Francia confirmó su candidatura al título del Mundial 2026 con una contundente victoria por 4-1 sobre Noruega en Boston, resultado que le permitió quedarse con el primer puesto del Grupo I y llegar con confianza a la fase eliminatoria.
La gran figura de la noche fue Ousmane Dembélé, autor de un hat-trick que terminó por inclinar un partido que había despertado una enorme expectativa por el posible duelo entre Kylian Mbappé y Erling Haaland, aunque el delantero noruego ni siquiera sumó minutos.
Con la clasificación asegurada y sin posibilidades de terminar primero empatando, el entrenador Ståle Solbakken optó por preservar a varias de sus principales figuras, entre ellas Haaland, Martin Ødegaard y Alexander Sørloth, pensando en los dieciseisavos de final. Del equipo habitual, únicamente Fredrik Aursnes se mantuvo entre los titulares.
Del otro lado, el entrenador interino Guy Stephan, quien reemplazó a Didier Deschamps por el fallecimiento de su madre, apostó por un once repleto de talento ofensivo con Mbappé, Dembélé, Michael Olise y Désiré Doué, una decisión que rápidamente dio resultados.
Apenas habían transcurrido 20 segundos cuando Mbappé estrelló un remate en el travesaño, anticipando el dominio francés.
La apertura del marcador llegó a los 7 minutos, luego de una pérdida de Noruega en la salida. Mbappé recuperó y asistió a Dembélé, quien ingresó al área, dejó rivales en el camino y definió con un potente derechazo cruzado para el 1-0.
Antes de los 20 minutos volvió a aparecer la misma sociedad. Otra asistencia de Mbappé encontró a Dembélé, que esta vez definió de zurda para ampliar la ventaja.

Noruega reaccionó inmediatamente y descontó prácticamente desde el saque del medio. Tras una rápida combinación, Thelo Aasgaard venció a Mike Maignan con una definición al primer palo para colocar el 2-1.
Sin embargo, la ilusión escandinava duró muy poco. Dembélé volvió a aprovechar los espacios que ofrecía la defensa rival y, tras una asistencia de Aurélien Tchouaméni, marcó el tercer gol de su cuenta personal con otro remate cruzado.
Con ese triplete, el extremo francés firmó una actuación histórica: se convirtió en apenas el tercer jugador de Francia en marcar tres goles en un partido mundialista, después de Just Fontaine, que lo logró dos veces en 1958, y Mbappé, autor del hat-trick en la final de Qatar 2022. Además, registró el segundo triplete más rápido en la historia de los Mundiales, solo superado por el austríaco Erich Probst en 1954.
Más allá de la extraordinaria actuación de Dembélé, Francia mostró nuevamente el enorme potencial ofensivo que posee. Mbappé fue determinante con sus asistencias, mientras que Olise, Doué y Manu Koné también generaron constantes situaciones de peligro.
El complemento mantuvo el ritmo del primer tiempo. Noruega tuvo una gran oportunidad para descontar luego de un penal cometido por Theo Hernández sobre Oscar Bobb, pero Jørgen Strand Larsen desperdició la ejecución y Maignan volvió a responder con una gran intervención.
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El encuentro se transformó en un ida y vuelta permanente, con llegadas claras para ambos equipos, aunque Francia continuó mostrando algunas dudas defensivas que contrastan con su enorme poder ofensivo.
Guy Stephan aprovechó el desarrollo para darles minutos a Rayan Cherki, Bradley Barcola e Ibrahima Konaté, mientras que Solbakken decidió mantener en el banco a la mayoría de sus figuras, priorizando el desgaste físico de cara al inicio de la fase eliminatoria.
Con este resultado, Francia terminó como líder del Grupo I y, a falta de la confirmación oficial del cuadro definitivo, se enfrentaría a Suecia en los dieciseisavos de final, el próximo 30 de junio en Nueva York-Nueva Jersey. Si supera esa instancia, en octavos podría cruzarse con Alemania.
Noruega, por su parte, avanzó como segunda del grupo y tendría como rival a Costa de Marfil, también el 30 de junio, en Dallas.
Senegal goleó a Irak y mantiene viva la ilusión

En el otro encuentro del Grupo I, Senegal cumplió con su parte y goleó 5-0 a Irak en Toronto, aunque todavía depende de otros resultados para avanzar como uno de los mejores terceros del torneo.
El conjunto africano abrió rápidamente el marcador a los 4 minutos, cuando Habib Diarra desvió un cabezazo de Abdoulaye Seck tras un tiro de esquina.
Cinco minutos más tarde, el partido quedó prácticamente sentenciado con la expulsión de Rebin Sulaka, quien derribó a Sadio Mané cuando se dirigía mano a mano hacia el arco. Tras la revisión del VAR, el árbitro mostró la tarjeta roja directa.
Con un hombre más durante gran parte del encuentro, Senegal dominó el complemento de principio a fin.
Ismaïla Sarr marcó el segundo tanto a los 56 minutos, aprovechando un grave error defensivo, y poco después Pape Gueye, que acababa de ingresar, convirtió el tercero con un potente remate desde fuera del área.
El propio Gueye volvió a anotar a los 71 minutos, mientras que Iliman Ndiaye selló la goleada con un fuerte disparo desde media distancia para establecer el 5-0 definitivo.
Con ese resultado, Senegal se convirtió en el primer seleccionado africano en marcar cinco goles en un partido de una Copa del Mundo.
El equipo cerró la fase de grupos con tres puntos y una diferencia de gol de +2, por lo que ahora deberá esperar que otros resultados lo favorezcan para acceder a los dieciseisavos de final como uno de los mejores terceros.
“Hay jugadores, solo hay que darles las herramientas”: Fabián Ponce inicia una nueva etapa al frente de Guaraníhttps://t.co/dNFoQHLNRc pic.twitter.com/8LgZdw9PHs
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