El ministro del Agro de Misiones, Facundo López Sartori, analizó en Arriba la radio (Radio Up) por qué productores que reclaman regulación y precios votaron por la desregulación aplicada por el presidente Javier Milei, y defendió el modelo minifundista, exento de Ingresos Brutos y sostenido por políticas de crédito y alivio financiero provincial. López Sartori fue consultado sobre una escena que se repite en el interior de Misiones: productores que piden precio, regulación e INYM fuerte, pero al mismo tiempo apoyan al actual gobierno nacional.
El ministro llevó la respuesta al terreno de la teoría política y del comportamiento electoral: “Hay entre las distintas variables por qué la persona vota. El liberal te diría que vota por interés personal, esto significa que buscaría un beneficio para sí mismo”.
Y agregó la otra gran dimensión: “Después está lo de identidad, que es más colectivo. No, yo voto porque me siento parte de un colectivo que realmente se siente respaldado por las ideas, en este caso vamos a poner el de Milei, o el de la renovación o un partido político”.
Llevado al caso concreto de la yerba mate, reconoció una tensión evidente entre discurso y realidad: “Sería bueno también preguntar a alguien que haya votado Milei, que ve que en estos últimos dos años, por ejemplo, entendiéndose que votaría una economía liberal, no tuvo beneficios”.

“Pareciera que lo ideológico es más fuerte que el bolsillo”
En su diagnóstico, el ministro señaló que en muchos casos la decisión electoral no sigue la lógica económica clásica: “Hay retrocesos, hay retrocesos, sí. Hay retrocesos en defensa de que creo que hemos fallado, también hay que hacer la autocrítica, ¿no? Pero pareciera que lo ideológico es más fuerte que el bolsillo”.
Y lo relacionó con la dimensión pasional del voto: “Es raro la forma de razonamiento, pero también tiene su grado… A ver, no es que es irracional. Muchas veces nosotros… pareciera más pasional”.
Para graficar el fenómeno, utilizó una metáfora fuerte: “Hay una frase que dice, ‘Utilizaste el mismo veneno para matar la hormiga y terminaste muriéndote’”.

Respeto por las ideas y responsabilidad frente al micrófono
López Sartori marcó que, pese a las diferencias, defiende el respeto por la pluralidad y los modos de expresarse: “Vuelvo al respeto de las ideas porque en un tanto tanto odio se denota en los medios de comunicación, en las redes, y que cada vez que uno está enfrente de un micrófono es una responsabilidad”.
Y contrastó la cultura política actual con la de otras épocas: “Mi abuelo o mi padre, que él por ejemplo lo defiende a Milei, si yo me llevaba a expresar como él, yo te juro que me llenaba de jabón la boca”.
Frente a la lógica de la confrontación permanente, deslizó su elección personal: “Prefiero no ser noticia, pero ser coherente”.

Defensa del minifundio y del productor primario
Más allá de la discusión política, López Sartori subrayó que la estructura agraria misionera se sostiene sobre minifundios y no sobre grandes estancias: “Defender el minifundio es excluyendo de impuestos para que sigan viviendo en esas 25 y 50 hectáreas”.
Recordó que Misiones tiene un peso central en el registro nacional de productores primarios: “Después de provincia de Buenos Aires, ¿quién tiene más registro de anotaciones de productores primarios? Misiones. (…) Somos minifundistas, no grandes”.
También remarcó que el productor primario tiene un alivio fiscal concreto: “El productor primario está exento de pagar Ingresos Brutos. Esto es algo que hay que volver a repetirlo porque muchas veces me dicen, ‘Che, y nosotros los productores…’. No, los productores primarios, del que vende mandarina, al que vende té, al que vende yerba, está exento”.

Créditos, cheques y rol de la provincia
El ministro reivindicó el rol del Estado provincial en la contención financiera del sector en estos meses de crisis y precios bajos: “Hemos hecho el esfuerzo, el año anterior, en sacar… el gobierno de la provincia, a través de la instrucción del gobernador, de hacerse cargo del interés que generaban esos cheques que vos bien lo dijiste de 30, 60 o 90 días. Nosotros nos hemos hecho cargo”.
También mencionó los estímulos adicionales para cooperativas y productores: “Estamos dando cheques de diferido, largamos créditos con tasas subsidiadas para las cooperativas. O sea, estamos generando inversión desde el gobierno, que es muy fuerte, que prácticamente estábamos hablando de 10.000 o 12.000 millones de pesos solamente en los últimos meses de contención”.
Sin embargo, reconoció que esa ayuda no siempre se percibe como suficiente a pie de chacra: “¿Cómo el pequeño productor ve reflejado esos 12.500? Y bueno, por ahí cuando le pagan 30 o 40 centavos más de la yerba. Hemos logrado los 300 pesos hablando con cooperativas que a principio de año y decían, ‘Che, que no es mucho, pero cuando otras pagaban 150, que el gobierno a través de incentivo con esa cooperativa pague 300, son 150 pesos que se le está dando a un productor’”.

Leyes que defienden al productor y memoria histórica
En su mensaje político al sector, López Sartori pidió no caer en la trampa de destruir los marcos normativos que protegen al eslabón más débil: “No ataquen a las leyes que lo defienden porque lo más fácil es destruir ley. Cuando hay concentración de poder siempre se va a buscar la destrucción de leyes que son defensa de los productores”.
Y vinculó la advertencia con la memoria de las crisis de los años 90 y 2000: pérdidas de tierras, abandono de chacras y migración forzada, escenarios que, según advirtió, pueden repetirse si el voto ideológico no se conecta con la realidad económica cotidiana del productor.



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