La ciudad de Oberá se prepara para recibir un espacio de contención y acompañamiento destinado a personas en situación de vulnerabilidad.
Se trata de Fazenda de la Esperanza, un proyecto de origen brasileño con más de 40 años de trayectoria, que avanza de manera sostenida gracias al trabajo solidario de voluntarios y al apoyo de la comunidad.
En diálogo telefónico con Radio Up, el padre Ariel Manavella, referente del proyecto en la diócesis de Oberá, explicó que la iniciativa busca dar respuesta a distintas realidades de dolor social.

‘’Fazenda de la Esperanza es un carisma que viene justamente a dar esperanza en situaciones de mucho dolor, como puede ser la problemática de las adicciones, pero no solo, también muchas situaciones de soledad, de depresión e incluso de falta de trabajo’’, expresó.
La futura sede funciona en el predio donde operó la Escuela Provincial Nº 173 de Picada Fontana, desafectada del servicio educativo en 2010. En 2024, mediante un convenio de comodato entre el Consejo General de Educación y el Obispado de Oberá, el espacio fue cedido para que allí funcione la Fazenda.
‘’Lo que se ha logrado en un año y medio ha sido realmente sorprendente, gracias a la fuerza de las personas que están trabajando’’, destacó el sacerdote.
Desde entonces, el lugar comenzó a transformarse con tareas de limpieza, refacción, carpintería, electricidad, pintura y embellecimiento del parque, que durante años permaneció en estado de abandono.
Trabajo solidario y compromiso comunitario
Según detalló el padre Manavella, más de 100 personas colaboraron en distintos momentos con el proyecto, aunque existe un grupo estable de entre 30 y 40 voluntarios que trabaja desde el inicio.
‘’Hay personas que van físicamente, otras que colaboran con materiales, combustible, artículos de limpieza o incluso con dinero. Todo se ha ido haciendo de esa manera’’, explicó.
Las convocatorias de trabajo se realizan, en general, una vez al mes y son abiertas a toda la comunidad. Este sábado 24 de enero, desde las 8 de la mañana, se llevará adelante una nueva Jornada de Trabajo, que incluirá almuerzo comunitario, momentos de oración, rezo del rosario, celebración de la misa y una merienda compartida por la tarde.

La voz de los voluntarios de Fazenda
Entre quienes acompañan el proyecto se encuentra Carlos, voluntario que forma parte del equipo desde hace tiempo. En comunicación telefónica con Radio Up, compartió su experiencia y motivaciones.
‘’Ya veníamos trabajando en servir a los más necesitados, así comenzó todo. El padre nos invita y obviamente decimos que sí’’, expresó.
Carlos remarcó que, si bien la sede está ubicada en Oberá, el alcance del proyecto es provincial: ‘’el lugar está en Oberá, pero es para toda la provincia’’, señaló.
Respecto a las tareas que se realizan actualmente, explicó que cada persona aporta desde el lugar donde se siente más cómoda: ‘’se está preparando todo: se pinta, se arregla, cocina, edificios. Cada uno se mete donde más cómodo se encuentra para trabajar’’, indicó.

Finalmente, invitó a la comunidad a sumarse a la jornada solidaria: ‘’mañana hay una invitación para juntarnos todos durante todo el día a trabajar y seguir arreglando la Fazenda’’, concluyó.
En cuanto a la capacidad futura del espacio, el padre Manavella aclaró que la Fazenda de la Esperanza de Oberá comenzará de manera gradual y que su crecimiento dependerá del tiempo y de las posibilidades reales del lugar.
‘’Las fazendas son comunidades que van creciendo con el tiempo. Al principio va a ser una comunidad pequeña y después iremos viendo las posibilidades’’, explicó.
Con trabajo voluntario, donaciones, oración y compromiso colectivo, la Fazenda de la Esperanza avanza en Oberá como un proyecto que busca acompañar, contener y ofrecer nuevas oportunidades, consolidándose como un verdadero refugio para reconstruir la vida.



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