Misiones consiguió sostener el superávit fiscal durante el primer semestre de 2026, pero lo hizo en medio de una fuerte caída de sus ingresos y con un ajuste del gasto público que tuvo como uno de sus principales componentes al gasto en personal.
El politólogo y director de Politikon Chaco, Alejandro Pegoraro, explicó en Arriba la radio, por Radio Up, que la discusión sobre las cuentas públicas no debería limitarse a observar si una provincia terminó con déficit o superávit, sino también a analizar cómo llegó a ese resultado. “Bienvenido el superávit fiscal, bienvenido el equilibrio en las cuentas. El problema surge: ¿cómo llegaste a eso?”, planteó.
La pregunta cobra relevancia en el caso misionero porque la Provincia logró mantener un resultado positivo pese a registrar la mayor caída de ingresos de todo el NEA.

Misiones sostuvo el superávit, aunque se redujo fuertemente
El informe Desempeños fiscales de las provincias del NEA – 1° semestre 2026 confirma que Misiones y Formosa fueron las dos provincias de la región que ya habían tenido resultados positivos durante el primer semestre de 2025 y consiguieron mantenerlos un año después. Pero hubo una diferencia: Formosa amplió su superávit y Misiones lo redujo. Chaco y Corrientes, por su parte, consiguieron pasar del déficit a resultados positivos.
En Misiones, el resultado primario fue positivo en $4.806 millones, equivalente al 0,2% de los ingresos totales.
El resultado financiero —que incorpora los intereses de la deuda— también fue positivo, aunque por apenas $924 millones, prácticamente 0% de los ingresos provinciales.
La comparación interanual muestra la magnitud del achicamiento: durante el primer semestre de 2025 Misiones había registrado un resultado primario positivo de $43.570 millones y un superávit financiero de $41.872 millones. Es decir, Misiones mantuvo los números en verde, pero con un margen fiscal mucho más estrecho que un año atrás.

El gasto provincial cayó 6,4%
La respuesta de la Provincia frente a la pérdida de recursos estuvo en una reducción de las erogaciones. Durante los primeros seis meses de 2026, el gasto público total de Misiones cayó 6,4% real interanual, lo que representa un recorte de $156.943 millones a valores constantes de junio. Y allí aparece el dato central de la composición del ajuste.
El 55% del recorte del gasto estuvo concentrado en personal.
Según el informe de Politikon Chaco, las erogaciones en personal disminuyeron 9,1% real interanual, equivalente a una reducción de $85.786 millones. Pegoraro explicó en Radio Up por qué este componente resulta determinante para entender las cuentas provinciales.
El gasto en personal representa prácticamente la mitad del gasto total de las provincias del NEA, por lo que incluso una reducción porcentual aparentemente moderada produce un impacto considerable sobre las erogaciones generales. “Chaco y Misiones recortaron con bastante intensidad el gasto en personal”, señaló.
Transferencias al sector público: otro fuerte recorte
El ajuste misionero no se limitó al gasto en personal. Las transferencias corrientes al sector público disminuyeron 16,5%, lo que significó un recorte de $105.621 millones.
Pegoraro explicó durante la entrevista que dentro de este componente se encuentra, entre otros conceptos, la coparticipación hacia los municipios, razón por la cual se trata de una partida de gran volumen dentro de los presupuestos provinciales.
El informe aclara que la suma de las caídas en diferentes partidas no debe interpretarse linealmente como el recorte final, porque hubo otros componentes que aumentaron y compensaron parcialmente esas reducciones.

Misiones ajustó personal, pero aumentó la inversión pública
Ese es precisamente uno de los elementos que diferencia la estrategia fiscal misionera de las aplicadas por otras provincias del Nordeste. Mientras redujo gasto en personal y transferencias, Misiones incrementó 2,1% sus erogaciones de capital, es decir, las partidas relacionadas principalmente con inversión pública.
También aumentó 23,7% el gasto en servicios no personales, movimientos que compensaron parcialmente los recortes registrados en otros rubros.
Pegoraro sintetizó esa decisión durante su participación en Arriba la radio: “Misiones recortó salario, pero aumentó inversión pública”. El contraste regional es significativo.
Corrientes redujo 53,2% el gasto de capital, aunque aumentó 10,5% el gasto en personal. Formosa disminuyó 28,2% sus erogaciones de capital y aumentó 3,6% las destinadas a personal. Chaco, en tanto, aplicó un ajuste mucho más generalizado y redujo 15,2% su gasto total. “Podés ir viendo algunos patrones respecto a qué prioridades han establecido los gobiernos provinciales respecto a la ejecución de sus presupuestos públicos”, interpretó Pegoraro.
Misiones fue la excepción dentro del NEA
Hay otro elemento del informe que permite comprender por qué el equilibrio fiscal misionero quedó bajo presión.
A nivel regional, los ingresos del NEA cayeron 4,7%, pero el gasto se redujo mucho más: 8,4%. En valores constantes, la región perdió $423.133 millones de ingresos y recortó $768.736 millones de gastos. Esa diferencia fue la que permitió recuperar el superávit regional.
Misiones fue la excepción a esa dinámica. Chaco, Corrientes y Formosa redujeron sus gastos en una proporción superior a la caída de sus ingresos. En Misiones ocurrió lo contrario: los recursos disminuyeron 8,6%, mientras que el gasto bajó 6,4%. Esto ayuda a explicar por qué la Provincia conservó el superávit, pero con un margen considerablemente menor.

Pegoraro anticipa que podrían continuar las reasignaciones
La diferencia entre ingresos y gastos plantea además un desafío para la segunda mitad de 2026. Pegoraro consideró que, mientras Chaco realizó buena parte de su ajuste durante el primer semestre, Misiones podría necesitar continuar con reasignaciones y repriorizaciones presupuestarias si pretende conservar el equilibrio fiscal.
“En el caso misionero el ajuste fue un poquito inferior a lo que fue la caída de los ingresos”, explicó.
Por eso consideró que la situación “obliga a un par de meses más, por lo menos quizás a este tercer trimestre del año, a continuar aplicando ciertas reasignaciones de gasto y repriorizaciones del gasto público para sostener el equilibrio fiscal”. La evolución de los ingresos será determinante.
Pegoraro señaló que una recuperación de la coparticipación podría aliviar parcialmente las cuentas, pero recordó que Misiones tiene una dificultad adicional: debido al elevado peso de sus recursos propios y a la profundidad de su caída, una mejora de los fondos nacionales no necesariamente alcanza para resolver el problema. “Si empieza de vuelta a caer la cuestión de los ingresos, te va a obligar sin duda a meterle un poco más de bisturí de acá a fin de año”, advirtió.
El informe de Politikon y las declaraciones de su director muestran así las dos caras del resultado fiscal misionero durante el primer semestre: la Provincia logró preservar el superávit y, al mismo tiempo, sostener la inversión pública, pero lo hizo con una fuerte reducción de sus márgenes y un ajuste que tuvo al gasto en personal como uno de sus principales componentes.
El desafío para lo que resta de 2026 estará condicionado por una variable que el propio Gobierno provincial no controla completamente: si los ingresos consiguen recuperarse o si será necesario profundizar las reasignaciones para evitar que las cuentas abandonen el terreno positivo.



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