Las redes sociales se convirtieron en un espacio fértil para nuevas voces que surgen desde Misiones y hablan con identidad propia de lo que somos y sobre qué hacemos. Lautaro Altamirano, un joven de 18 años de Campo Ramón, y Fabián Bautista, docente y comunicador de Comandante Andresito, son dos ejemplos de cómo el contenido digital puede ir más allá del entretenimiento.
Con estilos y objetivos diferentes, ambos encontraron en la creación de contenidos una herramienta para generar impacto. Altamirano, con su Proyecto Mbarakaja, promueve la revalorización del guaraní y la herencia cultural misionera, mientras que Bautista utiliza las redes para movilizar campañas solidarias y transmitir valores de comunidad y empatía.
Lautaro Altamirano: “No podemos dejar que muera algo que nos identifica como misioneros”
Con apenas 18 años, el creador de Proyecto Mbarakaja impulsa desde las redes la enseñanza y revalorización del guaraní, combinando historia, cultura y lenguaje para conectar con nuevas generaciones.
Desde Campo Ramón, donde vive y estudia el último año del secundario, Lautaro Altamirano dedica buena parte de su tiempo a un proyecto que busca rescatar la lengua guaraní y su legado cultural. Su iniciativa, Proyecto Mbarakaja, nació a fines de 2023, aunque empezó a tomar fuerza a mediados de 2024, cuando comenzó a publicar videos en redes sociales.

“Principalmente le damos voz a todo aquello que no tiene mucha representación en el mundo guaraní, que de por sí ya está muy silenciado o olvidado”, explicó Altamirano. En sus contenidos, el joven combina datos históricos, expresiones locales y clases de pronunciación para acercar la lengua a quienes no la hablan. “Hay muy poca información sobre cómo se vive el guaraní, sus variedades o su historia. Eso es lo que intentamos promover”, contó.
El creador dedica unas cinco horas diarias entre semana a producir contenidos y, los fines de semana, puede pasar el día entero editando o investigando. En sus videos, alterna recursos didácticos y estéticos para atraer al público joven: “Mientras más animación y sonido tienen los videos, mejor se comprenden. A veces uso música de fondo o trends de TikTok, porque eso ayuda a que el mensaje llegue más”.
Altamirano considera que el guaraní enfrenta hoy un proceso de desplazamiento entre las nuevas generaciones. “Muchos jóvenes no hablan guaraní, aunque tengan familiares paraguayos. Las familias lo postergan porque creen que puede ser motivo de discriminación o que aprender otra lengua les dará más oportunidades”, lamentó. “Dicen: ‘Primero que hable bien español y después le enseño guaraní’, y nunca lo hacen. En mi caso, ni español hablo bien, así que no sé qué tiene que ver eso”, ironizó.

El proyecto también busca revalorizar el yopará, la mezcla entre guaraní y español que caracteriza a gran parte del habla popular. “Para mí el yopará no es un problema, es un puente. Es la variedad que más facilita el acercamiento a la lengua. Con el yopará te vas acostumbrando más fácil y podés hablarlo en la calle”, sostuvo.
Su público principal se concentra entre los 24 y 35 años, con seguidores tanto en Argentina como en Paraguay. “En Argentina está muy distribuido, pero en Paraguay se concentra sobre todo en San Lorenzo, Altos, Asunción y Ciudad del Este”, explicó.
El interés de Lautaro por el guaraní comenzó en la infancia. “Mi familia usa muchas expresiones aisladas en guaraní. A los 12 años entendí que esas palabras venían de esa lengua y a los 15 empecé a estudiarla por mi cuenta, descargando materiales de internet”, recordó. Hoy combina esa formación autodidacta con lecturas e intercambio con referentes como Carolina Gandulfo en Corrientes y Ramón Fariña en Misiones.
El nombre del proyecto, Mbarakaja, proviene del guaraní y significa “gato”. “Yo quería un logo y pensé en un dibujo de un gato en 2D. Después fusioné las letras M y B, y de ahí surgió el nombre. El icono que usamos representa eso”, explicó.
De cara al futuro, Lautaro sueña con que Mbarakaja se transforme en una institución formal dedicada a la enseñanza del guaraní. “Me gustaría que algún día tenga personería jurídica, que sea importante para la enseñanza de la lengua, porque Misiones fue clave en la historia del guaraní y hemos perdido gran parte de esa herencia”, reflexionó.
Y dejó un mensaje final que resume el espíritu de su trabajo: “Que no se olviden de dónde están, que somos misioneros y no podemos dejar que muera algo que nos identifica a nosotros”.
Fabián Bautista: “Trato de usar las redes para hacer el bien y promover valores”
‘’Yo soy docente de formación profesional, pero ando incursando en otros rubros porque la vida me fue empujando para lo que venga nomás y vamos agarrándole’’, contó Fabián Bautista, durante la entrevista en Argentina Divina Comedia, por Radio Up. Bautista trabaja en la prensa de la Municipalidad de Andresito y como corresponsal de Canal 12, donde realiza una salida semanal con notas sobre su localidad.
A partir de ese trabajo, comenzó a producir contenidos para redes sociales, donde encontró una forma distinta de comunicar. ‘’Hace unos cinco o seis meses me compré un mejor teléfono y un micrófono y empecé a aprender a editar. Al principio editaba mucho, después le fui agarrando el gustito y me di cuenta que los videos que más me gustan son los que menos edición tienen, cuanto más crudo, más espontáneo’’, confió.
‘’Yo trato de usar las redes para hacer el bien, para promover valores, principios, cosas que se deberían conservar’’
Según relató, muchas veces ni siquiera avisa que está grabando. ‘’Si vos le decís que vas a grabar, la persona empieza a actuar. En cambio, si no le avisas, a los pocos segundos se olvida de la cámara y habla naturalmente. Esa espontaneidad me encanta’’, afirmó.
De un video viral a una cadena de ayuda en Misiones
Bautista recordó que el crecimiento de sus redes se dio a partir de un video con un vecino de su localidad. ‘’Hace cuatro meses le agarré a un nene ahí en la avenida, Mateo, que iba con su bici vieja, y desde ahí las redes mías empiezan a crecer exponencialmente. Cuando pasó lo de Mateo dije: ‘¿Y ahora para qué aprovecho las redes sociales?’ y decidí hacer una colecta de zapatillas’’, relató.
La campaña superó todas las expectativas: ‘’Empecé tímidamente diciendo que íbamos a conseguir 100 pares de zapatillas nuevas para los chicos y ya repartimos más de 400. Ahora me van a mandar más, como 500 pares más’’, comentó.
Esa primera experiencia solidaria dio pie a otras iniciativas que movilizaron importantes recursos. ‘’Hay gente que me escribe de España, de Italia, de Hungría, de Estados Unidos, de cualquier lugar. Gente que es de acá o de Latinoamérica y se fue a vivir afuera. No sabría decirte de dónde, porque actualmente me escriben de todos lados’’, señaló. En una de las campañas más recientes, contó que se recaudaron alrededor de 15 millones de pesos para construir y amueblar la vivienda de una familia. ‘’Seguramente va a superar los 20 millones, porque no es solo plata: la gente dona cocinas, lavarropas, zapatos nuevos’’, detalló.

Transparencia y organización
El docente reconoció que el crecimiento de las colectas lo llevó a pensar en nuevas formas de organización: ‘’voy a tener que terminar el año, así como venimos, pero me quiero organizar mejor para tener toda la transparencia. Casi no toco plata, trato de dirigir las donaciones directamente a las familias’’.
También adelantó que evalúa formar una fundación para continuar con las acciones solidarias en Misiones. ‘’Seguramente vamos a tener que pensar en una fundación o algo por el estilo, porque esto me desborda ampliamente. No es solo una cuestión de transparencia, sino de poder conectar a quien tiene el recurso con quien tiene la necesidad’’, expresó.
Vida familiar y fe
Durante la entrevista, Bautista habló sobre el impacto de esta tarea en su vida personal. ‘’Tengo una esposa, tengo hijos, tengo laburo. No recibo un beneficio económico por esto. Lo hacemos por ayudar al otro’’. En eso, valoró: ‘’Somos seres humanos como cualquiera. En el medio del lío tratamos de ir haciendo lo que se puede, y si se puede hacer el bien, genial’’.
También destacó que su familia lo acompaña: ‘’El más chico quiere ser youtuber, me dice que quiere crear su canal. El más grande es más reservado, pero me ayuda a filmar’’. Para Bautista, la fe ocupa un lugar central en todo el proceso. ‘’Yo soy cristiano, creo en Dios y creo que esto que me está pasando es algo que Él me empuja a hacer. Si el que no es cristiano dice que la vida te empuja, bueno, yo creo que Dios me empuja para ese lado, para lo que uno tiene que estar’’, reflexionó.

Historias con futuro en Misiones
Además de su trabajo solidario, Bautista es escritor y autor de El Sota, novela histórica sobre el comandante Andresito Guacurarí. ‘’Ya tengo la punta del hilo de la siguiente historia. Es una historia supersensible, actual, que nos va a tocar el corazón a todos. Todavía no empecé a escribir, pero ya tengo hasta el título antes de tener la historia’’, adelantó.
Fabián trabaja en Facebook en Instagram y TikTok con su nombre. Adelantó que "quiero activar el YouTube para subir videos más largos y pensar en una monetización rentable, no para lucrar, sino para poder dedicarle más tiempo a esto’’. ‘’Trato de usar las redes para hacer el bien, para promover valores, principios, cosas que se deberían conservar: familia, cultura, educación, respeto, solidaridad, amor al prójimo’’, cerró Bautista.
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✝️ Carlo Acutis, el “influencer de Dios”, fue canonizado por el papa León XIV. Falleció a los 15 años y es el primer santo millennial que usó la tecnología para acercar la fe a los jóvenes.
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