La tragedia de Campo Viera, ocurrida el domingo de las elecciones en Misiones, sigue dejando huellas profundas en la comunidad y en el sistema de salud provincial. El siniestro, que conmocionó a toda la región, provocó nueve víctimas fatales y 29 sobrevivientes, muchos de ellos jóvenes. En este contexto, el Instituto de Previsión Social (IPS) de Misiones desplegó un equipo interdisciplinario para brindar asistencia integral, contención y acompañamiento a las personas afectadas y a sus familias.
En diálogo con Radio Up, Karina Duarte, jefa del Departamento de Visitas Sanatoriales y Domiciliarias del IPS, explicó cómo se organizó la atención desde los primeros días posteriores al accidente: “Estuvimos presentes desde el segundo día. Acompañamos a cada familia y paciente, brindando apoyo médico y humano. Lo hicimos con todos por igual, sin importar si tenían o no obra social. En momentos tan difíciles, lo importante es estar al lado de quienes más lo necesitan”, expresó.
Una presencia constante en los hospitales y junto a las familias
El IPS trabajó en coordinación con los equipos de los hospitales Escuela de Agudos Ramón Madariaga de Posadas y SAMIC de Oberá, donde fueron derivados la mayoría de los heridos. El equipo liderado por Duarte, junto al doctor Lisandro Benmaor, se mantuvo desde el primer momento acompañando la evolución de los pacientes, gestionando traslados, cubriendo necesidades urgentes y fortaleciendo el vínculo con las familias. “Hoy tenemos solo cinco pacientes internados: cuatro en Posadas y uno en Oberá. El resto fue dado de alta, y seguimos acompañándolos en la etapa de recuperación. Lo más importante en esta instancia es la contención emocional”, detalló la funcionaria.
El trabajo del IPS incluyó visitas diarias, seguimiento sanitario y contención espiritual. “Cada familia tiene su historia, su manera de procesar el dolor. Nosotros tratamos de estar presentes todos los días, de lunes a lunes, porque el acompañamiento no se mide en horarios sino en empatía”, enfatizó Duarte.
El trauma invisible: la salud mental después de la tragedia
Uno de los aspectos más complejos del acompañamiento ha sido el tratamiento del impacto psicológico y emocional en los sobrevivientes, en su mayoría adolescentes y jóvenes adultos. “Muchos no pueden dormir, otros no quieren volver a subir a un colectivo. Reviven constantemente lo que pasó. Es un trauma profundo, y en eso trabajamos junto a los equipos de salud mental de la provincia”, explicó Duarte.
El Ministerio de Salud Pública y el área de Salud Mental provincial articulan con el IPS para garantizar la asistencia psicológica y psiquiátrica de los sobrevivientes. Sin embargo, el proceso es gradual. “Algunos padres prefieren esperar, quieren que sus hijos estén primero en casa, rodeados de afecto, antes de iniciar la terapia psicológica. Cada familia tiene sus tiempos, y nosotros los respetamos”, sostuvo.

Asistencia social: del hospital al hogar
Según la funcionaria, el compromiso del IPS trascendió la atención médica. La institución se involucró también en la asistencia social y logística de las familias que llegaron desde el interior. Duarte relató que muchos de ellos se encontraban en situación de extrema vulnerabilidad: “Cuando llegamos al hospital, vimos familiares durmiendo en la vereda. Ahí decidimos intervenir. Les ofrecimos alojamiento en el albergue del IPS, comida, acompañamiento y todo lo que estuviera a nuestro alcance. Lo hicimos como parte de nuestra responsabilidad social y humana”.
Esta atención integral incluyó gestión de alojamiento, contención emocional, visitas diarias y acompañamiento posterior al alta. “Le dije a una mamá que cuando todo esto pase vamos a ir a su casa a tomar un té. Vamos a seguir acompañándolos, porque no se trata solo de curar heridas físicas, sino también de sanar la parte emocional”, expresó Duarte, emocionada.
El valor institucional de la empatía
En momentos en que las instituciones suelen limitar su accionar a lo estrictamente administrativo, el IPS decidió ampliar su intervención hacia un enfoque más humano y solidario. “Muchos familiares nos agradecieron porque fuimos los primeros en acercarnos, incluso a quienes no eran afiliados. Eso demuestra que la empatía institucional es posible cuando hay compromiso”, dijo Duarte.
La funcionaria destacó además la importancia del trabajo en equipo dentro del IPS: médicos, enfermeros, psicólogos y personal administrativo que, de manera coordinada, sostienen la red de atención. “Esto no se hace solo. Detrás de cada visita hay un grupo enorme de personas que trabaja con el corazón”, afirmó.

Un mensaje de esperanza en medio del dolor
A casi dos semanas del siniestro, las familias continúan transitando un proceso de reconstrucción emocional. Duarte insistió en que el acompañamiento del IPS se mantendrá el tiempo que sea necesario. “Vamos a seguir estando. La prioridad de cada padre hoy es ver a su hijo en casa, y nosotros vamos a acompañarlos en ese camino. Porque en estos momentos, más que una institución, queremos ser un sostén humano”.
La tragedia de Campo Viera dejó marcas imborrables, pero también mostró la solidaridad de una provincia que se movilizó entera.
⚠️ El interventor del Hospital Garrahan, Mariano Pirozzo, sancionó a varios trabajadores, entre ellos a la secretaria general de la APyT, Norma Lezana, desatando un fuerte repudio del equipo de salud. https://t.co/txrcmopUpi pic.twitter.com/F67Mejhs9n
— Radio Up 95.5 (@radioup955) November 10, 2025



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