El Instituto Misionero del Cáncer (IMC), dependiente del Parque de la Salud, comenzó a aplicar en Misiones un ensayo clínico internacional para pacientes con cáncer de cuello de útero, mediante una nueva molécula que busca identificar las células tumorales y actuar específicamente sobre ellas. La incorporación al protocolo se concretó luego de que profesionales de distintas áreas de la institución superaran evaluaciones internacionales y cumplieran con los requisitos establecidos para desarrollar la investigación.
El doctor Edgardo Salvatierra, genetista y especialista en oncología, explicó que el tratamiento apunta a diferenciar las células enfermas de aquellas que permanecen sanas. “La molécula detecta cuáles son las células tumorales y cuáles no, y actúa sobre las células malignas para que el organismo pueda eliminarlas de una manera más natural”, señaló.
El protocolo se encuentra actualmente en desarrollo y ya cuenta con dos pacientes incorporadas, mientras que está prevista la inclusión de una tercera persona. El acceso no es generalizado, ya que los especialistas deben analizar previamente si cada paciente reúne las condiciones establecidas por el estudio.

Un protocolo con controles internacionales
La participación del IMC en esta investigación requirió la evaluación de médicos, personal administrativo, enfermería, farmacia y equipos vinculados con la investigación clínica del Parque de la Salud. También fueron examinados los recursos y la infraestructura destinados a llevar adelante el protocolo.
Salvatierra consideró que formar parte de un estudio de estas características representa un reconocimiento para la institución misionera. “Participar de un ensayo clínico representa un reconocimiento institucional y profesional para el Parque de la Salud y el Instituto Misionero del Cáncer”, sostuvo.
Durante el desarrollo del ensayo, la institución debe mantener controles periódicos para garantizar el cumplimiento de los estándares establecidos internacionalmente.
Uno de los aspectos destacados del protocolo es que permite que pacientes de Misiones puedan acceder al tratamiento sin trasladarse a otras provincias. Además, quienes participan cuentan con cobertura de los gastos vinculados con el estudio, entre ellos transporte, alojamiento y alimentación.
La incorporación al ensayo se realiza mediante un proceso médico específico. Primero, los profesionales del Instituto Misionero del Cáncer determinan si la persona cumple con los requisitos establecidos por la investigación y, posteriormente, la decisión de participar es voluntaria.
De esta manera, el IMC suma una nueva investigación clínica internacional para pacientes con cáncer de cuello uterino y amplía las posibilidades de acceso en Misiones a tratamientos que se encuentran bajo evaluación científica.



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