El básquet adaptado de Misiones atraviesa uno de sus momentos más importantes gracias al crecimiento de Patricio Núñez, quien acaba de escribir una de las páginas más destacadas de su carrera al conquistar la medalla de plata con la Selección Argentina en el Parasudamericano de Valledupar 2026, disputado en Colombia.
El posadeño, formado en Luz y Fuerza y actualmente jugador de CILSA de Santa Fe, disfruta del mejor momento de su trayectoria. Luego de su estreno con la Selección Mayor, el misionero dialogó con Arriba la Radio y contó cómo recibió la convocatoria, recordó sus inicios en el deporte, habló del esfuerzo que implica combinar el alto rendimiento con la universidad y dejó en claro que sus sueños recién comienzan.

"Siempre quise estar en la Selección Mayor"
La convocatoria al seleccionado nacional llegó antes de lo que imaginaba. Si bien trabajaba para alcanzar ese objetivo, Núñez reconoció que no esperaba integrar el plantel mayor este año. "La verdad que siempre quise esto, estar en la Selección Mayor y por fin se me dio estar. Estoy muy contento y feliz", expresó.
El jugador admitió que la noticia lo sorprendió por completo. "No pensaba que este año iba a estar en la Selección Mayor. Pensaba que todavía me faltaba un poco, pero el profesor vio que ya podía estar. Me puse muy feliz con esa convocatoria", recordó.
Ese llamado marcó el comienzo de una experiencia inolvidable que terminó con una medalla de plata y la clasificación de Argentina a los Juegos Parapanamericanos de Lima 2027.

El día que el básquet adaptado cambió su vida
Antes de vestir la camiseta argentina, hubo una invitación que transformó para siempre su historia. Mientras realizaba sesiones de kinesiología en Posadas, una profesional lo puso en contacto con el entrenador Carlos Castro, quien lo invitó a conocer el básquet sobre silla de ruedas.
Sin saber demasiado sobre la disciplina, decidió probar. "Yo no conocía el básquet adaptado, no sabía nada, pero tenía ganas de hacer un deporte. Fui, me senté en la silla y me encantó. La primera vez que me senté y anduve me gustó muchísimo. Y de ahí no largamos más", contó. Aquella decisión terminó siendo el punto de partida de una carrera que hoy lo tiene entre los mejores jugadores del país.

La disciplina detrás del éxito
Además del deporte de alto rendimiento, Patricio Núñez cursa la carrera de Profesorado de Educación Física en Santa Fe, donde combina largas jornadas de estudio con entrenamientos diarios.
Lejos de verlo como un obstáculo, considera que esa exigencia forma parte del crecimiento. "El deporte me dejó muchas enseñanzas y muchos valores. Nunca bajar los brazos y siempre tener disciplina. Ahora tengo que hacer el doble esfuerzo: levantarme, ir a la facultad, después entrenar y volver a casa", explicó.
Respecto a la diferencia entre entrenar en su club y hacerlo con la Selección, señaló que la intensidad es similar, aunque el nivel competitivo cambia. "En la Selección hay jugadores de todo el país y hay mucho más roce. Pero los entrenamientos son igual de intensos", aseguró.

El sueño continúa: Lima 2027, el Mundial y Europa
Después del histórico subcampeonato sudamericano, el misionero ya piensa en los próximos desafíos. Su primera meta será mantenerse entre los mejores doce jugadores que representarán a la Argentina en los Juegos Parapanamericanos de Lima 2027. "Mi objetivo es poder estar entre los doce para Lima. Voy a seguir entrenando y esforzándome para lograrlo", afirmó.
Pero ese no es el único sueño que persigue. "Uno de mis sueños también es poder jugar en el exterior. Me gustaría ir a España, aunque el país que venga va a estar bien", reveló.
Mientras tanto, también piensa en su futuro profesional. "Quiero tener mi título de Educación Física y, cuando termine mi etapa como jugador, dedicarme a ejercer la profesión", agregó.

Un mensaje para quienes todavía no se animan
Con apenas unos años en la alta competencia, Patricio Núñez ya entiende que el deporte puede cambiar vidas, tal como ocurrió con él.
Por eso aprovechó para dejar un mensaje dirigido a las personas con discapacidad que todavía dudan en comenzar una actividad deportiva. "Que se animen, que no se queden quietos. Yo también tenía miedo. No quería hacerlo, pero cuando empecé me quedé para siempre. El deporte es algo muy hermoso", expresó.
Y agregó un ejemplo que suele repetir. "Tengo un compañero que también tenía miedo de sentarse en una silla. Cuando lo hizo le encantó y nunca más dejó el deporte".
El abrazo que más esperaba
Detrás de cada viaje, entrenamiento y concentración hay alguien que siempre espera su regreso. Cuando le preguntaron quién le da el abrazo más especial al volver a Misiones, la respuesta fue inmediata. "Mi mamá. La extraño mucho. Ella es la que siempre está pendiente de los mensajes y las videollamadas", contó emocionado sobre Miriam, quien siguió de cerca cada paso de su camino hacia la medalla de plata.
Con apenas su primera experiencia en la Selección Mayor, Patricio Núñez ya dejó en claro que el subcampeonato sudamericano no representa una meta alcanzada, sino el inicio de un recorrido mucho más ambicioso. Con disciplina, esfuerzo y sueños que cruzan fronteras, el misionero apunta ahora al Mundial, a Lima 2027 y, por qué no, a cumplir otro gran anhelo: jugar profesionalmente en Europa.



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