El resultado de las elecciones del domingo en la Provincia de Buenos Aires, que dieron como ganador a Fuerza Patria por una diferencia de 13 puntos, marcaron un hito que, según la analista y politóloga Milva Carlino, debe leerse como un claro triunfo del peronismo y un voto freno al gobierno nacional. En una entrevista exclusiva con el programa La Última Rosca, que se emite por Radio Up, Carlino desglosó las claves de la jornada electoral y sus potenciales repercusiones.
"Sin lugar a dudas, la principal conclusión del resultado electoral en la provincia de la Argentina es el gran triunfo del peronismo", afirmó la especialista, quien destacó la "estrategia arriesgada" de Kicillof de desdoblar las elecciones. A pesar de las encuestas previas que preveían un resultado ajustado, la victoria fue "contundente", lo que dejó en evidencia la baja participación electoral. Carlino explicó que, aunque muchas encuestas difundidas públicamente hablaban de un empate técnico, "hay otros colegas que sí han tenido otras encuestas que se están empezando a conocer en estos días y que marcaban una diferencia un poco mayor".
En ese sentido, la politóloga mencionó la "intencionalidad de generar un clima de menor ventaja electoral" por parte de algunos consultores, una conducta que calificó de "poco ética".

Para Carlino, "la victoria de Kicillof posiciona a su figura como principal opositor nacional"
Además, Carlino se refirió a la presencia de Cristina Kirchner en la campaña. Aunque la exmandataria no estuvo en las listas por un impedimento legal, su ausencia sirvió para "no generar esa polarización tan fuerte que quizás el oficialismo nacional sí necesitaba para la competencia". La politóloga señaló que la victoria de Kicillof posiciona a su figura como el principal opositor al Gobierno nacional y afirmó que "hoy claramente Axel tiene un posicionamiento mucho más nítido" en el proceso de conducción del peronismo. La Cámpora, que no tuvo presencia visible en los festejos, queda en una posición más débil dentro del partido.
Consultada sobre la situación en Misiones, Carlino no se atrevió a proponer un plan de acción para el gobierno provincial, pero sí analizó el contexto. Destacó un cambio de discurso por parte de los dirigentes misioneros, quienes han adoptado "discursos mucho más críticos para con el gobierno nacional" en comparación con inicios de año. Este cambio de postura, sumado al descontento social que se viene reflejando en las encuestas, abre "nuevas posibilidades" y escenarios de cara a las elecciones de octubre.
En cuanto a la influencia de los hechos de corrupción en el resultado electoral, la especialista fue contundente: "Sin duda que genera un impacto muy fuerte". Carlino sostuvo que estos casos socavan una de las "principales banderas" de La Libertad Avanza. No obstante, la politóloga hizo hincapié en que el fracaso de la reactivación económica y la falta de mejoras concretas en la situación del sector productivo también tienen un peso considerable en el humor social.

Carlino destacó que las elecciones de octubre se definirán en función de la oferta en cada territorio y si las figuras locales optarán por "acompañar o no" la gestión nacional.
En este sentido, la politóloga remarcó que el peso de las figuras locales será determinante, ya que en muchos distritos los votantes priorizan el liderazgo y la gestión concreta de sus referentes más cercanos. Esto implica que, más allá del clima nacional, las decisiones de los dirigentes provinciales y municipales influirán directamente en los resultados. La sintonía o el distanciamiento con el gobierno nacional marcarán no solo el tono de la campaña, sino también el posicionamiento de los candidatos en cada territorio.
Además, Carlino señaló que en contextos de alta polarización o crisis económica, como el actual, la capacidad de los líderes locales para “despegarse” de las decisiones impopulares del Ejecutivo cobra especial relevancia. Aquellos que logren mostrar autonomía, sin romper completamente con su espacio político, podrían retener apoyo en sus distritos. Por el contrario, quienes se alineen sin matices con una gestión nacional cuestionada podrían enfrentar mayores dificultades para sostener su caudal electoral.

El triunfo de Kicillof y la visión de Carlino
Por otro lado, la analista subrayó que esta dinámica también abre espacio para nuevas alianzas o reconfiguraciones políticas. Algunos sectores podrían optar por construir alternativas locales con identidad propia, priorizando la cercanía con los votantes antes que una alineación estricta con la conducción nacional. Esto ya se evidencia en algunas provincias donde se conformaron frentes electorales amplios, integrados por dirigentes de distintas procedencias partidarias, con el objetivo de disputar poder territorial.
Finalmente, Carlino observó que el escenario electoral de octubre estará atravesado por una tensión permanente entre lo nacional y lo local. El éxito de cada fuerza dependerá, en gran medida, de su capacidad para leer esas particularidades y adaptarse a las demandas específicas de cada región. En un contexto de creciente fragmentación política, los liderazgos territoriales ya no son simples extensiones del poder central, sino actores con autonomía propia capaces de inclinar la balanza electoral.
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