Franco Colapinto completó algo que nunca había tenido desde su llegada a la Fórmula 1: una pretemporada completa, planificada y sin incertidumbre sobre su futuro. Y los números, sensaciones y contexto técnico invitan a pensar que puede volver a pelear por la zona de puntos en 2026.
El piloto bonaerense de 22 años trabajó desde fines del año pasado con el equipo Alpine F1 Team, participó en los ensayos privados de Barcelona y en las pruebas oficiales en el Circuito Internacional de Sakhir, acumulando rodaje clave para afrontar su primera temporada completa en la Máxima.

Kilómetros, confianza y un auto nuevo que respondió
Colapinto recorrió 545,8 kilómetros en Barcelona y sumó 1.905 en Bahréin, totalizando 2.451 kilómetros de trabajo. En el Golfo Pérsico completó 352 vueltas, incluyendo una jornada de 120 giros, más del doble de la distancia del Gran Premio local.
El flamante Alpine A526 mostró buena confiabilidad en sus primeros pasos. Más allá de una falla mecánica menor en la primera semana de Bahréin, el monoplaza respondió en tandas largas y permitió avanzar en la puesta a punto.
El cambio más significativo es la llegada del motor Mercedes, que reemplaza al impulsor Renault. La marca alemana también provee transmisión y suspensión, un paquete técnico que genera expectativas dentro del paddock.

Evolución en pista y comparación interna
En Barcelona, Colapinto fue tercero y cuarto en las jornadas que disputó, siempre dentro de márgenes lógicos en pruebas donde los tiempos deben analizarse con cautela.
En Bahréin mostró progresión constante y, en varios pasajes, superó en registros a su compañero de equipo, Pierre Gasly, quien afronta su cuarta temporada con Alpine.
En la segunda semana de ensayos, el argentino marcó 1m33s818 y se ubicó sexto en una de las jornadas, quedando a poco más de un segundo de la referencia y siendo uno de los pilotos con mayor cantidad de vueltas completadas.
También fue más veloz que Alex Albon en una tanda comparativa con el mismo compuesto de neumáticos C5, ambos con motor Mercedes.

El contexto técnico que puede abrir puertas
La temporada arranca con un nuevo reglamento técnico: autos más chicos y livianos, menos carga aerodinámica, fin del efecto suelo, alerones móviles delanteros y traseros y mayor protagonismo del sistema híbrido, que ahora entrega una potencia combinada cercana a los 1.000 caballos.
Además, el campeonato se iniciará en el Gran Premio de Australia, donde recién se verá el verdadero potencial de cada equipo.
En el plano político-técnico también se sigue de cerca la discusión sobre la compresión de los motores Mercedes, un tema que podría tener revisión de la Federación Internacional del Automóvil a mitad de año.

Un Colapinto distinto
Más allá de los números, hay un dato clave: por primera vez desde que compite en autos, Colapinto tuvo su futuro definido con anticipación. No llegó a la primera fecha con desventaja ni como reemplazo avanzado el calendario.
Trabajó en lo físico desde fines de 2025, completó extensas jornadas sin fatiga y participó activamente en el desarrollo del auto en la base de Enstone. El argentino mostró manejo prolijo, constancia y capacidad de adaptación en una categoría que atraviesa una nueva era reglamentaria.
La Fórmula 1 siempre guarda sorpresas y la verdad se conocerá en clasificación. Pero hasta ahora, el combo de continuidad, rodaje y un Alpine con motor Mercedes competitivo alimenta la ilusión de ver a Colapinto nuevamente peleando por ingresar al top diez.




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