La alfabetización empieza con encuentros, con el primer libro que se abre y con la curiosidad que despierta cada historia. En ese proceso, la voz del docente se vuelve fundamental: guía, acompaña y construye sentido en cada paso del aprendizaje.
Porque leer no es solo decodificar palabras. Es comprender el mundo, interpretarlo y también transformarlo. En cada aula, la lectura se convierte en una herramienta esencial para el desarrollo integral de los estudiantes.
Desde el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (SPEM), el trabajo en territorio permite recorrer distintas instituciones educativas para escuchar, observar y aprender junto a docentes y alumnos. En cada visita, surgen experiencias reales que demuestran que la lectura sigue siendo una poderosa herramienta de crecimiento personal y colectivo.
En esta oportunidad, el recorrido llevó al equipo al Instituto Madre de la Misericordia, donde se desarrollan propuestas pedagógicas centradas en el fortalecimiento de la alfabetización en todos los niveles.

Jornadas de alfabetización
“Soy Carla Fleitas, vicedirectora del turno de la mañana”, expresó la directiva al presentar el trabajo institucional. Durante la jornada, se compartió cómo los alumnos del nivel primario avanzan en sus procesos de aprendizaje. La institución lleva adelante un proyecto de alfabetización que abarca desde el nivel inicial especial hasta séptimo grado, garantizando continuidad y coherencia pedagógica.
Uno de los momentos destacados fue la presentación del trabajo realizado por los estudiantes de tercer grado, quienes participan activamente en propuestas de lectura y producción.
“Soy la maestra Sabina Raquele de Esma, de tercero C. Desde el año pasado venimos trabajando el proyecto de alfabetización donde dedicamos un momento específico de lectura en clase”, explicó la docente.
En este nuevo ciclo, además, se incorporaron materiales provistos por el Estado, como el libro de Prácticas del Lenguaje y un libro de cuentos con imágenes, adaptado a la edad de los estudiantes.
Estas herramientas permiten que los niños no solo desarrollen habilidades lectoras, sino también competencias sociales. “Esto les permite poder escucharse, respetar su turno y valorar la opinión del compañero”, destacó la docente.
El Ciclo Lectivo 2026 marca así el rumbo de una educación que se construye en equipo, donde la lectura, el diálogo y la participación son pilares fundamentales.
En cada aula, en cada experiencia, se reafirma una idea central: la alfabetización es mucho más que aprender a leer y escribir. Es una puerta abierta al conocimiento, a la reflexión crítica y a la posibilidad de transformar la realidad.
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