vinculadas con la salud organizacional y la salud mental.
Además, planteó que aquellas empresas que no cuenten con recursos suficientes pueden establecer alianzas con organizaciones del tercer sector u otras instituciones capaces de brindar respuestas profesionales: “Primero tiene que haber un convencimiento de la importancia de una política de prácticas vinculadas a la salud organizacional y a la salud mental y al cuidado de los equipos de trabajo”, expresó.
El objetivo, explicó, es que los espacios laborales puedan convertirse también en ámbitos de detección temprana y acompañamiento, sin reemplazar la intervención de profesionales especializados.
La prevención también alcanza a los adultos mayores
Durante la entrevista en La Última Rosca, Etchenique también fue consultado por la prevención del suicidio en adultos mayores, un grupo que suele quedar fuera de las conversaciones centradas en población joven.
Si bien señaló que el estudio realizado por AdRHA estuvo enfocado en la población laboralmente activa, reconoció que las personas mayores también pueden atravesar situaciones socioeconómicas y emocionales que requieren acompañamiento.
En ese sentido, planteó la necesidad de políticas públicas y de una mayor participación de organizaciones de la sociedad civil: “Debería haber políticas más claras y organizaciones de la sociedad civil también que acompañen estos procesos”, sostuvo.
Finalmente, vinculó esa necesidad con la aplicación de políticas públicas y el cumplimiento de la legislación vigente en materia de salud mental.







