El debate en torno al transporte urbano de pasajeros en Posadas sumó una nueva voz en el Concejo Deliberante. El concejal Fernando Zarza, quien asumió su banca el pasado 10 de diciembre, expresó su preocupación por la decisión del Ejecutivo municipal de reducir las frecuencias como principal herramienta para sostener el precio del boleto, una medida que, según advirtió, termina afectando directamente a los usuarios y deteriorando la calidad del servicio.
En declaraciones a Radio Up, Zarza planteó que, si bien es comprensible el intento de proteger el bolsillo de los vecinos en un contexto económico adverso, no resulta aceptable que ese objetivo se alcance a costa de menos colectivos en la calle y mayores tiempos de espera.

“No se puede sostener la tarifa sacrificando el servicio”
Durante la charla radial, el concejal fue claro al señalar que congelar el precio del boleto no puede implicar resignar la calidad del transporte público. Desde su mirada, el ajuste no puede volver a recaer sobre el usuario, que ya enfrenta dificultades para afrontar los gastos cotidianos y depende del sistema para trabajar, estudiar y moverse por la ciudad.
Zarza reconoció que el argumento oficial de una baja en la demanda puede explicarse parcialmente por la estacionalidad propia de los meses de verano. Sin embargo, cuestionó esa explicación al sostener que no refleja la realidad actual de Posadas, especialmente durante diciembre, cuando se registra una alta circulación de personas, unidades colmadas, mayores tiempos de espera y condiciones de viaje adversas, agravadas por las altas temperaturas.
El reclamo vecinal: menos frecuencias y peor servicio
El edil también hizo referencia a su experiencia durante la campaña electoral, donde el transporte fue uno de los temas más reiterados en las recorridas barriales. Según relató, las principales quejas de los vecinos no estuvieron centradas exclusivamente en el precio del boleto, sino en la reducción de frecuencias y en un servicio que, con el paso del tiempo, se volvió cada vez más deficiente en distintos sectores de la ciudad.
“En muchos barrios la gente espera demasiado tiempo el colectivo, y eso se repite desde hace meses”, señaló, al tiempo que remarcó que el transporte público es un servicio esencial y que su deterioro impacta de manera directa en la vida cotidiana de miles de posadeños.

Un boleto a $550: el estudio de costos que reabrió el debate
Uno de los puntos que más atención generó en la entrevista fue la referencia a una evaluación técnica de costos realizada junto al empresario Francisco “Pepi” Wipplinger, fallecido recientemente. Zarza recordó que, en ese trabajo previo, se estimaba que el valor real del boleto urbano en Posadas podría rondar los 550 pesos, es decir, cerca del 50% del precio actual.
Según explicó, ese cálculo contemplaba la posibilidad de cubrir los costos del sistema y obtener rentabilidad, sin necesidad de reducir frecuencias ni afectar el servicio. El concejal aclaró que no es especialista en la materia, pero destacó que Wipplinger contaba con experiencia directa en el sector y sostenía que ese valor permitía el funcionamiento adecuado del sistema.
Transparencia y audiencias públicas con datos reales
Zarza remarcó la importancia de transparentar los números del transporte urbano y de avanzar en audiencias públicas que permitan conocer en detalle los costos reales del servicio. Para el edil, es fundamental que se expongan de manera clara las amortizaciones, gastos operativos, subsidios existentes y márgenes de rentabilidad de las empresas prestatarias.
Si bien reconoció que estos espacios suelen convertirse en instancias de catarsis social, insistió en que deben servir para poner los datos sobre la mesa y tomar decisiones en base a información concreta, y no únicamente a argumentos generales.
Otro aspecto crítico abordado fue la falta de control sobre la calidad del servicio. A criterio de Zarza, el Concejo Deliberante ha resignado en los hechos su poder de policía, lo que se traduce en un sistema donde las empresas operan desde hace años sin sanciones visibles ni controles efectivos.
“Si realmente se ejerciera ese control, no habría tantas quejas de los vecinos”, afirmó, al señalar que no tiene conocimiento de multas aplicadas por incumplimientos en frecuencias o recorridos. En ese sentido, adelantó que uno de sus objetivos como concejal será exigir el cumplimiento de las obligaciones contractuales de las empresas.
Competencia y rol del Estado municipal
El concejal también se manifestó a favor de la competencia dentro del sistema de transporte urbano, al considerar que la concentración del servicio no contribuye a mejorar la eficiencia ni la calidad. Para Zarza, un esquema más competitivo podría traducirse en mejores frecuencias, recorridos más eficientes y un servicio acorde a las necesidades de la ciudad.
Asimismo, sostuvo que el Ejecutivo municipal debe asumir un rol más activo como contratista y controlador, garantizando que el servicio que se paga se cumpla efectivamente.

Un debate que recién comienza
Finalmente, Zarza adelantó que el tema será llevado al ámbito del Ejecutivo municipal y al trabajo interno del Concejo Deliberante. Para el edil, la discusión sobre el transporte urbano debe darse de manera integral, contemplando sostenibilidad tarifaria, calidad del servicio y poder adquisitivo de los usuarios.
“Entendemos que las empresas deben ganar dinero, pero no podemos permitir que el ajuste vuelva a recaer siempre sobre el vecino”, concluyó. En un contexto donde el transporte público es clave para la vida diaria de la ciudad, el debate promete ocupar un lugar central en la agenda política de Posadas.
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