El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, llegó este miércoles a Misiones y desarrolló una intensa agenda institucional y política junto al gobernador Hugo Passalacqua, en una visita que tuvo como ejes el intercambio de experiencias entre ambas provincias, la producción, la educación, la ciencia y la situación de las economías regionales.
La jornada comenzó con una recorrida por la Escuela Secundaria de Innovación, donde Kicillof destacó el modelo educativo desarrollado en Misiones, y continuó en la Biofábrica, experiencia que, según remarcó, ya generó vínculos con iniciativas similares en la provincia de Buenos Aires.
El mandatario bonaerense valoró especialmente la posibilidad de conocer experiencias desarrolladas en Misiones y planteó la necesidad de fortalecer la cooperación entre las provincias. “Me llevo ideas”, afirmó, al destacar el carácter innovador de los proyectos que pudo conocer durante su visita.
En el caso de la Escuela de Innovación, señaló que Passalacqua le transmitió la intención de multiplicar la experiencia con una nueva sede en Posadas y extender algunos de sus recursos pedagógicos hacia otras instituciones educativas.
Kicillof aprovechó además la recorrida para reivindicar el rol de la educación pública y cuestionar las políticas nacionales que, según su visión, ponen en discusión el papel del Estado.
“Estas cosas tan poderosas, tan interesantes, tan novedosas, son parte de la educación pública argentina”, sostuvo.
La Biofábrica y el vínculo entre Misiones y Buenos Aires
Otro de los puntos centrales de la agenda fue la visita a la Biofábrica, donde Kicillof destacó que la experiencia misionera ya tiene una relación concreta con proyectos desarrollados en territorio bonaerense.
El gobernador explicó que Buenos Aires cuenta con una experiencia en Mercedes y proyecta otra en Miramar, ambas vinculadas con la tecnología y el conocimiento desarrollado en Misiones.
En ese sentido, destacó el aporte de la ciencia, las universidades públicas y el CONICET al desarrollo productivo y cuestionó el discurso que plantea reducir la participación estatal.
“Esto también tiene que ver con lo público y tiene que ver con la universidad pública y tiene que ver con la ciencia pública”, afirmó.
Para Kicillof, la articulación entre ambas provincias demuestra que el Estado puede intervenir en áreas estratégicas, generar conocimiento y ponerlo al servicio de la producción.
“Trabajo argentino, innovación argentina, misionero, bonaerense”, resumió al reivindicar el intercambio generado entre ambas jurisdicciones.
La yerba mate, en el centro de la discusión
Pero uno de los tramos más fuertes de la visita estuvo relacionado directamente con la situación económica de Misiones y, particularmente, con la crisis que atraviesa la cadena yerbatera.
Kicillof aseguró que las dificultades que enfrenta Misiones tienen puntos en común con las que atraviesan otras provincias y sectores productivos. “Los problemas son los mismos”, afirmó, luego de conversar con Passalacqua sobre la situación económica provincial.
El gobernador bonaerense trazó un paralelismo entre la yerba mate y diferentes producciones de Buenos Aires y otras provincias. Según planteó, la caída del consumo, el atraso cambiario, las tasas de interés y los costos elevados terminan impactando especialmente sobre los eslabones más débiles de las cadenas productivas.
“Lo que pasa con la yerba mate nos pasa con muchos cultivos en nuestra provincia”, sostuvo.
En ese marco, remarcó que los productores pequeños y los trabajadores son quienes quedan más expuestos cuando el mercado pierde capacidad de absorber la producción.
“Si no hay Estado para generar un balance y un equilibrio, después el mercado no es el reino de la igualdad, el reino de la paz”, afirmó.
“505 pesos hace dos años y hoy 250”
Kicillof también hizo referencia explícita al precio de la hoja verde de yerba mate y al contraste que, según le transmitió Passalacqua, existe entre los valores de hace dos años y los actuales.
“Me comentaba el gobernador que hace un tiempo pedían 505 pesos el kilo de yerba, hace 2 años. Y hoy está 250”, señaló.
Para el mandatario bonaerense, la diferencia constituye una muestra de las dificultades que atraviesa el sector y de la pérdida de rentabilidad de los productores.
“Son números de desastre, de catástrofe”, calificó.
El dirigente peronista cuestionó además el argumento de que la ausencia de regulación implica necesariamente una menor presencia del Estado. Según su planteo, el Estado continúa interviniendo en la economía, pero las decisiones actuales benefician a determinados sectores en detrimento de otros.
“Cuando regula la tasa de interés y la pone para arriba, que dice que es para contener el dólar y para cuidar el dólar, bueno, genera un atraso cambiario y genera una rentabilidad enorme en el sector financiero”, sostuvo.
Atraso cambiario y economías regionales
El análisis de Kicillof también alcanzó a otra producción característica de Misiones: el té.
Según explicó, el problema no está en la calidad de la producción misionera sino en las condiciones macroeconómicas que afectan su competitividad.
“No es porque el té misionero o argentino sea peor, porque sus productores, sus trabajadores, los empresarios no sean eficientes, sino por una cuestión cambiaria”, afirmó.
A partir de allí enumeró una serie de factores que, desde su perspectiva, afectan a las economías regionales: “atraso cambiario, tasa de interés alta, energía cara”.
El gobernador bonaerense sostuvo que esa combinación genera una situación particularmente compleja para las producciones que dependen del mercado interno y, al mismo tiempo, buscan exportar.
“Costo muy alto, mercado flojo y al mismo tiempo imposibilidad para exportar”, resumió.
Para Kicillof, el resultado es un esquema que termina afectando la producción y el empleo.
“Este es un modelo que destruye la producción y el trabajo”, sentenció.
El fuerte reclamo por el federalismo
La visita a Misiones tuvo además un fuerte componente vinculado con la relación entre Nación y provincias.
En uno de los conceptos centrales de su exposición, Kicillof cuestionó la idea de que cada provincia deba afrontar por sí misma sus problemas económicos y financieros.
“El federalismo no es que cada provincia se arregla sola. Eso es abandono, no federalismo”, afirmó.
El mandatario bonaerense sostuvo que las provincias enfrentan dificultades similares y reclamó una mayor presencia del Estado nacional.
En ese sentido, planteó que la Nación tiene responsabilidades que no pueden ser delegadas completamente en las jurisdicciones provinciales, especialmente en áreas como infraestructura, educación, salud y asistencia social.
También cuestionó la reducción de recursos nacionales destinados a las provincias y sostuvo que los gobernadores deben afrontar actualmente obligaciones que anteriormente contaban con financiamiento nacional.

“Nos han dejado solos a los gobernadores y a los intendentes”
Durante una de las preguntas de la conferencia, Kicillof profundizó su crítica al impacto de las políticas nacionales sobre sectores vulnerables.
En particular, mencionó jubilados, personas con discapacidad y beneficiarios de distintos programas de asistencia, y sostuvo que el retiro de recursos nacionales obliga a las provincias y municipios a asumir responsabilidades adicionales.
“Nos han dejado solos a los gobernadores y a los intendentes”, afirmó.
También cuestionó la situación de las cajas previsionales provinciales y aseguró que existen reclamos ante la Corte Suprema por recursos que, según sostuvo, corresponden a las provincias.
El mandatario bonaerense planteó que el problema no es solamente político sino también institucional y constitucional.
“Somos un país federal. Eso no quiere decir que cada provincia se arregla sola”, insistió.
Una mirada política hacia 2027, pero sin adelantar candidaturas
La visita tuvo también una dimensión política que Kicillof reconoció explícitamente.
Consultado por la posibilidad de construir una alternativa electoral para 2027 y por eventuales acuerdos con otros gobernadores, el mandatario evitó adelantar candidaturas.
“Hoy estamos visitando Misiones, es una visita que tiene un elemento institucional y por supuesto un elemento político”, explicó.
Según señaló, el momento actual debe estar orientado a construir una alternativa amplia, sin poner por delante las candidaturas.
“Yo no quiero anteponer ni una candidatura ni una campaña electoral a una construcción que tiene que ser desde abajo y desde las provincias”, afirmó.
En ese proceso, Kicillof incluyó a distintos sectores sociales y productivos: trabajadores, estudiantes, investigadores, jubilados, productores e industriales.
La propuesta, según describió, busca reunir a sectores que cuestionan distintos aspectos del rumbo nacional y que puedan confluir en una alternativa política.

“No puede haber una macro bien y una micro toda mal”
Otro de los pasajes más contundentes de la exposición estuvo relacionado con el debate económico entre la macroeconomía y la situación cotidiana de las familias y las empresas.
Kicillof rechazó la idea de que los indicadores macroeconómicos puedan mejorar mientras la situación de los trabajadores, comerciantes y productores continúa deteriorándose.
“¿Qué es la macro si no la suma de todas las micro?”, preguntó.
Y agregó: “No puede haber una macro bien y una micro toda mal. Y la micro es la vida de la gente”.
Para el gobernador bonaerense, la discusión sobre la economía debe incorporar necesariamente lo que ocurre con el consumo, los salarios, el empleo y la producción.
En ese punto volvió a cuestionar el argumento de que los beneficios de las políticas económicas llegarán más adelante.
“La economía no es así. No funciona así, nunca funcionó así. Entonces, ahí hay una estafa”, sostuvo.
Una construcción política desde las provincias
Hacia el cierre de su exposición, Kicillof volvió sobre la necesidad de construir una alternativa al Gobierno nacional y planteó que ese proceso debe tener a las provincias como protagonistas.
El gobernador bonaerense sostuvo que existe una mayoría de argentinos que no coincide con aspectos centrales de las políticas impulsadas por Javier Milei y mencionó entre sus principales cuestionamientos la situación de los trabajadores, los jubilados, las personas con discapacidad, los pequeños productores y la industria.
También planteó la necesidad de recuperar una mirada federal en la política nacional.
“Estamos trabajando en una alternativa”, afirmó, aunque remarcó que todavía es prematuro hablar de candidaturas y frentes electorales.
En ese escenario, la visita a Misiones adquiere una doble dimensión: por un lado, el fortalecimiento del vínculo institucional entre dos provincias con realidades productivas diferentes pero problemas que Kicillof definió como similares; por otro, un acercamiento político en la previa de la construcción de alternativas de cara a 2027.
La agenda en Misiones continuará con la firma de convenios específicos entre ambas provincias y tendrá su cierre político en Posadas, donde Kicillof se reunirá con dirigentes y militantes del peronismo misionero.



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