El consumo de los hogares argentinos volvió a mostrar señales de debilidad en septiembre. Según el Indicador de Consumo (IC) elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el gasto en bienes y servicios finales registró una caída del 0,8% interanual y se mantuvo estable en la comparación mensual.
Con este resultado, el consumo acumuló dos meses consecutivos de contracción interanual. Además, la serie desestacionalizada continúa moviéndose en niveles similares a los observados desde fines de 2024, todavía bajos en términos históricos recientes. En concreto, el indicador se ubicó un 2% por debajo del máximo alcanzado a principios de 2025.
Desde la entidad señalaron que la desaceleración de la inflación será un factor fundamental para recomponer los ingresos reales y recuperar la capacidad de compra de los hogares. Sin embargo, el último registro inflacionario mencionado en el informe mostró una aceleración al 1,9%, todavía en torno al 2%.

Transporte y vehículos, entre los rubros más afectados
El comportamiento del consumo presentó diferencias entre las distintas categorías relevadas por la CAC. Entre los sectores con mayores retrocesos se destacó transporte y vehículos, que registró una caída interanual del 5,5% y restó 0,8 puntos porcentuales a la variación general del indicador.
Según el informe, el resultado estuvo vinculado con la disminución interanual del patentamiento de automóviles, cuyo desempeño negativo no logró ser compensado por el crecimiento de las motocicletas.
También retrocedió recreación y cultura, con una baja del 3,4% interanual y una contribución negativa de 0,2 puntos porcentuales al índice general.
Por su parte, indumentaria y calzado registró una caída del 1,5% respecto de septiembre de 2025, con un aporte negativo de 0,1 puntos porcentuales.
El resto de los rubros presentó una disminución interanual del 1,1%, que contribuyó con una caída de 0,6 puntos porcentuales al resultado general.
En contraste, la categoría de vivienda, alquileres y servicios públicos mostró una suba del 5,2% interanual y aportó 0,9 puntos porcentuales al indicador. De acuerdo con la CAC, el incremento de la demanda eléctrica explicó buena parte de la evolución positiva de este segmento.
Los bienes de consumo masivo también retrocedieron

El informe también registró una contracción en los bienes de consumo masivo, conocidos como FMCG por sus siglas en inglés. Este segmento, que comprende productos de compra frecuente, cayó un 1,2% interanual en septiembre.
En la comparación con agosto, la disminución fue del 1%. De esta manera, el rubro continuó con una trayectoria oscilante, aunque con tendencia decreciente durante 2026.
La evolución de estos bienes resulta relevante para el indicador general, dado que refleja el comportamiento de una parte del gasto cotidiano de los hogares.
El crédito a los hogares mantiene una tendencia descendente

Otro de los factores que destacó la Cámara Argentina de Comercio y Servicios fue la evolución del financiamiento a las familias. Si bien el crédito creció de manera significativa entre 2024 y 2025, durante 2026 comenzó a mostrar un comportamiento diferente.
Según la entidad, las tarjetas de crédito y los préstamos personales y prendarios ingresaron en un “leve pero constante retroceso”, con varios meses consecutivos de caída después del estancamiento registrado hacia fines del año pasado.
La excepción es el crédito hipotecario, que mantiene una trayectoria ascendente, aunque con un ritmo de crecimiento más moderado. El informe vinculó esta evolución con el nuevo impulso que busca darle el Gobierno a ese segmento mediante la utilización de fondos de la ANSES.
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La CAC consideró que una nueva desaceleración de la inflación podría favorecer la recuperación del ingreso disponible y, en consecuencia, darle impulso al consumo, especialmente al de bienes masivos.
Al mismo tiempo, advirtió que la recuperación generalizada del crédito será necesaria para reactivar las compras de vehículos y electrodomésticos.
“La continuación del sendero de desaceleración de la inflación podría empujar al ingreso disponible de los hogares nuevamente a crecer, lo que le daría un empuje al consumo (principalmente al masivo)”, sostuvo la entidad que preside Mario Grinman.
Y agregó que “el retorno al crecimiento generalizado del crédito será condición necesaria para volver a encender el consumo de vehículos y electrodomésticos”.
Para la Cámara, la evolución de los ingresos reales y la disponibilidad de financiamiento serán dos factores centrales para que el consumo general pueda retomar una senda de crecimiento sostenido.







