Norma Loyola, docente y vicedirectora de una institución educativa, denuncia una situación que considera “discriminatoria” luego de que el Consejo General de Educación resolviera separarla de su cargo mientras se abre un sumario administrativo por hechos ocurridos dentro de la escuela.
La docente contó que presentó ante el organismo educativo una denuncia por acoso laboral y abuso de autoridad y sostuvo que desde el comienzo de su gestión como vicedirectora tuvo una relación conflictiva con la directora de la institución: “Yo soy vicedirectora, ahora el 1 de septiembre estaría cumpliendo dos años en la función, pero desde el primer momento no fue buena la relación con la directora”, relató Loyola durante una entrevista con el programa La Última Rosca, emitido por Radio Up.
Según su testimonio, la situación habría tenido consecuencias en su bienestar emocional y psicológico: “Eso me llevó a afectar la salud a nivel emocional, psicológico, siempre había cosas en mi contra, siempre mirando lo que yo hacía”, afirmó.

La docente cuestionó especialmente que, pese a que ambas integrantes del equipo directivo están involucradas en un sumario administrativo, la medida de separación del cargo haya recaído únicamente sobre ella: “Me encuentro con esta resolución del Consejo General de Educación que decide separarme del cargo”, explicó. Y agregó: “Ambas estamos implicadas, ambas con sumario administrativo, donde se abre ahora el sumario administrativo, pero solo me separan a mí del cargo”.
Denuncia contra acoso laboral: Para Loyola, la decisión resulta “totalmente discriminatoria”
La docente sostuvo que, ante situaciones de conflicto dentro de un equipo directivo, debería garantizarse un proceso que permita investigar los hechos sin que una de las personas involucradas continúe al frente de la institución: “Cuando suceden estas cosas, si es dentro del equipo directivo, debe apartar al equipo directivo de la escuela”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó que la directora permanezca en funciones mientras ella fue trasladada a otra institución: “Yo, la afectada, la víctima, como todas cosas, ¿no? Hay que sacar a alguien, bueno, saquemos a la más débil, vamos a decirlo así”, expresó.
Y fue contundente al referirse al impacto que, según asegura, tiene la medida sobre su carrera: “Es totalmente discriminatoria, falaz, esta resolución me perjudica laboralmente”.
Loyola también cuestionó que la resolución establezca su separación del cargo y sostuvo que la medida afecta directamente su trayectoria dentro del sistema educativo.

33 años en la misma escuela y una salida que calificó de “terrible”
Uno de los aspectos que más afectó a la docente, según relató, fue la manera en que tuvo que abandonar la institución en la que desarrolló prácticamente toda su carrera: “Hoy ya me lloré la vida porque el supervisor me pidió que vaya a sacar todas mis cosas, que entregue, imagínese, 32, 33 años en esa escuela y que me tenga que ir así”, contó.
La docente aseguró que no tuvo la posibilidad de despedirse de sus compañeros ni de los alumnos del turno tarde: “No me pude despedir de mis colegas, no pude hablarle a mis niñitos en turno tarde. O sea, nada. Irme a otra escuela, otras personas, una desvinculación terrible”, sostuvo.
En ese contexto, consideró que el Consejo General de Educación no actuó, según su percepción, para protegerla frente al conflicto: “Yo creo que en este sentido el Consejo General de Educación no tuvo intención ni de protegerme, ni de nada. Realmente una situación horrible”, manifestó.
Los hechos mencionados en la resolución y la versión de la docente
Durante la entrevista también fue consultada por algunos de los episodios mencionados en la resolución del Consejo General de Educación, entre ellos situaciones de malos tratos y un episodio en el que una docente habría gritado y golpeado una mesa.
Loyola reconoció que pudo haber ocurrido un episodio de ese tipo, aunque cuestionó otros aspectos de la intervención posterior: “La docente, en un momento dado, en ese estado de nerviosismo, porque le tocó un grupo bastante complicado, puede ser que haya hecho eso”, explicó.
Sin embargo, consideró más grave que una vecina haya realizado una denuncia y que, según su relato, se le haya mostrado una fotografía de la maestra: “Lo agravante acá es la vecina que viene a denunciar y se hace acta y le muestran una foto de esta maestra a la vecina”, afirmó.
También cuestionó la intervención de la psicóloga de la institución: “La psicóloga de la institución no tiene por qué mandarte a un psicólogo. Está para cumplir, para llevar su trabajo con los niños, no para derivar a la maestra al psicólogo”.
La citación que terminó en una crisis de pánico
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue una audiencia que figura en el procedimiento administrativo y a la que Loyola no se habría presentado.
La docente rechazó la interpretación de que simplemente se haya negado a concurrir y explicó que la primera citación que recibió no habría sido presentada como una mediación: “En principio el supervisor me cita para que vaya a hablar con el señor Morinigo. Yo fui toda contenta”, relató.
Según contó, una vez en el lugar le informaron que se trataba de una mediación con la directora: “Después sale el señor Molina, que es de dirección de primaria, a decirme que era una mediación. Bueno, si era una mediación, yo no estaba notificada para una mediación”, sostuvo.
Loyola explicó que pretendía concurrir acompañada por su abogada y que, al encontrarse con una situación diferente a la que esperaba, sufrió una crisis: “Entonces le digo al señor Molina, ¿cómo no me van a notificar si yo me iba con mi abogada?”, contó. Y agregó: “Me agarró un ataque de pánico. Imagínense, me están diciendo que es para hablar con el director de primaria y me salen con otra cosa. Me descompuse totalmente y me retiré”.
Posteriormente, según su relato, recibió una citación formal. En esa segunda oportunidad tampoco asistió porque su abogada debía viajar a Buenos Aires: “Mi abogada tenía que viajar a Buenos Aires y no me iba a poder acompañar. Y yo sola, ante semejante expediente, no me iba a presentar”, explicó.
Cuestionamientos a la actuación de supervisores
Loyola también cuestionó el tratamiento que tuvieron distintos informes y presentaciones realizadas durante el conflicto, En particular, mencionó a la supervisora Chamorro, quien según su relato habría elaborado un informe detallado luego de concurrir a la institución y hablar con docentes: “En dos oportunidades le presenté notas sobre lo mismo. Y ahí es donde ella elabora este informe y presenta al Consejo”, señaló.
Sin embargo, cuestionó que posteriormente el informe no haya recibido, a su entender, la atención necesaria: “En dirección de primaria no se tomaron los recaudos necesarios como para leer el informe y actuar. Y entonces fueron dilatando, dilataron, dilataron”, afirmó.
La docente sostuvo que las demoras terminaron desembocando en la medida que ahora cuestiona: “Igual llegamos hasta esta instancia donde ¿qué hacen? Me separan a mí del cargo, me sacan. Como que si yo fuera el problema”.

“Me ensucian mi legajo y con un sumario en puerta”
Loyola aseguró que lleva 33 años de trayectoria en la institución y defendió su desempeño profesional: “33 años en esta escuela, toda mi carrera docente, intachable, intachable, porque nunca tuve conflictos ni problemas con nadie”, afirmó.
En cuanto a su situación actual, explicó que fue enviada a otra institución, pero que allí no tendría tareas asignadas de manera formal: “Me mandaron a esta otra escuela, no hago nada, básicamente”, relató.
La docente aclaró que la resolución, según su interpretación, no establece expresamente que no pueda dictar clases, y que actualmente continúa desempeñándose como maestra de grado en otra institución durante el turno mañana: “Soy vicedirectora, puedo hacer administrativo, puedo hacer un montón de cosas, y esto realmente me perjudica porque me mandaron a hacer nada”, cuestionó.
Para Loyola, el conflicto no solo implica el desplazamiento de su función, sino también un impacto sobre su trayectoria profesional: “Me separaron, me ensucian mi legajo, y con un sumario en puerta”.
La docente manifestó que espera que el proceso administrativo permita esclarecer las responsabilidades y cuestionó que la medida haya recaído exclusivamente sobre ella mientras la investigación alcanza también a otros integrantes del equipo directivo.
El caso continuará ahora por la vía del sumario administrativo iniciado por el Consejo General de Educación, mientras Loyola sostiene su denuncia y reclama que se revise la medida que dispuso su separación del cargo.



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