El crecimiento de la producción de Vaca Muerta y el aumento de las ventas externas de petróleo acercaron al complejo energético al histórico liderazgo de la soja en las exportaciones argentinas. Durante los primeros seis meses de 2026, el sector petrolero-petroquímico alcanzó US$8.116 millones en exportaciones, mientras que el complejo sojero llegó a US$9.082 millones, según datos oficiales del INDEC. La diferencia se redujo a US$966 millones y, de mantenerse la tendencia, el petróleo podría superar a la soja antes de finalizar el año.
El cambio se explica principalmente por la velocidad de crecimiento de ambos sectores. Entre enero y junio, las exportaciones petroleras y petroquímicas aumentaron 43,7% interanual, mientras que las vinculadas con la soja tuvieron una evolución mucho más moderada.
Dentro del sector energético, los aceites crudos de petróleo fueron el principal motor. Las ventas externas alcanzaron US$4.702 millones, con un incremento del 48% respecto del mismo período de 2025.
El avance no estuvo determinado únicamente por los precios internacionales. Los valores del petróleo aumentaron 18,2%, mientras que los volúmenes enviados al exterior crecieron 24,9%, impulsados principalmente por el incremento de la producción de shale oil de Vaca Muerta.
La soja, en cambio, mostró incrementos más acotados. Las exportaciones de harina y pellets crecieron 0,7%, los porotos avanzaron 7,9% y el aceite aumentó 8,2%. Al mismo tiempo, los volúmenes exportados de subproductos retrocedieron 2,3%.
La diferencia también se observa al comparar la evolución de los últimos tres años. Entre el primer semestre de 2023 y el mismo período de 2026, el complejo sojero incrementó sus exportaciones 16,8%, mientras que el complejo petrolero-petroquímico prácticamente duplicó sus ventas externas, con una expansión del 100,2%.
Otro factor que favorece al petróleo es la estacionalidad de las exportaciones agrícolas. El complejo sojero concentra históricamente una parte importante de la liquidación de divisas durante la primera mitad del año, por lo que el segundo semestre podría permitir que el sector energético reduzca todavía más la diferencia.
De concretarse el cambio, se trataría de una modificación importante dentro del ranking de complejos exportadores individuales. Sin embargo, el conjunto del sector agropecuario todavía mantiene una amplia ventaja: soja, maíz, trigo, carnes y girasol sumaron US$20.630 millones durante el primer semestre, alrededor de un 150% más que el complejo petrolero-petroquímico.
Por debajo del petróleo se ubicaron el complejo maicero, con US$4.241 millones, y el sector automotriz, con US$4.167 millones. El oro y la plata ocuparon el quinto lugar con US$3.504 millones, mientras que la carne alcanzó US$2.692 millones y el trigo US$2.540 millones.
El avance de Vaca Muerta modifica así la composición de las exportaciones argentinas. Si la producción y las ventas externas de petróleo mantienen el ritmo registrado durante la primera mitad del año, 2026 podría terminar con el complejo petrolero-petroquímico por encima de la soja como principal sector exportador individual del país.



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