La crisis del transporte urbano en Oberá suma tensión con el paso de las semanas. Vecinos autoconvocados reclaman por la reducción de frecuencias y la falta de un servicio regular, una problemática que según denuncian se arrastra desde diciembre y se agravó durante febrero. En ese contexto, la concejal del bloque PRO, Adriana Kosnicki, se refirió a la situación en comunicación con el programa La Última Rosca, emitido por Radio Up.
“Esto empezó en febrero, en realidad en diciembre habían recortes de frecuencia, los vecinos ya estaban empezando a sufrirlo, es cuando terminó la época escolar, en febrero fue en el feriado de carnaval donde directamente no hubieron líneas y la gente empezó a comunicarse con nosotros, a pedirnos que por favor intercedamos”.

La edil remarcó el fuerte impacto que generó la falta de servicio en la vida cotidiana de los usuarios, especialmente por la ausencia de información oficial y la interrupción de frecuencias en distintos puntos de la ciudad: “Esa semana fue un caos realmente porque no hubieron frecuencias, no se avisó a la ciudadanía, no había información sobre los cambios de línea, los recortes, la verdad que la gente nos decía, realmente nos afecta, es un golpe enorme al bolsillo, porque tenés que tomar un DIDI y muchas veces no tenés el dinero”.

Además, advirtió sobre las dificultades que enfrentan trabajadores y estudiantes para trasladarse, con barrios que quedan sin servicio desde temprano y situaciones que comprometen incluso la seguridad: “Hay gente que vive muy lejos, por ejemplo, gente que trabaja en el hospital, nos decían, tenemos que caminar siete cuadras a veces para tomar una línea a las cinco y media de la mañana, el alumbrado público no era eficiente, la seguridad también está tambaleando un montón de cuestiones que hace que la ciudadanía venga desde hace semanas con esta problemática”.
Impacto del transporte en vecinos y trabajadores
Uno de los principales reclamos gira en torno a las dificultades para llegar a los lugares de trabajo, en muchos casos en horarios nocturnos o de madrugada. Según detalló Kosnicki, hay barrios que quedan prácticamente aislados desde temprano: “Hay barrios donde a las seis y media de la tarde vos no tenés un micro para poder manejarte”, advirtió.

Más de mil firmas contra el recorte del transporte en Oberá
Reclamos formales y falta de respuestas
Desde el Concejo Deliberante, Kosnicki indicó que se realizaron múltiples pedidos de informes al Ejecutivo municipal, sin obtener respuestas hasta el momento: “Hicimos un pedido de informes hace más de 15 días y todavía no recibimos respuestas”, afirmó.
Además, se impulsaron acciones junto a los vecinos, como la recolección de firmas para exigir el restablecimiento del servicio: “Tenemos más de 300 firmas físicas y casi 1.100 firmas online pidiendo el restablecimiento de las frecuencias”, detalló.

Cuestionamientos a la gestión
La concejal también apuntó contra la falta de planificación y control sobre la empresa prestataria del servicio: “Nunca se nos ha respondido a los pedidos de informe. Si hubiéramos tenido esos datos, podríamos haber previsto esta situación”, sostuvo.
En ese sentido, cuestionó la falta de previsión ante la caída en la cantidad de pasajeros:“Hace más de un año que veo una disminución significativa de pasajeros, ahí ya deberías haber visto qué hacer”.

Propuestas y críticas al uso de recursos públicos
En un tono crítico, Kosnicki planteó alternativas para afrontar la crisis y cuestionó los privilegios de la dirigencia política: “Vendan la flota que los funcionarios públicos tienen para usar con chofer y compren una combi para cubrir los horarios sin frecuencia”, propuso, y agregó: “Dejémonos de privilegios y empecemos a darle soluciones a la gente”.
La problemática del transporte en Oberá continúa sin resolución, mientras crece el malestar social y se profundiza el reclamo por medidas urgentes que garanticen un servicio esencial para la comunidad.



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