La suerte cambió la vida de un tarefero de Dos de Mayo que se convirtió en el flamante ganador del primer premio de la Poceada Misionera del IPLyC al acertar los ocho números del Sorteo N° 4956 (Matutina), realizado el martes 30. El afortunado percibió un total de 326.133.788 pesos y aseguró que su principal objetivo será brindar un mejor futuro a su familia.
El ganador realizó su apuesta en la Agencia N° 367 y confesó que, aunque es un jugador habitual de la Quiniela Misionera, había participado en la Poceada en no más de veinte oportunidades. "Siempre decía a mi señora que iba a ganar el premio mayor y de tanto repetir, se me cumplió", relató con emoción.

La sorpresa llegó al revisar los resultados de la Poceada
El hombre contó que descubrió el premio recién al día siguiente, cuando ingresó a revisar los resultados en la página del IPLyC.
En un primer momento creyó haber obtenido siete aciertos, pero fue su hijo quien detectó que en realidad había acertado los ocho números. "Mi hijo agarró la boleta, la volvió a controlar y me advirtió que hice ocho. Fue una sorpresa, no lo podía creer. Cuando conté a los demás, no me creyeron porque siempre hago bromas", recordó entre risas.
La noticia rápidamente se convirtió en uno de los temas de conversación en Dos de Mayo, donde el trabajador es ampliamente conocido.
Una compra que no fue terminó cambiándole la vida
El ganador también reveló cómo terminó realizando la apuesta que lo convirtió en millonario. Ese martes había viajado al centro de la localidad con la intención de comprar una campera, pero decidió no hacerlo. "Los precios no me convencían y necesitaba ese dinero para viajar, así que entré a la agencia e hice la apuesta", explicó.
Pidió dos boletas: una generada automáticamente por la máquina y otra con números que fue dictando al vendedor "al azar".
Precisamente esa segunda jugada terminó siendo la ganadora. "Repitieron el 32, que es el dinero, y era el número que necesitaba para poder completar la grilla", señaló al recordar uno de los detalles que más lo sorprendieron del ticket ganador.
Ayudar a sus hijos y terminar un local comercial
Lejos de pensar en lujos, el tarefero aseguró que ya tiene definido el destino del premio. Su prioridad será ayudar económicamente a sus hijos para que puedan independizarse y completar la construcción de un local comercial que había quedado inconcluso.
La historia refleja el impacto que un premio de estas características puede generar en una familia trabajadora de Misiones, transformando años de esfuerzo en la posibilidad de concretar proyectos postergados.
Un jugador fiel a la Quiniela Misionera
El vecino de Dos de Mayo explicó que suele jugar con frecuencia a la Quiniela Misionera, donde incluso obtuvo premios en distintas oportunidades.
Además, reconoció que siempre presta atención al mensaje del locutor oficial de los sorteos. "Siempre tengo presente al locutor de la Quiniela Misionera, que repite: 'Si no ganó es porque no jugó'. Le hago caso y casi siempre juego a la quiniela y gano premios a la cabeza", expresó.
Esta vez, la perseverancia tuvo su recompensa máxima con un premio superior a los 326 millones de pesos, uno de los más importantes entregados recientemente por la Poceada Misionera.



//



