El exgobernador de Misiones Ricardo Alfredo “Cacho” Barrios Arrechea participó del programa “Realidad Mixta” por Radio Up, donde compartió recuerdos de su infancia y los pasajes más significativos de su reciente libro "Tinta Misionera". Entre anécdotas históricas, momentos personales y relatos pintorescos, el exmandatario repasó las transformaciones de Posadas y el espíritu de los misioneros de su época.
“Todo está abocado a Misiones, a la Posadas antigua y a las cosas de hoy que están en el libro. Es una recorrida muy larga, también geográfica, por distintos lugares de la provincia”, explicó el exgobernador, emocionado al recordar los paisajes y costumbres que marcaron su niñez.
Barrios Arrechea destacó la calidez del público durante la presentación: “Había mucha gente que no veía desde hace años. Me resultaban conocidas las caras, pero no sabía de quién se trataba. Fue una gran alegría volver a encontrarnos después de tanto tiempo.”

Una infancia marcada por la tierra colorada
El exmandatario recordó los años de su niñez en una Misiones aún rural, con caminos de tierra colorada y pocos servicios básicos. En particular, relató su traslado a Puerto Rico durante la epidemia de parálisis infantil que afectó a la provincia en los años 40. “Mis padres, preocupados, nos mandaron con mis tíos que eran maestros. Viajamos en un barco chico hasta Puerto Rico, que era una colonia alemana muy pequeña”, relató.
Aquella experiencia lo marcó profundamente: “La escuela tenía solo dos aulas. Los chicos hablaban en alemán y yo no entendía nada. Me miraban raro. Después, de grande, volví y vi que era diminuta, no como la recordaba.”

Ecos del nazismo en el interior misionero
Uno de los pasajes más sorprendentes del diálogo fue la anécdota sobre una familia alemana que tenía un retrato de Hitler en su casa. “Me impresionó mucho: eran buenas personas, pero colgaban la foto del jefe del infierno. Después me explicaron que si daban vuelta el cuadro aparecía Sarmiento. Lo cambiaban según el visitante”, contó entre risas.
Barrios Arrechea explicó que aquella escena reflejaba una época compleja, donde muchos descendientes de alemanes mantenían admiración por el régimen nazi. “Eso muestra cómo fue esa época de gran penetración del nazismo en Misiones. Muchos lo veían como un vengador de la Primera Guerra Mundial.”

El joven que soñaba con ser dibujante
Entre los recuerdos más entrañables, el exgobernador evocó su pasión por el dibujo y la pintura: “De chico me gustaba dibujar. Pensaba ingenuamente que iba a ser dibujante. Una vez pinté la Bajada Vieja con óleo, desde un atril que me habían regalado. Esa obra se mostró en el video de la presentación del libro.”
La descripción de aquel cuadro —casas de madera, caminos de tierra y una Posadas casi detenida en el tiempo— despertó la nostalgia del público que lo escuchaba.

Piedras y política en la Bajada Vieja
Finalmente, Barrios Arrechea recordó una anécdota política de su juventud, cuando siendo radical participó de un acto en la Bajada Vieja junto a un histórico dirigente local. “Fuimos con el Gordo Novoa (del conjunto chamamecero "Los Tareferos"). Apenas empezamos a hablar, empezaron a llover piedras. Tuvimos que salir corriendo con el micrófono y la batería perdidos”, contó entre risas.
El exgobernador recordó la reacción de su compañero al regresar al comité: “El Gordo dijo: ‘Fue bastante bueno, poca gente, pero bastante bueno’. Así éramos los radicales: nos corrían a piedrazos, pero igual decíamos que el acto había salido bien.”
Con su característico humor y su mirada histórica, Cacho Barrios Arrechea ofreció un viaje en el tiempo, combinando memoria personal y testimonio político. Su repaso por la Posadas antigua y las costumbres misioneras dejó entrever la identidad profunda de una provincia que sigue reconociéndose en su tierra colorada y en su gente.



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