El Tacurú Social Club está a horas de comenzar una aventura que quedará marcada en la historia del rugby de Misiones. La delegación de la categoría Menores de 16 años (M-16) viajará a Sudáfrica para disputar una serie de partidos, entrenar en un centro de alto rendimiento y conocer de cerca una de las grandes cunas mundiales de este deporte.
Serán 36 jugadores los que formarán parte de una gira que comenzó a gestarse hace más de un año y que demandó un enorme trabajo de dirigentes, entrenadores, familias, jugadores, empresas y colaboradores. En diálogo con Arriba la Radio, por Radio Up, el entrenador Francisco “Pachi” Benmaor repasó cómo nació el proyecto, qué esperan encontrar en Sudáfrica y por qué el resultado deportivo será apenas una parte de una experiencia que apunta, fundamentalmente, a formar personas.

Un sueño que empezó hace más de un año
Para Benmaor, la gira no apareció de un día para otro. Fue el resultado de una idea que durante mucho tiempo estuvo dando vueltas entre integrantes del club y que finalmente encontró la manera de transformarse en realidad. “Esto viene hace mucho tiempo, por distintas experiencias que hemos tenido algunos jugadores del club, que siempre nos imaginamos poder realizarlo con este club con el que hemos jugado y en el que hemos vivido toda nuestra vida”, explicó.
El entrenador contó además que su vínculo con Tacurú atraviesa prácticamente toda su vida. “Hace casi 45 años que estoy en este club”, relató, antes de explicar que durante el año pasado comenzaron a darle forma concreta al proyecto y a presentarlo ante las autoridades de la institución. “El año pasado empezamos a charlarlo, lo plasmamos, se lo presentamos al club, al presidente del club, al capitán de rugby, todos, por supuesto, superentusiasmados, y empezamos a trabajar”, recordó.
La iniciativa también fue presentada rápidamente a las familias, que terminaron convirtiéndose en una pieza fundamental para hacer posible el viaje. “Empezamos a trabajar. Ya lleva más de un año el trabajo. Realmente, como bien lo presentaste, es un trabajo largo, arduo, pero muy satisfactorio”, destacó Benmaor.

36 jugadores rumbo a una experiencia inolvidable
El plantel estará integrado por 36 jugadores de la M-16, acompañados por el cuerpo técnico y el staff que estará a cargo de la delegación durante toda la gira. “El plan está compuesto por 36 jugadores de la categoría”, confirmó el entrenador.
Si bien algunos chicos finalmente no pudieron formar parte del viaje por diferentes motivos, Benmaor destacó que están más que conformes con la cantidad de jugadores que podrán cumplir el sueño.
Y para los chicos, la espera llegó a su fin. “Están muy ansiosos, la verdad que se hace largo también un trabajo de tanto tiempo, pero bueno, llegó el día, están felices, se los nota felices”, contó.
Para el entrenador, además del rugby, hay algo todavía más importante en esa experiencia. “Viajar con amigos, para jugar al rugby, pertenecer a un grupo como este, todo es positivo. Todo es positivo. O sea, ahora a disfrutarlo”, remarcó.

Pretoria, Johannesburgo y Ciudad del Cabo: una gira a fondo
El recorrido llevará a las Hormigas por algunos de los lugares más importantes de Sudáfrica. La primera parada será Pretoria, donde la delegación tendrá una experiencia particularmente importante desde el punto de vista deportivo. “Llegamos a Pretoria donde nos vamos a instalar en un centro de alto rendimiento, donde vamos a entrenar tres días”, explicó Benmaor.
Ese centro representa una oportunidad para que tanto los jugadores como el propio cuerpo técnico puedan conocer otras metodologías de trabajo. “Es uno de los centros de entrenamiento más importantes de Sudáfrica”, señaló.
Y la expectativa es aprovechar cada minuto. “Esperamos que tanto los chicos como nosotros absorbamos todo lo posible en esos días de entrenamiento”, sostuvo.
Después llegará el turno de los partidos frente a colegios locales y las visitas a Johannesburgo y Ciudad del Cabo. La gira contempla encuentros ante instituciones educativas sudafricanas, una experiencia que permitirá a los chicos medirse contra jugadores de su misma edad en un país donde el rugby forma parte de la identidad deportiva.

Un test-match que será la frutilla del postre
Si hay una actividad que genera una expectativa especial dentro de la delegación es la posibilidad de presenciar en vivo el duelo entre los Springboks y los All Blacks.
Tacurú logró conseguir las entradas para el test-match que se disputará el sábado 5 de septiembre en Johannesburgo, una oportunidad extraordinaria para cualquier amante del rugby. “El partido Sudáfrica-Nueva Zelanda es difícil compararlo con otro deporte porque estamos hablando justamente de los dos equipos más ganadores de los mundiales y actualmente el uno y el dos del mundo”, expresó Benmaor.
Por eso, para el entrenador, estar en ese estadio será mucho más que una actividad recreativa. “Para nosotros que amamos este deporte es increíble haber podido llegar a esta instancia de poder ir a ver este partido”, aseguró.
Y no habrá solamente rugby. La agenda también incluye un safari, días de playa y tiempo libre para que los chicos puedan conocer las ciudades y disfrutar del país. “La verdad que la gira está muy bien organizada”, valoró Benmaor.

El gran objetivo: formar personas, no ganar partidos
A pesar de que Tacurú llegará a Sudáfrica como campeón del torneo local de su categoría y con un plantel que viene trabajando durante todo el año, Benmaor tiene claro cuál será la prioridad.
El resultado deportivo estará en segundo plano. “Dejo en último lugar, creo, el resultado deportivo”, afirmó.
La explicación tiene que ver con el verdadero objetivo que persigue el viaje: que los jugadores puedan crecer como personas a partir de una experiencia que trasciende al rugby. “Me parece que el grupo está muy afianzado, es un hermoso grupo de jugadores”, destacó.

Y agregó: “Lo más importante es conocer esa cultura sudafricana, conocer otras realidades”.
Benmaor también explicó que trabajaron con los chicos sobre distintos aspectos de la historia del país que visitarán. “Hemos hablado mucho con los chicos respecto a lo que fue el Apartheid, lo que fue Mandela para Sudáfrica”, contó.
Por eso, la gira será también una oportunidad educativa y cultural. “Vamos a ir a un país que realmente es atractivo de un montón de aspectos, desde lo turístico a lo social”, sostuvo.
Y dejó una premisa clara para sus jugadores: “Espero que los chicos lo sepan aprovechar y sobre todo disfrutar, que es lo más importante”.

Una preparación que comenzó mucho antes del viaje
El trabajo deportivo tampoco quedó librado al azar. Uno de los puntos que facilitó la preparación fue que prácticamente todo el plantel que competirá en Sudáfrica ya venía entrenando y jugando junto durante la temporada. “El plantel va casi en su totalidad en todos. Entonces, no difirió mucho respecto a los entrenamientos porque al tener el plantel todas las semanas juntos, era el mismo plantel prácticamente el que jugaba los fines de semana, el que entrenaba durante la semana con el que va a viajar”, explicó.

Para Benmaor, esa continuidad fue clave. “Eso nos facilitó mucho la preparación, sobre todo física y táctica”, aseguró.
Pero el proceso también contempló el aspecto psicológico y nutricional. “Desde principio de año empezamos, nosotros estamos trabajando con profesionales de la nutrición, con una psicóloga deportiva en el club”, contó.

La intención fue acompañar a los chicos en una experiencia que podía generar ansiedad y presión. “Se está complementando un poco más el rugby del club”, explicó, y agregó que con ese trabajo “se charla del tema, se manejan ansiedades”.
El resultado de ese proceso fue un grupo que llega a la gira con confianza. “Los chicos han crecido mucho”, sostuvo Benmaor.
Y recordó un dato que respalda esa evolución: “Hoy la categoría es la última campeona del torneo local”.

Una gira que también nació de la solidaridad
Concretar un viaje internacional de estas características no fue sencillo. El aspecto económico representó uno de los grandes desafíos y, en ese camino, apareció una respuesta que sorprendió incluso a quienes impulsaban el proyecto. Benmaor contó que algunos jugadores tenían dificultades económicas para afrontar el viaje y que, a través de una campaña difundida públicamente, personas de distintos puntos del país decidieron colaborar. “Mucha gente de todo el país colaboró para que viajen”, contó.
Para el entrenador, esa situación dejó una de las enseñanzas más importantes de todo el proceso. “Ahí uno ve la solidaridad de la gente, la empatía”, resaltó.
Y puso el foco en aquellos chicos que finalmente podrán cumplir un sueño que parecía fuera de alcance. “Darle la posibilidad a chicos que, por cuestiones económicas, no podían viajar, hoy están viajando”, destacó.
Incluso algunos vivirán experiencias completamente nuevas. “Van a hacer su primera vez en un vuelo, ni hablar que a Sudáfrica, porque nadie del plantel conoce Sudáfrica”, contó.

Tacurú quiere que el rugby misionero se anime a soñar más lejos
La gira también abre una pregunta: ¿puede convertirse en el comienzo de una tradición? Benmaor no se animó a asegurar que Tacurú vuelva a realizar una gira internacional todos los años, pero sí dejó claro que el deseo existe. “Ojalá prenda la semilla”, expresó. Y fue todavía más allá al pensar en todo el rugby de la provincia. “Sería espectacular que nos acostumbremos en el rugby misionero a tener una gira importante”, sostuvo.
No necesariamente tiene que ser Sudáfrica. “No digo Sudáfrica, pero puede ser cualquier destino”, aclaró.
Su mensaje fue directo para todos los clubes: este tipo de experiencias son posibles si existe organización, acompañamiento y trabajo colectivo. “Ojalá todos sepan que no es imposible”, afirmó.
Para Benmaor, el secreto está en reunir a todas las partes. “Hay mucho trabajo detrás, mucho apoyo familiar, empresas y personas que han acompañado realmente desinteresadamente”, explicó. Y dejó una frase que resume el espíritu del proyecto: “No hay techo”.

El próximo sueño puede estar en Australia, Nueva Zelanda o Europa
Con Sudáfrica a punto de convertirse en realidad, la imaginación ya empieza a pensar en futuros destinos. “Australia y Nueva Zelanda, junto con a lo mejor algunos países de Europa, son los lugares, los destinos por excelencia del rugby mundial”, mencionó.
También aparecen en el horizonte Francia e Inglaterra, aunque para Benmaor el abanico es todavía mucho más amplio. “Hay muchos lugares que se pueden visitar con este tipo de giras”, señaló.
Y volvió sobre una idea que atraviesa toda la conversación: “No hay techo. La verdad es que es cuestión de organizarse”.
Eso sí, reconoció que el aspecto económico es fundamental y que una gira internacional necesita del compromiso de todos. “Si hay un grupo detrás y padres que colaboren y cuerpo técnico, bueno, se necesitan todas las patas”, explicó.

Sudáfrica también conocerá Misiones
El intercambio no terminará cuando Tacurú regrese a Posadas. El club quiere que la experiencia sea también una puerta para que los sudafricanos conozcan Misiones y el rugby de la provincia. Benmaor recordó una experiencia reciente con un colegio británico que visitó la región y expresó el deseo de que algo similar pueda suceder con los equipos sudafricanos. “Ojalá también sea retribuido. Eso parte del rugby, es esto también: retribuir, el tercer tiempo, la camaradería”, señaló.
La delegación incluso llevará material para mostrar de dónde viene. “Llevamos folletería de Misiones para que también conozcan dónde vivimos, de dónde venimos, que para nosotros es importante”, contó.
Y, por supuesto, habrá un elemento infaltable de la cultura argentina. “Llevamos mate”, confirmó entre risas.

Una aventura que recién comienza
Tacurú partirá rumbo a Sudáfrica con una certeza: el resultado de los partidos será apenas una anécdota dentro de una experiencia mucho más grande.
Los 36 jugadores de la M-16, junto al cuerpo técnico y acompañantes, tendrán la oportunidad de conocer una de las grandes potencias del rugby mundial, entrenar en un centro de alto rendimiento, enfrentarse a colegios sudafricanos, recorrer Pretoria, Johannesburgo y Ciudad del Cabo, realizar un safari y presenciar un Springboks-All Blacks.
Pero, sobre todo, viajarán como grupo. “Ya lo estoy disfrutando”, confesó Benmaor durante la entrevista, a pocas horas de comenzar la aventura. Después de más de un año de trabajo, organización y esfuerzo colectivo, llegó finalmente el momento que todos esperaban. Tacurú ya tiene las valijas listas. Sudáfrica espera.



//



