Eduardo Luján, referente de la Mesa por el No a las Represas, cuestionó la intención de reflotar el proyecto hidroeléctrico en Corpus. Recordó que la población ya se expresó de manera contundente en contra en el plebiscito de 1996 y advirtió que insistir con la obra es desconocer la historia, la legislación vigente y la lucha territorial.
La posibilidad de avanzar con la construcción sobre el río Paraná, en la localidad misionera de Corpus, volvió a surgir tras declaraciones del legislador provincial, Javier Mela que propuso realizar un nuevo plebiscito. Ante este escenario, desde la Mesa por el No a las Represas alertaron sobre los peligros de reinstalar un debate que ya fue saldado por la ciudadanía.
“Nos preocupó porque se trata de un legislador con trayectoria y da la impresión de que desconoce que ese plebiscito ya fue realizado en 1996, con un ‘no’ rotundo de la población misionera”, sostuvo Luján en diálogo con el programa Argentina Divina Comedia por Radio Up.
»En el 2014 hicimos una consulta popular donde votaron más de 120 000 misioneros la por ciento volvió a decir que no este por lo que vemos las expresiones de mela como una vulneración a a la voluntad popular, a la voluntad de los misioneros y las misioneras», advirtió Luján.
Un plebiscito histórico, con peso legal
El 14 de julio de 1996 se realizó en Misiones el primer plebiscito vinculante de la historia argentina en materia ambiental. Más del 88% de los votantes rechazaron la represa proyectada en Corpus. Ese resultado fue ratificado posteriormente mediante una ley provincial que prohíbe expresamente su construcción en cualquier punto del territorio misionero.
“El diputado plantea que podría hacerse en Pindo-í, no en el sitio original. Pero la ley es muy clara: prohíbe cualquier emplazamiento sobre el río Paraná dentro de la provincia”, subrayó Luján.
La oposición al proyecto no fue impulsada por partidos políticos, sino por movimientos sociales y organizaciones ambientalistas. En tiempos sin redes sociales ni plataformas digitales, la movilización popular fue cuerpo a cuerpo, en escuelas, iglesias, plazas y reuniones barriales.
“Fue un boca a boca donde la gente se expresó libremente. Se debatió, se compartió información, se investigó. Fue una jornada ejemplar, con participación masiva y total transparencia”, recordó Luján. “La Pastoral Social, con Joaquín Piña, tuvo un rol clave, especialmente en el norte de la provincia”.

El ambientalista advirtió que los argumentos actuales repiten el discurso de otras épocas: “desarrollo, empleo, energía”. Sin embargo, la experiencia demuestra que esas promesas no se concretan.
“Los grandes inversionistas no piensan en la gente, piensan en su rentabilidad. Lo vimos con Yacyretá. Ni Ituzaingó, que está al lado de la represa, tiene solucionado su problema energético. Ni para consumo, ni para atraer industrias”, remarcó. Además, denunció que Misiones paga una de las tarifas eléctricas más caras del país, a pesar de ser zona generadora.
Luján subrayó que los efectos negativos no se limitan al ambiente: afectan la vida, la salud, la economía y el arraigo de las comunidades. “El pescador, el olero, el trabajador portuario perdió todo: su casa, su fuente de trabajo, su río. Y no ganó nada”, denunció. “Fueron relocalizados a kilómetros del agua. Ya no pueden ni hacer ladrillos. Mientras tanto, donde antes vivían ellos, ahora hay mansiones y emprendimientos inmobiliarios”.
También señaló que las represas alteran los ecosistemas y generan focos de enfermedades. “Tenemos dengue como enfermedad endémica en Posadas y Encarnación. Es consecuencia directa de estas megaobras que cambian el comportamiento de los ríos y multiplican los vectores”, explicó.
Desde la Mesa por el No a las Represas insisten en que el proyecto carece de licencia social, política y legal, y que cualquier intento de reactivarlo representa un retroceso.

Para cerrar, convocó a la ciudadanía a mantenerse alerta y continuar defendiendo el río y los territorios: “la participación popular sigue siendo nuestra mayor herramienta. No hay desarrollo sin justicia ambiental, sin respeto por la vida y por quienes habitan estos lugares”.



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