En medio de la crisis que atraviesa la cadena yerbatera, Ricardo Maciel defendió el pedido formal realizado al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para que establezca precios de referencia para la hoja verde, como herramienta mínima de ordenamiento en un mercado hoy dominado por fuertes asimetrías.
En diálogo con Radio Up, Maciel fue claro al diferenciar entre un precio obligatorio y un valor orientativo. “No podemos fijar un precio oficial obligatorio, pero sí podemos trabajar un precio referencial que marque cuál es el valor que debería estarse pagando”, explicó.

Libre mercado, pero con reglas desiguales
El funcionario cuestionó la lógica de un mercado que se presenta como libre solo para el productor. “El productor es libre para vender su producto, pero no tiene libertad para fijar el precio del gasoil, del combustible o de los servicios, que se aumentan oficialmente todos los días”, señaló.
En ese marco, sostuvo que la ausencia de un precio base deja al productor en una posición de extrema vulnerabilidad. “Tenemos que tener un precio de base y que la competencia se dé a partir de ahí, aunque sea referencial”, insistió.
Experiencias productivas que ya funcionan en Misiones
Maciel recordó que la provincia cuenta con antecedentes de precios de referencia en otros complejos productivos. “En el té tenemos un precio referencial, en el tabaco también. En la ganadería, los remates dan información clara al productor sobre a qué precio vender”, ejemplificó.
Según explicó, esos mecanismos permiten que incluso el productor más pequeño tenga una referencia concreta al momento de negociar. “El que tiene una vaquita en la colonia sabe a qué precio tiene que vender. En la yerba necesitamos lo mismo”, afirmó.

El problema de los valores irrisorios
El subsecretario volvió a apuntar contra los valores que hoy se pagan en algunas zonas. “Se habla de 170 pesos por kilo de hoja verde. Eso no es un precio de mercado”, remarcó, y detalló que esos valores se repiten principalmente en la zona centro de la provincia, según la información recabada directamente de los productores.
Para Maciel, el concepto de mercado se utiliza para ocultar responsabilidades. “El mercado es abstracto. Pero hay un industrial, hay un comprador concreto que está pagando bajo determinadas condiciones”, sostuvo.
Diálogo con Nación, pero con límites
Consultado sobre el vínculo con las autoridades nacionales del INYM, Maciel aclaró que existe diálogo, aunque condicionado. “No tengo ningún reparo personal, me parece una excelente persona, pero está muy condicionado por la línea política nacional”, expresó.
Aun así, insistió en que avanzar con un precio de referencia es una herramienta indispensable. “No se trata de volver atrás, sino de dar información y previsibilidad. Que el productor sepa cuán cerca o lejos está la oferta que recibe del valor que debería regir”, concluyó.




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