El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, puso fin a las especulaciones y confirmó su intención de buscar un cuarto mandato en las elecciones de octubre de 2026. El anuncio fue realizado este jueves en Yakarta, Indonesia, en el marco de una gira destinada a fortalecer los lazos con el sudeste asiático.
«Voy a disputar un cuarto mandato en Brasil», afirmó Lula, de 79 años, durante una rueda de prensa conjunta con su homólogo indonesio, Prabowo Subianto. «Mi mandato termina a finales de 2026, pero estoy preparado para disputar otras elecciones,» agregó el mandatario, quien el próximo lunes cumplirá 80 años, pero asegura sentirse «con la misma energía que cuando tenía 30.»

Lula ya gobernó Brasil entre 2003 y 2010. Regresó al poder en 2023 tras derrotar a Jair Bolsonaro, obteniendo su tercer mandato no consecutivo. Aunque la Constitución brasileña solo permite dos mandatos consecutivos, Lula sigue siendo elegible para postularse nuevamente.
Escenario Político Polarizado
La confirmación llega en un momento de alta polarización en Brasil, intensificada tras la condena a 27 años de prisión contra el expresidente Jair Bolsonaro por liderar un intento de golpe de Estado en 2022. Aunque Bolsonaro ha negado las acusaciones y afirma que se postulará, la derecha brasileña ya baraja nombres alternativos, como el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, y la ex primera dama Michelle Bolsonaro.

Lula, figura dominante en la izquierda y el presidente con más años de servicio desde el retorno a la democracia, había insinuado previamente su posible reelección, a pesar de haber declarado antes de su tercera campaña que sería la última.
Si bien lidera actualmente las encuestas para 2026, el mandatario enfrenta una tasa de desaprobación de aproximadamente la mitad de los votantes. Su salud y edad han sido motivo de preocupación, especialmente tras una cirugía de emergencia por una hemorragia cerebral a finales del año pasado, aunque él insiste en mantenerse enérgico.
Tensiones y acuerdos en la gira de Lula
El anuncio de la candidatura se produce mientras Lula se encuentra en medio de una gira que también lo llevará a Malasia para la cumbre de la ASEAN. Allí, se espera un posible primer encuentro con el presidente estadounidense, Donald Trump.
Las relaciones entre Washington y Brasilia se han tensado recientemente, luego de que Trump impusiera un arancel punitivo del 50% a productos brasileños, calificándolo como respuesta a una «caza de brujas» contra su aliado Bolsonaro.

Sin embargo, los líderes parecen estar buscando un acercamiento. Medios brasileños informan que Lula y Trump se reunirán el domingo en Malasia tras una llamada telefónica conciliatoria, con el arancel como principal tema de discusión.
En Indonesia, el cuarto país más poblado y nuevo socio de los BRICS, Lula defendió el «libre comercio» y el «multilateralismo», en una referencia velada a la guerra arancelaria desatada por Trump. Brasil e Indonesia cerraron acuerdos bilaterales clave en sectores como petróleo, gas, minería y tecnología, y Subianto resaltó que ambas naciones buscan establecer un acuerdo de libre comercio entre Indonesia y el Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay).
Finalmente, Lula destacó el apoyo indonesio para la organización de la conferencia climática COP30 de la ONU, que Brasil acogerá en Belém desde el 10 de noviembre, subrayando la colaboración entre ambos países como poseedores de grandes bosques tropicales y productores de biocombustibles.
Lee también: Secuestran computadoras en una escuela de Alem donde habrían hallado MASI.



//



