La Legislatura de Misiones comenzó a analizar un proyecto que busca incorporar la trazabilidad digital de la yerba mate, una herramienta tecnológica que permitiría registrar cada etapa de la cadena productiva mediante blockchain y ofrecer información verificable tanto a consumidores como a productores e industrias.
Uno de los autores de la iniciativa, Alberto Penayo, celebró el avance de la propuesta y consideró que llega en un momento crítico para el sector.
“Estoy contento de que avance el proyecto de ley porque es algo tremendamente necesario para los productores en la situación en la que está la yerba a nivel nacional”, afirmó.

Según explicó, la idea surge en un contexto marcado por cambios en la regulación de la actividad. “Con el nuevo gobierno nacional hay un tema de desmantelación del INYM, la eliminación del precio mínimo de la yerba y la apertura de la importación desde Paraguay y Brasil”, señaló.
Para Penayo, esta situación derivó en una creciente incertidumbre sobre el origen y la composición de muchos productos.
“Hay mucha adulteración de la mezcla, mucha adulteración de origen y hay mucha yerba que viene que uno no sabe muy bien qué es lo que tiene adentro”, advirtió.
Seguir el recorrido de la yerba desde la planta hasta el paquete

La plataforma denominada Caa Yarí propone registrar digitalmente cada transferencia de la materia prima y del producto elaborado.
“Lo que intenta resolver esta plataforma es brindar garantías utilizando tecnología de punta sobre la procedencia y la evolución de ese paquete de yerba desde que era una plantita hasta que llegó a la góndola”, explicó.
A través de un sistema abierto al público, cualquier persona podría acceder a la información vinculada al producto que consume.
“Una persona cualquiera va a poder ver de dónde viene, quién la cosechó, cuánto se pagó, cuál fue el proceso y con qué se combinó, para que no te vendan gato con liebre”, sostuvo.
Además, destacó que la herramienta podría simplificar los procesos de exportación hacia mercados cada vez más exigentes.
“Cuando quiera exportar va a tener simplificado tremendamente el proceso de demostración de origen, garantías de precio justo y certificaciones como la orgánica o la certificación de origen”, indicó.
Cómo funciona el sistema
Penayo explicó que la plataforma fue diseñada para que resulte sencilla para los productores y no represente una nueva carga burocrática.
“La idea de la plataforma es que sea lo más amigable y sencilla posible porque el objetivo es darle una herramienta al productor, no meterle más burocracia”, remarcó.
Cada vez que un lote de yerba cambie de manos, se generará un registro digital con datos básicos.
“Se realizan registros cada vez que el lote de yerba o el paquete cambia de manos. Ese registro va a contar con datos de dónde sale, para dónde va, quiénes son los involucrados, el precio y el momento”, explicó.
Toda esa información quedará almacenada en una blockchain pública. “Ese es un registro inalterable”, aseguró.
El productor deberá validar la operación mediante una herramienta criptográfica simple. “La interacción del productor consiste simplemente en validar un precio y firmar la transacción apoyando una tarjetita. Y listo”, detalló.
Según explicó, esto permitirá evitar irregularidades en la fijación de precios. “Si te dicen que le pagaron 100 pesos al productor, el productor va a decir: sí, efectivamente me pagaron 100 pesos. O va a marcar en desacuerdo y eso queda sentado. Entonces no se pueden hacer los locos”, afirmó.
Una herramienta pensada desde Misiones

Penayo señaló que el proyecto nació a partir de una preocupación histórica por la situación de los productores yerbateros. “Como todo misionero, la yerba es algo que nos atraviesa profundamente”, expresó.
Y agregó: “Todo el equipo sabe los predicamentos y los dolores de cabeza que atraviesan los productores históricamente”.
En ese sentido, sostuvo que la plataforma busca aportar soluciones concretas desde el conocimiento tecnológico local.
“Vamos a hacer algo para tratar de resolver esto desde nuestra preparación y surge esto como alternativa”, relató.
También destacó que se trata de una herramienta desarrollada íntegramente en la provincia. “Está pensado como algo que salió de acá. No es algo que te mandan desde Buenos Aires ni visto con prismáticos desde lejos. Es algo local”, afirmó.
El objetivo principal, dijo, es “hacerle la vida más fácil y mejorar la calidad de vida del productor”.
Asimismo, consideró que existe una deuda histórica con el primer eslabón de la cadena yerbatera. “La tarefa y el productor siempre quedan relegados”, lamentó.
Y concluyó: “Si tenemos las herramientas para hacer algo que funcione efectivamente, que traiga transparencia a un mercado históricamente opaco y tenga un impacto concreto en la vida de ese grupo que siempre fue relegado, tenemos la obligación moral de hacerlo”.
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Información abierta para cualquier consumidor
Uno de los aspectos más novedosos de la propuesta es que la información será pública. “La idea justamente es que Doña Rosa, estando en su casa, pueda agarrar el paquete de yerba y preguntarse de dónde viene”, explicó.
Para ello, bastará con escanear un código QR o acercar el celular al envase. “Simplemente escaneando un QR va a poder ver un mapita con todos los pasos de la cadena productiva”, detalló.
Si el paquete informa que se trata de una yerba orgánica, el sistema permitirá verificarlo. “Va a aparecer la certificación orgánica y va a tener plena confianza de que esa documentación no fue alterada”, afirmó.
Sobre la confiabilidad del sistema, Penayo destacó que la blockchain impide modificaciones posteriores.
“No me crea a mí. No tiene que creerle a la página. Lo que puede hacer es ir directamente a la cadena de bloques y ver los mismos datos”, sostuvo.
Y agregó una frase que sintetiza la filosofía de la herramienta: “No me crea a mí, que le crea a la matemática”.
Exportaciones, controles y lucha contra adulteraciones
El impulsor del proyecto aseguró que la trazabilidad también permitirá detectar inconsistencias dentro de la cadena productiva. “Si pesás 100 kilos de hoja verde, esos 100 kilos van a quedar registrados”, explicó.
De esa manera, cualquier diferencia entre el volumen de materia prima ingresada y el producto final elaborado quedará expuesta. “Si de repente de esos 100 kilos sacás más producto del que corresponde, salta al toque y lo vas a ver porque va a estar toda la cadena en un mapita”, indicó.
Además, señaló que uno de los principales obstáculos para expandir las exportaciones de yerba mate hacia mercados internacionales tiene que ver con la documentación exigida por los compradores.
“El mercado estadounidense y el mercado europeo cada vez se están abriendo más a la yerba por sus propiedades energéticas y antioxidantes”, explicó.
Sin embargo, agregó que “uno de los grandes inconvenientes es la trazabilidad y la documentación, porque son cosas que te piden”.
Por ello, consideró que la iniciativa puede convertirse en una herramienta clave para posicionar a la producción misionera en el exterior y garantizar mayores niveles de transparencia en toda la cadena productiva.
Histórica cooperativa paralizó totalmente su producción y profundiza la crisis láctea nacionalhttps://t.co/oCVe2z6Thh pic.twitter.com/OoVLnF6bFa
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