El presidente de la Legislatura de Misiones, Sebastián Macías, brindó definiciones de alto impacto sobre la crisis del sector yerbatero tras la reunión con el titular del INYM. En declaraciones a Radio República, detalló el recorrido territorial realizado, los ejes del diálogo con la cadena productiva y las propuestas concretas que llevó a la mesa nacional para enfrentar una situación que calificó como “muy compleja”.
“Fue parte de las reuniones que nosotros fuimos haciendo en este contexto que está viviendo hoy la Tierra del Norte”, señaló Macías, y subrayó que el trabajo incluyó consultas y recorridas con productores, industriales y todos los eslabones del sector: “Me pude reunir con productores, con industriales, trabajar con toda la cadena, hasta lo más bajo de esta gran situación compleja que está viviendo la yerba mate”.

Propuestas sin fijación de precios, pero con reglas claras
El titular de la Cámara de Representantes de Misiones fue enfático al explicar el marco en el que se dan las discusiones con Nación y el INYM. “Cualquier discusión con Nación o con el INYM hay que correr el tema fijación de precios; eso ya está asumido”, dijo, al reconocer el modelo de gobierno vigente. Sin embargo, advirtió: “Este mercado no es perfecto”.
En ese sentido, planteó soluciones complementarias para ordenar el funcionamiento del sector: “Hay partes de la cadena que generan la problemática de que los costos y los precios siguen pisándose a los productores”. Y agregó que el consumo histórico se mantiene, pero “¿a costa de qué? A costa de que los productores hoy estén en una mala situación”.
Calidad, composición y cadena de pagos
Macías puso el foco en la calidad del producto y la composición del paquete como herramientas para corregir distorsiones. “Algunas marcas ponen composición de materiales que no son leales al trabajo y a la calidad del producto”, sostuvo. Entre las medidas propuestas, mencionó “bajar la composición del palo” y “volver a trabajar en los valores que hacen a la calidad de la yerba mate”.
También remarcó la importancia de la cadena de pagos: “Entender cómo manejar y trabajar con la cadena de pagos es muy importante”, afirmó, y vinculó ese ordenamiento a la previsibilidad que hoy falta en el sector.

Stock, información y precios que no cubren costos
Consultado sobre el stock, fue claro: “Hay stock, pero no hay stock para todo un año”. Y explicó que el mercado yerbatero es “muy sensible” y se mueve por expectativas y comentarios, muchas veces con información que no llega de manera correcta. El resultado, advirtió, es que “los productores venden su materia prima a un precio mucho más bajo del necesario para sostener la producción y la calidad”.
En esa línea, describió la situación actual del productor: “Hoy un productor cuando sale a vender su producto ya está perdiendo”. Respecto a costos, precisó: “El estándar para levantar la cosecha rondaría los 240 a 260 pesos el kilo, pero ese precio no se paga y se está pagando a 180 días”, lo que vuelve “muy difícil sostener la cadena de pagos”.
Regulación de plantaciones y liderazgo de calidad
Sin hablar de controles de precios, Macías planteó pautas de mercado. “Hay que regular las cantidades de plantaciones”, sostuvo, para evitar sobreproducción que presione a la baja los valores. Y remarcó un objetivo estratégico: “Necesitamos cargar la yerba de hojas; eso hará girar la rueda comercial, mejorar la calidad y comprar más volumen a los productores”.
Además, vinculó estas correcciones a la proyección exportadora: “No solo comercializar internamente más, sino pensar en exportar manteniendo estándares de calidad”.

Sobre el rol legislativo, aclaró que no hay una solución única ni inmediata. “La Cámara puede proponer proyectos de ley y acompañar con acciones, pero esto requiere intervención de distintos organismos y poderes”, explicó. Y fue categórico: “No generar falsas expectativas; va a ser un proceso”.
Una cosecha 2026 “muy problemática”
En el plano social y productivo, anticipó un escenario crítico: “No hay productor cosechando ni pensando en replantar; está todo paralizado”. Advirtió que, de persistir el esquema actual, habrá menos previsibilidad y riesgos sobre la calidad, por lo que “el INYM tiene que volver a restituir controles”. Tras la reunión, dijo percibir “una buena predisposición a restituir algunas funciones”.
Finalmente, Macías confirmó que el diálogo continuará. “Propuse desde el día cero que la Cámara sea un ámbito de diálogo y trabajo no politizado”, afirmó. Y cerró: “Esto es un problema de los productores yerbateros; hay que llevar propuestas al ámbito nacional a través del INYM”.



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