El ministro de Educación de Misiones, Ramiro Aranda, defendió la necesidad de contar con un Fondo Provincial de Infraestructura Educativa en el marco del Presupuesto 2027 y vinculó la creación de esta herramienta con el retiro del financiamiento nacional para obras escolares y la necesidad de sostener la expansión del sistema educativo misionero.
El funcionario explicó que la Provincia enfrenta un escenario en el que no solamente debe financiar sus propios proyectos, sino también analizar cómo hacerse cargo de obras que habían comenzado bajo convenios con el Gobierno nacional. “Es una de las cuestiones que vamos a defender en el presupuesto, porque particularmente en el último Consejo Federal nos confirmaron que no hay fondos de Nación para infraestructura escolar”, afirmó Aranda en el programa Arriba la radio, por Radio Up.
La creación del fondo forma parte del proyecto de Presupuesto General de la Administración Pública Provincial para 2027 enviado por el gobernador a la Legislatura y actualmente bajo análisis de la Comisión de Presupuesto.
Misiones deberá afrontar obras que Nación dejó sin financiamiento
Aranda puso como ejemplo la EPET 53 de Alberdi, una obra vinculada a la educación técnica que había comenzado durante la actual gestión nacional y cuyo financiamiento ahora deberá ser afrontado por Misiones.
El ministro remarcó que las escuelas técnicas demandan inversiones considerablemente superiores a las de establecimientos convencionales debido a sus talleres y equipamiento específico. “Las escuelas técnicas son las más caras porque no es una infraestructura simple. Implica talleres, implica, la verdad que es un costo altísimo”, explicó. Según señaló, Nación se había comprometido a avanzar con la obra, esta comenzó y posteriormente la Provincia recibió la información de que deberá absorberla.
El traspaso, aclaró, tampoco puede concretarse automáticamente. Existen contratos entre las empresas y Nación que deben resolverse antes de que la Provincia pueda establecer un nuevo vínculo contractual y continuar los trabajos.
En total, según detalló, quedaron seis obras nacionales, mientras Misiones sostiene más de 200 intervenciones provinciales. Aunque el número de proyectos nacionales pendientes pueda parecer reducido, Aranda advirtió que representan inversiones de cientos de millones de pesos.

Nuevos barrios también necesitan nuevas escuelas
El ministro planteó además que el fondo no puede limitarse a terminar proyectos inconclusos. Misiones necesita seguir construyendo infraestructura como consecuencia de los cambios demográficos y del crecimiento urbano.
Uno de los ejemplos que utilizó fue Itaembé Guazú, en Posadas, donde el crecimiento poblacional genera una demanda creciente de establecimientos educativos. Aranda cuestionó así la idea de que la caída de la natalidad implique automáticamente que ya no sea necesario construir escuelas.
Puede disminuir la matrícula en establecimientos ubicados en determinadas zonas y simultáneamente aumentar en barrios nuevos. En esos casos, explicó, es posible reorganizar cargos y cursos, pero los edificios no pueden trasladarse físicamente hacia los lugares donde crece la población. “Tengo que hacer la escuela allá, en Itaembé Guazú. Entonces tengo que seguir construyendo una escuela. Tengo que seguir creando un curso”, ejemplificó.
La misma situación, señaló, ocurre en municipios del interior, donde algunos sectores pierden población mientras otros barrios experimentan una fuerte expansión.

“Demonizar la obra pública” y su impacto educativo
Aranda también introdujo una definición política sobre el papel de la infraestructura pública. Sostuvo que reducir la discusión a si debe existir o no obra pública desconoce su incidencia concreta en la calidad de vida. “La obra pública es hacer la escuela que te falta en el barrio nuevo, hacer la cloaca, todo eso es obra pública”, expresó, y cuestionó que en los últimos años se haya instalado una mirada negativa sobre ese tipo de inversión estatal.
El escenario presupuestario se vuelve más complejo, agregó, porque al retiro de fondos nacionales para infraestructura se suman una caída de la recaudación, del consumo y de los recursos coparticipables.
Aranda sostuvo que existen compromisos establecidos en normativas federales respecto de la asistencia financiera de Nación a las provincias en infraestructura, tecnología y conectividad educativa que actualmente no se estarían cumpliendo.
Nuevas escuelas para el inicio del ciclo lectivo
Pese a las restricciones, el ministro anticipó que Misiones continuará inaugurando infraestructura. Entre los proyectos mencionó la Escuela 76 de Itaembé Guazú y la Escuela Secundaria de Innovación II, destinada a responder particularmente al crecimiento de la matrícula secundaria de esa zona de Posadas.
El nuevo edificio de la Secundaria de Innovación II tendrá además utilización nocturna por parte del Politécnico de las Misiones, que cuenta con alrededor de 900 estudiantes y actualmente desarrolla actividades en espacios prestados.
De esta manera, la creación del Fondo Provincial de Infraestructura Educativa aparece en la planificación presupuestaria de 2027 como una herramienta para afrontar dos desafíos simultáneos: continuar ampliando la infraestructura propia allí donde crece la demanda y absorber progresivamente proyectos que habían quedado bajo responsabilidad nacional.



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