La clausura del Zoo Bal Park de Montecarlo por parte del Ministerio de Ecología derivó en una nueva acción judicial. La Fundación Ohana confirmó que presentará una denuncia penal por presunto maltrato animal y solicitará que se investiguen diversas irregularidades detectadas en el establecimiento.
El anuncio fue realizado por el director ejecutivo de la entidad, Fernando Piesco, quien explicó en Radio UP ,que la decisión se tomó tras analizar las imágenes y los registros obtenidos en el predio.
“Se encontró un estado de maltrato muy grande en el cual se encuentran animales en peligro crítico y por lo tanto nosotros como organización nos vimos obligados a responder por esos animales que no pueden expresarse”, sostuvo.
Según detalló, la presentación judicial buscará que se determinen responsabilidades por las condiciones en las que se encontraban los ejemplares y por posibles infracciones vinculadas al manejo de fauna silvestre.

Estado crítico y múltiples irregularidades
Piesco describió una situación alarmante dentro del zoológico y aseguró que los problemas detectados van mucho más allá de las condiciones de encierro.
“Hay tantos delitos juntos en ese lugar que ya no sabés qué sorprende más”, afirmó.
Entre las principales observaciones mencionó la ausencia de un veterinario responsable, deficiencias sanitarias severas, recintos inadecuados para las especies alojadas y una importante acumulación de excrementos.
“La situación sanitaria era terrible. La cantidad de excremento dentro de los recintos era realmente vomitiva y los espacios son totalmente inadecuados para las especies”, señaló.
Además, indicó que la fundación tomó conocimiento de la existencia previa de animales que actualmente no estarían en el predio, sin que existan explicaciones claras sobre su destino.
Uno de los casos mencionados fue el de un águila arpía, especie protegida y considerada monumento natural provincial, cuya ausencia genera interrogantes sobre los registros y controles realizados.

“Si esa especie hubiese muerto tendría que haber existido documentación y fiscalización. No sabemos qué pasó y esperamos poder esclarecerlo durante la intervención”, remarcó.
Investigación por comercialización de fauna
Otro de los aspectos que motivan la denuncia está relacionado con la presunta comercialización de animales silvestres.
Piesco explicó que algunas especies observadas en el establecimiento están alcanzadas por normativas específicas que regulan estrictamente su tenencia y venta.
“El faisán es un animal silvestre y su comercialización está regulada. No es que uno pueda venderlo libremente y acá se hacía de manera explícita”, advirtió.
Asimismo, mencionó la presencia de un tucán de una especie poco frecuente en Argentina y señaló que, de no existir documentación que justifique su ingreso al país, podrían surgir sospechas vinculadas al tráfico ilegal de fauna.
Una denuncia acompañada de una propuesta
Aunque la fundación avanzará con la vía judicial, Piesco aclaró que el objetivo principal sigue siendo garantizar el bienestar de los animales que permanecen en el lugar.

Por ese motivo, la organización también propuso conformar una mesa de trabajo junto al Ministerio de Ecología y los propietarios del establecimiento para coordinar acciones inmediatas.
“Lo primero que hay que hacer es darle atención a esos animales. Hay ejemplares que están en situación muy grave y requieren asistencia inmediata”, explicó.
La propuesta contempla una evaluación integral del estado sanitario de cada ejemplar y el diseño de un plan de reconversión que permita mejorar las condiciones de vida de los animales mientras avanza el proceso administrativo y judicial.
“No podés pegar el portazo y cerrar. Adentro hay vidas y hay que mirar qué pasa después”, concluyó.



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