En el marco de la 35° Sesión Ordinaria del Concejo Deliberante de Oberá, el cuerpo legislativo aprobó una modificación puntual del Código de Edificación, vinculada específicamente a los requisitos de estacionamiento para edificios de departamentos y oficinas, una decisión que apunta a ordenar criterios normativos y acompañar el crecimiento urbano de la ciudad con reglas más claras y homogéneas.
La actualización introduce un cambio significativo en la normativa vigente al eliminar el criterio diferencial que se aplicaba exclusivamente al Distrito Central, lo que implica que, desde ahora, las exigencias de estacionamiento serán iguales en todo el ejido urbano, sin distinciones entre el centro y los demás sectores de Oberá.
Fin de las diferencias entre el centro y los barrios
Hasta el momento, el Código de Edificación establecía mayores requerimientos de espacios de estacionamiento para las construcciones ubicadas en la zona céntrica, una condición que no se replicaba en los barrios periféricos. Esta diferenciación generaba asimetrías normativas que impactaban directamente en los costos de los proyectos inmobiliarios y en las decisiones de inversión.
Con la modificación aprobada, se unifican los criterios en toda la ciudad, eliminando esa distinción por ubicación geográfica. De este modo, los desarrollos edilicios deberán cumplir con las mismas exigencias independientemente de si se emplazan en el centro o en otros sectores del ejido urbano, lo que busca garantizar equidad normativa y previsibilidad para quienes proyectan nuevas construcciones.

Se mantiene el esquema general de exigencias
Si bien se elimina la diferenciación por zonas, la normativa conserva el esquema general vigente, que fija la cantidad de espacios de estacionamiento en función de la superficie destinada a oficinas y del número de departamentos o monoambientes en los edificios residenciales.
Desde el Concejo Deliberante explicaron que el objetivo no es flexibilizar ni endurecer los requisitos, sino ordenar y homogeneizar las reglas, evitando interpretaciones dispares y brindando un marco regulatorio más coherente para el desarrollo urbano de Oberá, una ciudad que en los últimos años ha experimentado un marcado crecimiento en construcciones de mediana y gran escala.
Cuestionamientos por la metodología de actualización
Durante el debate legislativo, la concejal Mara Frontini, del bloque La Libertad Avanza, adelantó su abstención, al cuestionar la metodología utilizada para introducir la modificación. La edil señaló que se trata de un cambio puntual que no surge de una revisión integral del Código de Edificación, y expresó su desacuerdo con avanzar mediante ajustes aislados.
Frontini sostuvo que este tipo de decisiones deberían enmarcarse en una reforma general del Código, que contemple de manera global las transformaciones urbanas de la ciudad y evite la acumulación de modificaciones parciales que, a su entender, pueden generar inconsistencias normativas a largo plazo.
Acompañamiento con reservas desde el PRO
Por su parte, la concejal Adriana Kosnicki, del Interbloque PRO, confirmó el acompañamiento con voto positivo, al considerar que la modificación contribuye a promover el desarrollo urbano, la inversión privada y el crecimiento económico de Oberá, especialmente en un contexto de expansión inmobiliaria.
No obstante, la edil aclaró que el respaldo no implica un aval automático a futuras modificaciones, y remarcó que su espacio solicitó un informe técnico específico para evaluar el impacto que este tipo de cambios tiene en la dinámica urbana, particularmente en lo relacionado con la disponibilidad de estacionamiento y la circulación vehicular.
Kosnicki subrayó además que la reiteración de modificaciones puntuales pone en evidencia la necesidad de avanzar hacia una actualización integral del Código de Edificación, que permita establecer reglas claras, previsibles y sostenibles en el tiempo, evitando recurrir constantemente a excepciones o ajustes fragmentados.
La visión del oficialismo y la necesidad de modernizar el Código
Desde el Bloque de Concejales Renovadores, el edil Marcelo Sedoff sostuvo que la modificación apunta a igualar derechos y obligaciones entre el centro y la periferia, evitando diferencias normativas basadas únicamente en la ubicación de los proyectos.
Sedoff valoró el trabajo que se viene desarrollando para modernizar el Código de Edificación y adecuarlo al crecimiento sostenido de Oberá, especialmente en lo que respecta a las construcciones en altura, una modalidad cada vez más presente en la ciudad.
“El cambio aprobado es un pequeño paso, una actualización necesaria, pero se continúa trabajando intensamente para lograr una adecuación completa del Código”, expresó el concejal, al remarcar que la modificación forma parte de un proceso más amplio de revisión normativa.

Un proceso gradual de revisión urbana
La iniciativa se inscribe así en un proceso gradual de revisión del marco regulatorio urbano, orientado a acompañar el crecimiento de Oberá con criterios más actuales, equitativos y coherentes. La unificación de las reglas de estacionamiento busca reducir desigualdades normativas, brindar mayor seguridad jurídica a los desarrolladores y ordenar el crecimiento edilicio en una ciudad que continúa expandiéndose.
En este contexto, el debate en torno al Código de Edificación vuelve a poner en agenda la necesidad de una reforma integral, capaz de dar respuesta a las nuevas demandas urbanas, al crecimiento demográfico y a los desafíos que plantea la movilidad y el uso del espacio en una ciudad en constante transformación.
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