El festejo por haber eliminado a Tokio fue intenso, pero en Mitre casi no hubo tiempo para celebraciones prolongadas. Apenas terminado el clásico por la Liga Federal de Básquet, el cuerpo técnico comenzó a cambiar el chip pensando en la serie que definirá uno de los ascensos a la Liga Argentina.
Para Matías Martinho, el primer objetivo tras la clasificación fue bajar la intensidad emocional para volver a enfocarse rápidamente en el próximo compromiso. "Conseguimos dar un paso más, pero ahora nos queda el más importante. Tanto los jugadores como el cuerpo técnico necesitamos resetearnos para preparar la próxima serie", expresó el entrenador.

Una serie que se definió en los detalles
El entrenador reconoció que la llave frente a Tokio fue exactamente como la imaginaban: pareja, física y con escaso margen para modificar cuestiones tácticas entre un partido y otro. "Sabíamos que iba a ser una serie muy pareja. Los juegos de la fase regular ya habían sido muy duros y pasó algo similar en los playoffs", sostuvo.
Martinho explicó que la cercanía entre el segundo y el tercer partido obligó a trabajar casi exclusivamente sobre videos y pequeños ajustes. "No te permite modificar muchas cosas del plan de juego. La clave estuvo en los detalles de ejecución más que en cambiar toda la estrategia."

La remontada que cambió la historia
Uno de los momentos decisivos de la serie fue el segundo partido, cuando Mitre logró revertir una desventaja de 18 puntos para igualar la llave.
Para el entrenador, aquella reacción reflejó la identidad competitiva que construyó el equipo durante toda la temporada. "Destaco las ganas de competir del equipo. Cualquier otro se hubiera venido abajo estando 18 puntos abajo. Estos chicos nunca se dan por vencidos y trabajan todos los días para conseguir los objetivos."
Además, resaltó que cuando el equipo logró descontar, aparecieron los líderes deportivos para hacerse cargo de los momentos decisivos. "Cuando llegás a un final cerrado tenemos jugadores que siempre toman la responsabilidad y resuelven."

El mérito pertenece al grupo
A pesar de haber llevado al equipo a una instancia histórica, Martinho evitó personalizar el logro y prefirió destacar el trabajo colectivo realizado durante toda la campaña. "Los entrenadores no pensamos tanto en lo personal. Tratamos de conducir desde lo colectivo y cuando se consigue un objetivo como este uno se pone orgulloso por el grupo."
También dejó una frase que resume su manera de entender el proceso deportivo: "Es mucho trabajo y nada es suerte."

El Ceibo, un rival de máximo nivel
Con la serie ante Tokio ya en el pasado, toda la planificación apunta ahora a El Ceibo, uno de los equipos más fuertes de la competencia.
Martinho explicó que el conjunto cordobés tiene características similares a las de Mitre, aunque destacó que su equipo llega con un aprendizaje importante luego de superar distintos estilos de juego durante los playoffs. "Hoy llegamos a esta final pudiendo elegir qué es lo que más nos conviene y habiendo aprendido en cada partido que perdimos y en cada obstáculo que tuvimos que superar."
Sobre el rival fue claro: "Es una final. Llegan los mejores. Ellos están ahí por algo, pero nosotros sabemos que podemos hacer un buen trabajo y conseguir la serie."

El plantel llega fortalecido desde lo anímico
Tras una serie de máxima exigencia, el cuerpo técnico decidió darle prioridad a la recuperación antes de comenzar a preparar el viaje hacia San Francisco.
Para Matías Martinho, el aspecto emocional atraviesa uno de los mejores momentos del equipo, aunque el desgaste físico también obliga a administrar cuidadosamente las cargas. "Desde lo anímico creo que llegamos en una posición inmejorable. Desde lo físico creíamos que lo mejor era que puedan descansar casi dos días después del desgaste emocional y físico que significaron dos partidos consecutivos."
El entrenador explicó que la preparación de la serie será diferente a una semana habitual de trabajo debido al poco tiempo disponible. "Va a haber mucha información, mucho video, mucha charla y tenemos que cuidar el físico para llegar bien al sábado."

La ansiedad de jugar por el ascenso
Mitre quedó a una sola serie de alcanzar uno de los objetivos más importantes de su historia reciente: jugar la próxima temporada en la Liga Argentina, la segunda categoría del básquet nacional.
Frente a esa expectativa, Martinho aseguró que el mensaje hacia los jugadores apunta a mantener la calma y sostener la planificación que los llevó hasta esta instancia. "Tratamos de transmitir tranquilidad, de enfocarnos en lo que tenemos que hacer y preparar la serie como lo hicimos durante todo el torneo."
El entrenador también contó cómo intenta manejar la ansiedad en la previa de los partidos decisivos. "Cada uno tiene su forma de gestionar la ansiedad. En mi caso trato de descansar, compartir tiempo con la familia y llegar organizado al partido."

La defensa, el gran crecimiento de Mitre en los playoffs
Uno de los aspectos que más destacó el entrenador fue la evolución táctica del equipo a medida que avanzó la competencia.
Según explicó, cada serie dejó un aprendizaje distinto que permitió ampliar las variantes del funcionamiento colectivo. "Con Belgrano mejoramos mucho el balance defensivo y con Tokio crecimos muchísimo en las reglas defensivas y en el control del rebote ofensivo."
Ese crecimiento terminó siendo determinante para eliminar al clásico rival. "En el tercer partido estuvimos muy finos en la ejecución defensiva y los dejamos en apenas 59 puntos. Eso fue lo que nos permitió ganar."
En ofensiva, en cambio, considera que todavía existe margen para seguir creciendo. "Podemos ser más finos en la toma de decisiones y entender mejor dónde está la ventaja para atacar en cada momento del juego."

El respaldo de la dirigencia y un grupo comprometido
Más allá del rendimiento deportivo, Martinho destacó el acompañamiento que recibe diariamente por parte de la dirigencia de Bartolomé Mitre, un aspecto que considera clave para el presente del equipo. "Me dejan trabajar tranquilo. Nunca me pusieron una traba y siempre hubo mucho diálogo. Tratamos de encontrar un equilibrio que beneficie a todas las partes." El DT remarcó que esa confianza fue fundamental para consolidar un proyecto competitivo durante el último año y medio.
El mensaje para una hinchada que volvió a ilusionarse
El estadio auriazul presentó un marco imponente durante los últimos dos partidos frente a Tokio, y esa comunión entre el equipo y el público fue uno de los momentos más emotivos de la temporada. Martinho no ocultó su emoción al recordar el clima vivido en Posadas. "Fue súper emocionante ver a la gente contenta, emocionada hasta las lágrimas y con la cancha llena. Era imposible no contagiarse."
Finalmente, dejó un mensaje para todos los simpatizantes de Mitre, que sueñan con el histórico ascenso. "Que sigan acompañando y que disfruten este momento. Todo lo que conseguimos queda para la historia del club y para su gente."

Rutinas, disciplina y concentración antes de cada partido
En el cierre de la entrevista, el entrenador mostró un costado más personal. Aunque evitó revelar sus cábalas, sí reconoció que mantiene rutinas muy estrictas antes de cada encuentro. "Soy bastante estructurado, aunque me estoy deconstruyendo. Me gusta respetar los tiempos porque eso me da confianza y concentración para el partido."
También contó que dedica las horas previas a revisar videos, preparar la charla técnica, planificar situaciones especiales y escuchar música para entrar en clima. Entre risas sorprendió al revelar que en la previa suele escuchar Bad Bunny, Desakata2 y cuarteto. "Antes del partido hay que ir bien arriba."



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