Las imágenes se repiten. Jóvenes que pierden la vida en accidentes evitables, familias destruidas y una sociedad que vuelve a preguntarse qué está fallando. En los últimos días, distintas tragedias ocurridas en Misiones volvieron a poner en el centro del debate la problemática del tránsito: la muerte de un soldado en la Costanera de Posadas tras una maniobra peligrosa en moto, el choque de jóvenes en Eldorado contra un árbol y los numerosos casos de personas que quedan con secuelas graves después de siniestros viales.
En diálogo con Radio Up, el especialista en seguridad vial Luis Di Falco fue contundente: “Si seguimos haciendo las mismas cosas, vamos a tener el mismo resultado. Si se hace poco o nada, vamos a seguir viviendo lo mismo que estamos viviendo hasta ahora”.
Para el ex funcionario del Consejo Provincial de Seguridad Vial, el problema no se limita a la falta de infraestructura o recursos, sino principalmente a una ausencia de decisión política, prevención y compromiso ciudadano.
“Hay que buscar personas que quieran trabajar la problemática en serio. No alcanza con decir que no hay plata. Hay que buscar la forma de hacer cosas con lo que hay. Muchas veces hay recursos, pero no se canalizan donde deberían estar: educación y prevención”, sostuvo.
Alcohol al volante: una deuda pendiente en Misiones
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la falta de una legislación provincial de alcohol cero al volante. Di Falco cuestionó que, pese a los años de debate y promesas políticas, la iniciativa todavía no se haya convertido en una herramienta efectiva.
“Hace ocho, diez o doce años que se habla del alcohol cero. Pasaron distintas gestiones y todavía no salió. Es algo tan simple como tomar una ley nacional, adaptarla y aplicarla”, expresó.
Según explicó, Misiones cuenta con decenas de municipios, pero son pocos los que tienen ordenanzas propias de alcohol cero.
“Tenemos 78 municipios y solamente seis o siete tienen alcohol cero. Y los que lo tienen muchas veces no cuentan con alcoholímetros ni con un programa de seguimiento. La ley sola no alcanza: necesitás la norma, los medios y la decisión de controlar”, remarcó.
Para Di Falco, el abordaje debe ser preventivo. “Tenemos que sacar a los conductores peligrosos de la calle antes de que maten a alguien. Después del choque todos dicen que estaba borracho, pero la pregunta es: ¿por qué no lo frenamos antes?”, planteó.

El problema no es la moto: es el uso irresponsable
El especialista también se refirió a una de las principales causas de preocupación en las calles misioneras: el uso de motocicletas.
“Siempre digo que no hay que atacar a la moto. La moto es una herramienta de transporte. El problema es lo que hacemos con ella”, aclaró.
En ese sentido, cuestionó situaciones que se observan diariamente: menores de edad trasladados sin protección, familias completas sobre una motocicleta, niños ubicados delante del conductor y circulación sin casco.
“Vos ves chicos de cinco, siete u ocho años adelante en una moto camino a la escuela. Aunque tengan casco, no deberían ir ahí. Está comprobado que cuando una criatura cae, por su desarrollo físico cae con la cabeza. Las consecuencias pueden ser lesiones cerebrales graves o pérdidas permanentes”, explicó.
Además, advirtió que las conductas aprendidas desde la infancia generan una cultura vial peligrosa.
“¿Qué aprende ese chico cuando todos los días ve que se puede ir adelante en una moto, sin cumplir las normas? Aprende que las reglas no importan”, sostuvo.
Controles estáticos: una estrategia que quedó vieja
Otro de los cuestionamientos del especialista apuntó a los operativos tradicionales de tránsito.
“Control no es poner dos personas al costado de una ruta. Eso no sirve. Los controles tienen que ser dinámicos”, explicó.
Según indicó, con las redes sociales y los grupos de WhatsApp, los conductores rápidamente conocen dónde están ubicados los controles.
“Hoy en cinco minutos todos saben dónde está un operativo. Los jóvenes manejan las redes mejor que nadie. Entonces el que está alcoholizado, el que no tiene papeles o el que quiere hacer algo ilegal busca otra salida”, afirmó.
Para Di Falco, la clave está en anticiparse.
“Hay que ir donde están los problemas. Si sabés que hay picadas en Villa Cabello, en la Costanera o en determinados lugares, hay que trabajar ahí. No esperar que ocurra una tragedia”, señaló.

Educación vial: una deuda que empieza en casa
Aunque destacó la importancia de trabajar desde las escuelas, Di Falco sostuvo que la educación vial no alcanza si no está acompañada por controles.
“No alcanza con enseñar en la escuela si después el chico ve que su papá lo lleva adelante en la moto, sin protección o cruzando como quiere”, explicó.
Para el especialista, el Estado debe generar una política integral que incluya formación, controles y sanciones.
“No se trata de perseguir a la gente. Se trata de cuidar vidas”, remarcó.
La necesidad de sanciones efectivas y menos permisividad
Durante la entrevista también cuestionó la falta de consecuencias reales para quienes violan las normas.
“Muchas veces la persona sabe que puede hacer cualquier cosa porque después no pasa nada. Hay que cambiar esa lógica”, sostuvo.
En ese sentido, pidió mayor firmeza judicial frente a conductas extremadamente peligrosas.
“Cuando alguien decide tomar alcohol, manejar a alta velocidad o hacer una maniobra como una picada o un willy, está tomando una decisión. No podemos mirar solamente al que estaba borracho como una víctima. También hay una responsabilidad”, afirmó.
“Hay muchos funcionarios que no funcionan”
Di Falco fue crítico con la falta de continuidad de políticas públicas en seguridad vial.
“Hay muchos funcionarios que no funcionan. Falta sentido común y compromiso”, expresó.
Recordó que durante su paso por la gestión realizó informes sobre accidentes, víctimas y zonas críticas, pero muchas veces no encontraba respuestas.
“Mandaba informes a los municipios, hacía rankings de lugares con más accidentes y trataba de generar conciencia. Pero muchas veces no había seguimiento”, contó.
También cuestionó la falta de estadísticas confiables.
“Hoy no sabemos exactamente cuántas personas mueren por accidentes de tránsito en la provincia. Pedís datos oficiales y muchas veces no llegan”, señaló.
El desafío: dejar de naturalizar las tragedias viales
Para Luis Di Falco, el problema vial en Misiones no se resolverá con una sola medida, sino con una transformación cultural.
“Tenemos que dejar de aceptar como normales cosas que no son normales. Una persona borracha manejando, un chico arriba de una moto sin protección, una picada en una avenida: todo eso es una amenaza”, concluyó.
Y dejó una advertencia que resume su mirada sobre la crisis vial: “No podemos esperar otra tragedia para volver a discutir lo mismo. Hay que trabajar antes, porque después solamente contamos muertos”.
Duty Free en Posadas: Fernando Meza planteó que la zona franca debe generar industria y empleohttps://t.co/SHmO0mMr7C pic.twitter.com/SyGhU5lMCL
— Radio Up (@radioupar) July 20, 2026



//



