La Dirección de Defensa del Consumidor de Misiones intensificó los controles en comercios de distintas localidades de la provincia luego de una alerta emitida semanas atrás por la presencia de juguetes “Squishy” que podrían representar un riesgo para la salud de los consumidores.
En el marco de los operativos se realizaron 16 inspecciones y fueron interdictadas aproximadamente 7.700 unidades de productos que no reunían los requisitos necesarios para ser comercializados.
Así lo explicó Alejandro Garzón Maceda, director de Defensa del Consumidor de Misiones, durante una entrevista con Realidad Mixta, programa que se emite por Radio Up.
“En virtud de la alerta que hicimos hace dos semanas, se llevaron adelante inspecciones en comercios de la provincia para determinar la existencia de esos productos que habíamos alertado”, señaló Garzón Maceda.
El funcionario precisó que, hasta el momento, los procedimientos permitieron detectar una importante cantidad de productos que fueron retirados de manera preventiva de las góndolas.
“Hemos hecho 16 intervenciones y se han interdictado unos 7.600, 7.700 productos que no reúnen los requisitos para hacer efectiva la venta”, afirmó.

Alerta por productos con benceno
Uno de los principales motivos que originó los controles está relacionado con determinados juguetes blandos, conocidos por ser productos que pueden apretarse, estrujarse o deformarse con las manos.
Según explicó el director de Defensa del Consumidor, uno de los productos que dio origen a la alerta presentaba una concentración de benceno cuatro veces superior a los parámetros mencionados en la advertencia.
“Los que dan origen a la alerta ya se había determinado que tenían cuatro veces más benceno que lo utilizado por la Organización Mundial de la Salud”, indicó.
Sin embargo, durante las inspecciones también fueron encontrados otros productos similares que presentaban otro tipo de irregularidades.
Garzón Maceda explicó que se detectaron artículos de origen extranjero que no contaban con la etiqueta obligatoria en idioma castellano, un requisito establecido por la normativa argentina para este tipo de productos.
“Cuando viene un producto del exterior, importado, tiene que tener una etiqueta de información en idioma castellano”, remarcó.
Esa identificación debe permitir al consumidor conocer las características esenciales del artículo y su procedencia.
“Ahí tiene que decir qué producto es, de dónde viene, cómo está compuesto y, además, quién es el importador argentino y cuál es su domicilio”, detalló el funcionario.
Productos sin identificación obligatoria
La falta de esa información fue otro de los motivos por los cuales los inspectores procedieron a interdictar productos durante los operativos.
De acuerdo con Garzón Maceda, la identificación permite determinar si el artículo fue sometido a los controles correspondientes y establecer quién es el responsable de su ingreso al país.
“Como hemos encontrado productos que no tenían esa etiqueta, también esos productos los hemos interdictado”, explicó durante la entrevista con Realidad Mixta.
La interdicción implica que los productos quedan separados de la comercialización mientras se determina si pueden ser puestos nuevamente a la venta.
El procedimiento contempla colocar los artículos en cajas, cerrarlas de manera firme y labrar un acta que debe ser firmada por el responsable del comercio y los inspectores.
El comerciante queda como depositario de los productos hasta que se determine su situación documental.
Cinco días para acreditar la documentación
Garzón Maceda explicó que los comercios cuentan con un plazo determinado para presentar la documentación que permita acreditar que los productos cumplen con las condiciones necesarias para su comercialización.
“Se los considera depositarios hasta tanto se determina si ese producto puede ser o no puesto a la venta”, explicó.
En ese sentido, precisó que los responsables tienen cinco días para acreditar la documentación correspondiente.
“Si en cinco días no se acredita, ese producto se considera que no es viable para ser comercializado y se ordena la destrucción y, a su vez, se impone una multa”, sostuvo.
En cambio, si el comercio logra demostrar que el producto cuenta con la documentación requerida y que puede ser comercializado, los artículos pueden ser devueltos.
“Si se acredita que puede ser puesto a la venta, se acredita la documentación que no había en el momento de la inspección, se le devuelve al comercio”, aclaró.
El llamado a los consumidores
Más allá de las actuaciones sobre los comercios, desde Defensa del Consumidor remarcaron la importancia de que los propios compradores adopten medidas de prevención.
“Lo importante es tener en cuenta para los consumidores, esto es lo más importante de todo, que cuando vamos a consumir chequeemos que el producto que nos estamos por llevar tenga la etiqueta con esta información”, recomendó Garzón Maceda.
El funcionario pidió prestar especial atención a los productos importados, principalmente cuando se trata de juguetes destinados a niños.
“Si no tiene la etiqueta, si es un producto de origen extranjero, especialmente alguno de estos juguetes que hemos hecho la alerta, que son esos juguetes blandos, no los compremos”, advirtió.
Riesgo por contacto
Uno de los aspectos que generó mayor preocupación durante la entrevista fue la posibilidad de que determinados productos puedan provocar efectos adversos incluso mediante el contacto con la piel.
Garzón Maceda sostuvo que el problema no se limita a que los niños puedan llevar los juguetes a la boca.
“El benceno es tóxico por contacto”, afirmó.
Como ejemplo de la preocupación generada durante las inspecciones, relató que algunos inspectores tuvieron contacto directo con productos sin utilizar guantes.
“Los inspectores, el primer día, no usaron guantes y terminaron con las manos todas coloradas y los cuellos brotados en la cara. Así de grave es el tema”, manifestó.
El funcionario también aclaró que la ausencia de una reacción inmediata no significa necesariamente que un producto sea seguro.
“La toxicidad puede no ser inmediata, puede ser una toxicidad latente que se da luego del transcurso del tiempo”, explicó.
Por ese motivo, insistió en que la evaluación de un producto no puede depender únicamente de si una persona experimenta o no una reacción en el momento de utilizarlo.
“Más allá o más acá, no pasa porque a mí no me hace nada. Está habilitado para la venta o no está habilitado. Si no está habilitado, pone en riesgo la salud”, remarcó.
Qué deben revisar los consumidores
Desde Defensa del Consumidor recomendaron verificar especialmente que los productos importados exhiban la información obligatoria en castellano.
Entre los datos que deberían figurar se encuentran la identificación del producto, su procedencia, composición y la información correspondiente al importador argentino.
La ausencia de esos datos debe considerarse una señal de alerta para el consumidor.
“Si ese producto en góndola no tiene la etiqueta en castellano que dice qué producto es, quién lo hizo, de dónde viene, cómo está formado y no tiene el importador y la dirección del importador, no lo consumamos”, enfatizó Garzón Maceda.
Según explicó, la falta de identificación puede significar que el producto no haya pasado por los controles correspondientes.
“No pasó por ningún control y nadie sabe si eso puede ser o no puede ser puesto a la venta”, advirtió.
Atención especial por la cercanía con Brasil y Paraguay
La situación adquiere particular relevancia en Misiones, donde el movimiento fronterizo con Brasil y Paraguay forma parte de la dinámica cotidiana de numerosos consumidores.
Garzón Maceda recordó que muchas personas adquieren productos en países vecinos y los ingresan a la provincia.
“Nosotros venimos a la frontera, la provincia entera va y viene a la frontera, tanto Brasil como a Paraguay”, señaló.
En esos casos, recomendó comprobar que los productos adquiridos en el exterior cuenten con las verificaciones correspondientes en el país de origen y que puedan ser considerados seguros para su utilización.
“Si vamos a conseguir productos del otro lado, que esos productos tengan la verificación pertinente de ese lugar de que se puede utilizar”, sostuvo.
Y agregó: “Si no tiene ninguna intervención que nosotros podamos verificar de que eso está habilitado para consumir, no lo consumamos”.
Piden mantener la alerta
Los operativos continuarán orientados a detectar productos que puedan representar un riesgo o que no cumplan con las exigencias establecidas por la normativa vigente.
En este contexto, el principal pedido de las autoridades apunta a que los consumidores no se guíen solamente por el precio, el aspecto del producto o su atractivo, especialmente cuando se trata de juguetes para niños.
La recomendación es revisar la información disponible antes de realizar la compra y evitar aquellos artículos que no permitan identificar claramente su origen, composición o responsable de importación.
La intervención de casi 7.700 unidades pone de manifiesto la dimensión de los controles realizados en comercios misioneros y la importancia de mantener la vigilancia sobre productos que ingresan al mercado provincial.
“Es la manera de poder llegar a los consumidores. Y si no es a través de ustedes, no llegamos”, expresó Garzón Maceda al agradecer el espacio brindado por Realidad Mixta para difundir las recomendaciones de Defensa del Consumidor.
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