La permanencia de los estudiantes se convirtió en uno de los principales ejes de la nueva gestión de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM). A pocos días de asumir como vicerrectora, Gisela Spasiuk se refirió en Radio Up a los resultados de la autoevaluación institucional y explicó cuáles son los desafíos que enfrenta la casa de estudios para mejorar la retención y el egreso de sus alumnos.
Durante la entrevista, la funcionaria destacó que el informe de autoevaluación analiza múltiples dimensiones del funcionamiento institucional, entre ellas la permanencia estudiantil, los planes de estudio, la investigación, la extensión, la infraestructura y las políticas de bienestar universitario.
La deserción ronda el 40% y está en línea con el promedio nacional
Uno de los datos que más llamó la atención del informe es que cerca del 40% de quienes ingresan a la universidad no logran graduarse en el tiempo previsto o abandonan sus estudios antes de finalizar la carrera.
Sin embargo, Spasiuk pidió contextualizar esa cifra y sostuvo que no se trata de un problema exclusivo de la UNaM. "El tema de la deserción no es un problema propio de las instituciones públicas. También aparece en las instituciones universitarias de gestión privada y ronda cerca del 40%. Nosotros estamos en la media nacional".
La vicerrectora aclaró además que ese porcentaje no significa necesariamente un abandono definitivo. Muchos estudiantes cambian de carrera, se inscriben en varias opciones para no perder la vacante o demoran más tiempo del previsto en completar sus estudios.

La crisis económica impacta directamente en la permanencia
Spasiuk remarcó que uno de los factores que más incide actualmente en la continuidad de los estudios universitarios es el contexto económico.
Según explicó, muchas familias atraviesan dificultades para sostener los gastos que implica estudiar y cada vez más estudiantes deben incorporarse al mercado laboral para poder mantenerse. "Hay otra dimensión que tiene que ver con las condiciones materiales de existencia. En períodos de crisis económica como el actual hay más dificultades para mantenerse y cursar en tiempo y forma toda la carrera".
En ese escenario, indicó que aumentó considerablemente la demanda de las becas universitarias, los comedores, los albergues estudiantiles y otras políticas de bienestar estudiantil.
La articulación entre la secundaria y la universidad, otro desafío
Otro de los factores señalados por Spasiuk tiene relación con la articulación entre el nivel secundario y el universitario.
La funcionaria explicó que muchos ingresantes presentan dificultades en contenidos básicos, dependiendo de la orientación de la escuela secundaria de la que provienen.
Para enfrentar esa situación, la universidad implementa cursos de ingreso, tutorías y programas de articulación con el sistema educativo provincial.
La matrícula sigue creciendo y aumenta el interés por la virtualidad
Pese a las dificultades vinculadas con la permanencia, Spasiuk destacó que la UNaM mantiene un importante crecimiento en la cantidad de estudiantes.
En 2026 la institución alcanzó cerca de 11.000 preinscriptos, muy por encima del promedio histórico.
Además, señaló que la educación a distancia y la virtualidad comienzan a modificar la elección de las carreras, especialmente en la Facultad de Ciencias Forestales.

La reforma curricular busca mejorar la permanencia y el egreso
La nueva conducción considera que una parte importante de la solución pasa por la reforma de los planes de estudio.
El objetivo es reducir la carga horaria presencial, reconocer prácticas profesionales, investigación, extensión y flexibilizar los recorridos académicos mediante el Sistema Argentino de Créditos Académicos.
Según precisó, cerca del 40% de las carreras de la UNaM ya comenzaron a implementar estos nuevos diseños curriculares.
La universidad destaca mejoras en los indicadores
Aunque reconoció que la deserción estudiantil sigue siendo un desafío, Spasiuk aseguró que las evaluaciones muestran avances en retención, egreso y calidad institucional.
Además, recordó que todas las carreras acreditadas por la CONEAU mantienen la validez de sus títulos.
Finalmente, la vicerrectora remarcó que el objetivo no debe medirse únicamente por el tiempo que demora un estudiante en graduarse. "La universidad pública transforma vidas. Algunas personas tardarán más tiempo y eso no está mal. Lo importante es que puedan completar ese sueño y que la universidad pública siga siendo una herramienta de transformación social".
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— Radio Up (@radioupar) July 14, 2026



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