La Academia Nacional de Ingeniería de la República Argentina galardonará a Gonzalo Fernández, ingeniero industrial graduado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), con el prestigioso Premio “Ing. Isidoro Marín” edición 2024.
“Espero que se encuentre muy bien, por acá todo bien también. Muchas gracias en primer lugar por el espacio, por la invitación a la entrevista, para mí es un placer”, expresó Fernández, en diálogo con “La Última Rosca” de Radio Up 95.5, antes de la ceremonia de entrega del premio, que se llevará a cabo el próximo viernes en el Aula Magna de la Facultad de Medicina en Buenos Aires.
Un reconocimiento nacional
Fernández, oriundo de Oberá y actualmente cursando una Maestría en Brasil, destacó la importancia del reconocimiento: “Es un premio muy reconocido a nivel nacional, tiene un prestigio bastante grande”. Además, aclaró que no es el primer misionero en recibir este galardón, mencionando a Germán Tarnovsky como el primer ingeniero de Misiones en ser premiado, lo que añade un motivo adicional de orgullo para él y su comunidad.
El ingeniero fue galardonado con la medalla de oro de la Facultad de Ingeniería como el egresado más sobresaliente del año 2023. “La Academia Nacional de Ingeniería elevó mi nombre a partir de sus indicadores o de sus evaluaciones y decidieron darme este premio”, explicó Fernández, subrayando que el reconocimiento es principalmente por su desempeño académico excepcional.
Innovación y tecnología para el desarrollo regional
Actualmente, Fernández se encuentra enfocado en su línea de investigación sobre cómo las tecnologías de la Industria 4.0 pueden aplicarse para mejorar la inclusión en los sistemas de manufactura. “Las tecnologías de la industria 4.0 pueden ser aplicadas para mejorar la inclusión en los sistemas de manufactura”, afirmó. Su trabajo incluye colaboraciones con empresas internacionales como General Motors, Tel Steel y otras, lo que le permitió desarrollar proyectos tanto a nivel nacional como internacional.
En tanto, Fernández destacó que, aunque la industrialización en Misiones está en etapas iniciales comparada con regiones más avanzadas como el sur de Brasil, confía en que con esfuerzo e inversión, es posible alcanzar niveles de Industria 3.0 y 4.0 en menos de 20 años.
Por otra parte, Fernández no ocultó su preocupación por la situación actual de las universidades argentinas, particularmente en lo que respecta a la Facultad de Ingeniería de Obrá. “A mí lo que me aflige mucho es que realmente se disminuya el nivel académico de los estudiantes”, comentó. Señaló que la reducción de presupuestos ha limitado recursos esenciales como las visitas técnicas a empresas, lo que repercute negativamente en la formación de los futuros ingenieros.
“No se están realizando más viajes y el contacto directo con la industria se ha reducido”, explicó. Esta falta de interacción práctica, según él, afecta directamente el desempeño académico de los estudiantes y su preparación para enfrentar los desafíos del mercado laboral.
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Perspectivas de futuro y compromiso con Argentina
Con 24 años, Fernández está terminando su maestría y contemplando sus próximos pasos. “La duración de la maestría son dos años, estoy terminando respecto al primero. Queda un año todavía por delante”, indicó. Ha recibido ofertas para continuar con un doctorado en Brasil, pero mantiene abierta la posibilidad de regresar a Argentina para contribuir al desarrollo de su país natal.
“Siempre voy a tener la intención de volver a mi país y poder contribuirle todo eso que la facultad me brindó”, afirmó con determinación. Fernández confía en que su experiencia y conocimientos adquiridos en el extranjero podrán ser aplicados para mejorar la manufactura y la producción en Misiones, beneficiando a la comunidad local.
Alta demanda laboral para Ingenieros en Argentina
Finalmente, y al abordar la situación laboral para los ingenieros en Argentina, Fernández compartió una perspectiva optimista: “La oferta laboral en Argentina es bastante alta. Hay posibilidades de captar trabajo, de emplearse en una empresa privada y de insertarse en el mercado laboral”. Sus comentarios reflejan una realidad alentadora para sus compañeros de profesión, quienes, según él, no han enfrentado grandes dificultades para ser contratados en diversas industrias.
“En Brasil hay mucha demanda porque la oferta es muy poca, pero en Argentina, la oferta laboral es bastante alta”, puntualizó. Esta dualidad resalta las oportunidades disponibles tanto en el extranjero como en el mercado local, proporcionando a los ingenieros múltiples caminos para desarrollar sus carreras.



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