La titular del Juzgado Municipal de Faltas N.º 3 de Posadas, Bettina Balbachan, visitó los estudios de Radio Up durante el programa Modo Seguro, donde reflexionó sobre el impacto de la política de Alcohol Cero en Misiones, los desafíos culturales que aún persisten y la necesidad de fortalecer la educación vial para reducir los siniestros de tránsito.
Autora del libro Alcohol Cero y los desafíos culturales en las políticas viales de Posadas, Balbachan explicó que la obra surge de una investigación académica realizada en el marco de una maestría en Políticas Sociales, con el objetivo de analizar el vínculo entre las normas jurídicas y las prácticas sociales vinculadas al consumo de alcohol.
‘’El alcohol no es una simple bebida. El alcohol es un símbolo cultural. Está en nuestras vidas de muchas maneras porque lo relacionamos con brindis, amigos y encuentros’’, señaló la magistrada.

En ese sentido, sostuvo que las políticas públicas vinculadas a la seguridad vial deben contemplar no solo la sanción, sino también los factores sociales y culturales que rodean al consumo de alcohol: ‘’la norma viene a irrumpir en ese mundo social de estrategias y prácticas cotidianas. Si existe una brecha entre la norma jurídica y la práctica social, estamos en problemas’’, afirmó.
Durante la entrevista, Balbachan reconoció que las sanciones económicas tienen un efecto disuasorio, pero destacó que el cambio cultural es el verdadero desafío de fondo: ‘’objetivamente, el Alcohol Cero es necesario. No hay cantidades mínimas seguras en la conducción. Ahora, tiene que ir acompañado de más cosas, como educación y ejemplos desde los hogares’’, remarcó.
La jueza sostuvo además que, tras una década de vigencia de la normativa en Posadas, comenzó a observarse una transformación en algunos hábitos, especialmente entre los más jóvenes: ‘’los chicos no ven como una cosa de aburrido o de fracasado al que no consume alcohol cuando está en una fiesta, para ellos es natural que, si se llevaron el auto de la mamá o del papá, ese día no toman’’, destacó.

Uno de los conceptos centrales desarrollados por Balbachan fue la relación entre la conducta cotidiana y el comportamiento al volante: ‘’el tránsito es un espacio ético. En el tránsito desplazamos nuestras conductas, el modo en que nosotros nos comportamos en la vida. Manejamos como somos’’, expresó.
A partir de esa mirada, insistió en que conducir implica tomar decisiones permanentes vinculadas a la seguridad propia y ajena: ‘’ ¿Miro el teléfono o no? ¿Manejo cansado? ¿Consumí alcohol? Todas son decisiones. Cuando consumimos alcohol se distorsiona nuestra capacidad de percibir el riesgo y eso es extremadamente peligroso’’, explicó.
Otro de los puntos abordados fue el reclamo frecuente de mayores controles en la vía pública. Si bien consideró importante la presencia estatal, advirtió sobre la tendencia social a trasladar la responsabilidad hacia terceros: ‘’la responsabilidad comienza en nuestras casas cuando decidimos tomar y salir’’, enfatizó.

Como ejemplo, recordó que tras la implementación del Alcohol Cero comenzaron a proliferar grupos de WhatsApp que alertaban sobre la ubicación de los controles de tránsito: ‘’la sociedad genera una suerte de anticuerpos o mecanismos de escape, entonces, cuando pedimos más controles, muchas veces estamos fijando la responsabilidad en otro’’, señaló.
Balbachan planteó que el objetivo no debe ser eliminar el alcohol de la vida social, sino modificar la relación que existe entre el consumo y la conducción: ‘’no vamos a poder suprimir el alcohol de nuestras existencias, lo que tenemos que hacer es resignificarlo. Puede seguir siendo símbolo de encuentro y de amigos, pero lo tenemos que separar de la conducción’’, afirmó.

Y concluyó con una definición que sintetiza el espíritu de su investigación: ‘’la pregunta que me hice fue por qué desobedecemos las normas si son naturalmente buenas para todos, la primera respuesta que encontré es porque no las consideramos propias, cuando las naturalizamos y entendemos que nuestro accionar importa, entonces empezamos a cuidarnos a nosotros mismos y también a los demás’’.



//



